8 de septiembre de 2011

-Asombroso Spider-man Presenta: Gata Negra y Jackpot de Jen Van Meter, Marc Guggenheim, Javier Pulido y Adriana Melo-


-Publicado Previamente en Zona Negativa-



“Ay, sabes que eres la única
mujer que me ha hecho caer”
 
                                           Introducción
 

En las últimas décadas Spider-man ha estado inmerso en una montaña rusa de cambios y acontecimientos, desde la marcha de J. M. Straczynski de The Amazing Spider-man el personaje ha vivido en una suerte de realidad paralela a la del resto del Universo Marvel que no ha producido pocos quebraderos de cabeza a los aficionados respecto a sus dudas con la continuidad regular de la serie. Este bypass, período de transición, interludio o como se tenga a bien llamar, ha sido publicitado y conocido con el nombre de Brand New Day, una de las más polémicas etapas de la historia del trepamuros que ahora llega a su final, abriéndose una nueva puerta cuyo mango parece tener bien asido Dan Slott como guionista oficial y en exclusiva de las aventuras de nuestro arácnido favorito. Por el camino queda un irregular batiburrillo de relatos de calidad e interés dispar, en el que han metido mano demasiados autores y artistas, asi como algún que otro editor alérgico al matrimonio, dando una perspectiva del personaje a medio camino entre su versión más clásica y una actualización postmoderna de su particular idiosincrasia que, después de cincuenta años, desde aquel lejano e histórico Amazing Fantasy #15 concebido por Stan Lee y Steve Ditko en 1962, sigue igual de vigente que el primer día. Volviendo a Brand New Day, esta etapa se ha caracterizado, entre otras cosas, por intentar aportar sangre fresca a la galería de villanos y de personajes secundarios de Spider-man, como es el caso de Anti-Venom, American Son, Mr. Negativo o Jackpot, y también por recuperar algunos “antiguos compañeros de viaje” que habían caído en el olvido como pueden ser Flash Thompson, Harry Osborn o La Gata Negra. Estos personajes han conseguido mantener un cierto status en el universo arácnido actual y han llegado a protagonizar historias y miniseries propias relatando sus aventuras y orígenes a través de la cabecera The Amazing Spider-man Presents de la que Panini Cómics ya publicó en su día, en la colección Héroes Marvel, un primer tomo que recopilaba las historias Hijo de América de Brian Reed y Phil Briones, narrando la caída en desgracia de Norman Osborn, y Anti-Venom de Zeb Wells y Paulo Siqueira con la continuación de los sucesos acaecidos en Nueve Maneras de Morir. El pasado mes de Julio llegaba el segundo volumen de este recopilatorio en el que tomaban la alternativa las féminas de la serie, por un lado Felicia Hardy, más conocida como La Gata Negra, con una historia a cargo de Jen Van Meter y Javier Pulido relacionada con la saga El Desafío y, por otro lado, Jackspot, la superheroina creada por Dan Slott y Phil Jimenez de la que ahora toman el testigo Marc Guggenheim y Adriana Melo para relatar su nueva génesis.


Asombroso Spider-man Presenta: Gata Negra

“No te preocupes, sé cuando es el momento de ignorar el trofeo y comerse los estúpidos cereales”


Desde su nacimiento en 1979, el personaje de Felicia Hardy ha tenido, salvo en contadas ocasiones y etapas, un tratamiento de eterna secundaria en las series arácnidas. Ladrona, divertida y de dudosa moralidad, la Gata Negra no ha superado la sombra de su referente felino más obvio: Catwoman. El personaje ha vuelto a cobrar cierta relevencia durante la etapa Brand New Day lo que le ha servido, al igual que a otros que han aparecido recientemente en la serie regular de Spider-man, para conseguir una miniserie propia enmarcada dentro del evento conocido como El Desafío. Esta nueva miniserie de la Gata Negra narra cómo en medio de los acontecimientos de la saga del trepamuros, Felicia Hardy tendrá que usar sus habilidades felinas, de las que ahora vuelve a servirse para alcanzar un ciertos intereses monetarios, al contrario de la vertiente altruista y superheroica que había adquirido en las últimas décadas, para salvar la vida de su madre que ha sido secuestrada por el clan de los Kravinoff. Con esta miniserie nos encontramos ante una obra entretenida aunque su ritmo puede resultar un poco pausado en momentos en las que no debería serlo, como en las escenas de acción, que no logran destacar sobre el resto de la trama.

Tampoco se puede decir que se haya explotado especialmente al personaje en cuestión, una Gata Negra a la que le falta la chispa de vitalidad que otros autores como Kevin Smith, Roger Stern o el propio Marv Wolfman han sabido darle a lo largo de su irregular carrera. Pero esto no es todo culpa exclusivamente del equipo creativo, formado por el guionista Jen Van Meter y el dibujante español Javier Pulido, que hacen lo posible con el escenario planteado, sobre todo teniendo en cuenta que después del “mefistazo” algunas relaciones personales han sido alteradas, trastocadas o directamente borradas de un plumazo para conseguir este enfoque más “juvenil” del superhéroe arácnido. En este caso, supone un paso atrás en la madurez que un personaje como la Gata Negra que había alcanzado en historias recientes como El mal que hacen los hombres del citado Kevin Smith, posiblemente y pese a sus defectos el mejor relato escrito hasta la fecha sobre la señorita Hardy. Por otro lado, el dibujo de Javier Pulido resulta agradable a la vista, pero tiene muy poca variedad a la hora de caracterizar a los personajes, como se puede apreciar en el hecho de que la hija de Kraven y Felicia sólo difieran en su peinado y el vestuario, o que notemos solamente la belleza de la segunda en que cierto guarda de seguridad se muestre “muy solicito” con ella. Nada que ver con las portadas de la miniserie a cargo de Amanda Conner que retratan muy bien el espíritu del personaje.



Asombroso Spider-man Presenta: Jackpot

“Me siento como una adicta que ha recaído. Una adicta reticente que se vio obligada a recaer. Por la culpa. No, no es cierto. Por el deber. Que me hizo sentir culpable."





 
“Comtempla de nuevo a Jackpot por primera vez”. De esta manera intenta vendernos el guionista Marc Guggenheim la nueva miniserie de Jackpot, un personaje creado por Dan Slott y Phil Jimenez en la historia titulada Spider-Man: Swing Shift, el que habría de ser el Free Comic Book Day 2007, que pronto acaparó la atención de los aficionados, no por su originalidad y atractivo, más bien por el juego de identidades y secretos en la que la habían envuelto los guionistas y que parecían apuntar en dirección a la ahora ex-esposa de Spider-man, la repudiada Mary Jane Watson. Durante su corta trayectoria poco ha podido aportar un personaje como Jackpot a la historia arácnida conocida hasta la fecha pero Marc Guggenheim, secundado a los lápices por la efectiva Adriana Melo, serían los encargados designados para narrar sus nuevas aventuras. En el relato Asombroso Spider-man Presenta: Jackpot encontraremos un resumen de los acontecimientos hasta el momento, cuando la Jackpot original, la investigadora científica Sara Ehnet, recupera su antigua identidad en memoria de Alana Johnson, la joven que había vestido las mallas después de ella y cuyo dramático final conoceríamos en el The Amazing Spider-man #31 incluido en la etapa Brand New Day. Pero en sus nuevas andanzas superheroicas Jackpot se cruzará en el camino con el supervillano conocido como Boomerang y las consecuencias serán fatales para ella convirtiendo su regreso en una continúa búsqueda de venganza en la que también se verán implicados Spider-man y el antiguo mafioso conocido como La Rosa. Esta miniserie de tres números resulta, sorprendentemente, una lectura agradable y entretenida protagonizada por un personaje falto de carisma plástico pero al que Marc Guggenheim intenta otorgar una cierta profundidad psicológica. En parte el guionista consigue el objetivo pero él mismo echa por tierra su trabajo cuando, con las piezas sobre la mesa, con las particularidades que podrían dar más juego a Jackpot como es su situación familiar, desaparecen de un plumazo y sólo queda un relato que se pierde en la mediocridad.

Esto se acaba confirmando en la siguiente miniserie del personaje, también incluida en el volumen editado por Panini Cómics, con una historia en tres partes recogida en la cabecera Web of Spiderman y en la que Marc Guggenheim colabora con la artista japonesa Sana Takeda cuyo trabajo resulta, probablemente, lo mejor de esta propuesta, aunque no destaque lo suficiente como para hacer repuntar al relato. Esta historia funciona como una secuela o epílogo a la anterior entrega intentando cerrar las tramas que habían quedado pendientes el ella y que se resuelven de manera apresurada para devolver a Jackpot de nuevo al punto de partida. Todo esto demuestra que Jackpot es un personaje limitado, “una superheroina del despartamento antidroga” que combate a narcotraficantes y mafiosos, como en los años ochenta lo fueron Capa y Puñal de la mano de Bill Mantlo o como lo ha sido en muchas etapas Punisher o el mismo Spider-man, pero sus relatos no tienen nada que los haga especiales, no apuestan por el género negro, como lo haría de la mano de Brian Michael Bendis, ni parten de premisas novedosas u originales, por lo que carecen de una ambientación y un tono que le beneficie y que sirvan para explotar o encontrar las virtudes y puntos fuertes de este personaje. Porque, si bien es cierto que no hay personaje malo sino buenos guionistas, también es cierto que hay personajes cuyo juego es más interesante que el de otros y son más agradecidos de abordar. El futuro dictará sentencia sobre Jackpot pero, por lo pronto, no parece osado afirmar que su caída en el olvido no ha hecho más que empezar.


7 de septiembre de 2011

-Fan Letal Vintage de Cels Piñol-


-Publicado Previamente en Zona Negativa-

"Doctor, no quiero que me venga con rodeos. 
Estoy preparado para escuchar la verdad. 
No tengo factor curativo como Lobezno, ¿verdad?"


Cels Piñol, guionista, ilustrador, articulista, escritor, trekkie, empresario y cazador de zombies, entre otras habilidades ejercidas y admitidas por él mismo, vuelve a la carga con sus entrañables narizones para lograr hacernos pasar un buen rato. Después de anunciar a finales de 2009 el cese de sus relaciones con Planeta deAgostini, Fan Letal Vintage se presenta como una de las últimas publicaciones de Cels Piñol ahora en colaboración con su nueva casa de acogida, Panini Cómics, a través de la cual también hemos podido disfrutar de Fanhunter: Fan Letal y Fanhunter: Fandom. Cels Piñol, que también ha lanzado hace poco una revisión de su obra Dibujar los Sonidos, es la prueba arqueológica más fehaciente que tenemos sobre la evolución del fandom, el mundo del cómic y de la historia de los entresijos editoriales en nuestro país en las dos últimas décadas, habiendo sido como aficionado un espectador y sufridor de excepción que ha lidiado en sus orígenes con un “analógico” panorama marcado por las desaparecidas Ediciones Zinco, Vértice, Bruguera y Forum hasta llegar a la “bonanza” actual, en los tiempos del advenimiento del cómic virtual, de la triada divina representada por Planeta deAgostini, Norma Editorial y Panini Cómics. En esta situación Fan Letal Vintage se muestra como una versión remasterizada de sus antiguos clásicos, una recopilación de parte de las tiras cómicas de Fan Letal / Fan con Nata que en sus inicios realizaba para Planeta deAgostini y que se publicaban mensualmente como complemento en cómics como Lobezno y Patrulla X y que, bajo el título de Fan Letal Returns, actualmente las ha recuperado para Zona Negativa. Para la ocasión, no obstante, Cels Piñol ha preferido adaptar las páginas originales de sus tiras cómicas a los nuevos tiempos ya que, según explica él mismo en una de ellas, “parecían estar dibujadas en un barco vikingo en pleno temporal del mar del norte y con un pulso discutible” y “la temática era difícilmente comprensible para el público actual” lo que hace, por otro lado, que el 60% del material de este libro sea nuevo. En definitiva, Fan Letal Vintage es una puerta abierta a la nostalgia para los veteranos y una arcana y hermética fuente de sabiduría para profanos y neófitos pero, ante todo, es una divertida manera de descubrir que no estamos solos y que unidos podemos dominar el mundo.

Cels Piñol, coleccionista reconocido de pura cepa, autoproclamado El Dibujante sin Pulso, comenzó su carrera como fanzinero “acosando” con sus preguntas y con sus dibujos de narizones las redacciones y correos de las editoriales de la época a la búsqueda de trascendentales conocimientos que, por entonces, sólo entidades como el Dr. Átomos o El Profesor Loki podían responder. Fue entonces cuando, viendo frustrada su intención de convertirse en superhéroe y descartada también la que iba a ser su fulgurante carrera militar, no desperdició la oportunidad cuando esta llamó a su puerta y decidió transfigurarse en dibujante y guionista de cómics, teniendo el honor de haber sido el primer autor patrio en disponer de una serie regular en Planeta deAgostini. Mientras tanto comenzó a autoeditar sus fanzines Kiusap y Fanhunter a través de su propia editorial Gusa Cómics y a desarrollar su faceta como articulista mientras, en los ratos libres, se dedicaba a ver algún capítulo de Dr. Who, releer una vez más su apreciado Superman Vs. Muhammad Ali de Neal Adams o, simplemente, a observar a los rayos C brillar en la oscuridad, cerca de la Puerta de Tannhäuser. El pequeño mundo de Fanhunter pronto se transformaría en un universo con múltiples proyectos, spin-offs y ramificaciones que serían la envidia del mismísimo Stan Lee, en el que destacan dos novelas, Fanhunter: Herencia y Fanhunter: Fenicius, los “manuales para bebés con padres raros” Plan BB y Fantom Town -estas dos últimas, junto a Fanhunter: Battleground Barnacity son las tres obras de Cels Piñol que forman parte del catalogo inaugural de la plataforma digital Koomic.com- e incluso híbridos a medio camino entre el cómic y los juegos de rol como Fanhunter, “el juego de rol épicodecadente”, Outfan, centrando en la ciencia ficción, o Fanpiro, una parodia de los juegos de rol de Vampiro: La Mascarada. En el camino Cels Piñol fundaría Fanhunter S.L. y Cels Animation S.L., las empresas desde las que el autor administra, como un George Lucas cualquiera, todo tipo de merchandising derivado de sus exitosas tiras cómicas Fan Letal y Fanhunter

Fan Letal Vintage es la visión de Cels Piñol sobre nosotros mismos, los fanáticos, “los amantes de la literatura, el cine, los videojuegos, la música y otras expresiones de cultura, subcultura y metacultura”, en resumen, de casi todo lo que valga la pena coleccionar y utilizar en una conversación con personas de nuestra especie. En Fan Letal Vintage se nos ofrece una retrospectiva de la propia experiencia de Cels Piñol como aficionado a lo largo del tiempo y para ello su autor se sirve de incluir todo tipo de extras temáticos y autobiográficos, desvelándonos parte de sus joyas atesoradas con los años y relatando algunas de sus vivencias personales que más le han marcado, las antiguas películas de terror como La Noche de los Muertos Vivientes de George A. Romero, los muñecos Geyperman, las colecciones de cromos y todas esas cosas que sonarían a klingon a las juventudes de hoy en día. Pero Cels Piñol sigue en la brecha, siendo aún en la actualidad un gran consumidor de series de televisión, de cómics, novelas de ciencia ficción y fantasía y todo tipo de subcultura, lo que le permite continuar siendo un gurú entre el fandom de este país y poder conectar fácilmente con las nuevas generaciones. Este primer volumen de Fan Letal Vintage, como bien explicaba Álvaro Pons en La Cárcel de Papel, “se centra en un momento crucial donde la mítica Ediciones Vértice comenzaba a ceder el testigo a otras editoriales, donde las revistas de cómics todavía reinaban sobre los kioscos y donde los lectores habituales de tebeos comenzaban a tomar conciencia de clase”, cosa que hará soltar alguna lágrima a más de un dinosaurio. Para la ocasión, en esta nueva entrega de McClane y Cia, encontraremos también la presencia de Andrés Palomino, creador del webcómic Las Crónicas PSN, o de Juan Carlos Bonache, autor de Conejo Frustrado, ganador del premio al Mejor Cómic Online en el Expocómic 2010, que homenajean la serie de narizones de Cels Piñol con sus respectivas colaboraciones especiales en el recopilatorio. En resumen, una nueva obra de uno de los autores más apreciados de nuestro país que siempre es capaz de hacernos reír con sus ocurrencias y sus delirios mitómanos en los que reconoce, sin ningún tipo de complejo, ser uno de los nuestros.

Zona Negativa Entrevista a Cels Piñol


Zona Negativa.- Para tu nuevo libro, Fan Letal Vintage, se podría decir que has tenido que documentarte sobre tu propio trabajo. ¿Cómo ha resultado la experiencia de desempolvar tus antiguas tiras de Fan Letal / Fan con Nata después de tantos años?

Cels Piñol.- Pues ha resultado ser todo un trabajo de arqueología. Y me ha llevado más tiempo de lo que pensaba porque abría una caja, rebuscaba en el interior, recuperaba viejos cómics o fanzines o revistas, y me quedaba enganchado leyendo. Ha sido como viajar en el tiempo sin DeLorean. Claro, descubres un Micronautas número 1 el tiempo se para.
Pero incluso buscando en Internet, me ha costado situar tiras en un momento concreto, en un año concreto. Parecía como si alguien hubiera alterado la línea temporal, y por eso se me ocurrió enlazarlo con un experimento de recuperación de memoria que están realizando desde el futuro, en Fanhunter.


ZN.- ¿Te reconoces aún esas tiras? ¿Alguna te trajo algún recuerdo especial de esos años?

CP.- Me reconozco en casi todas, porque muchas muestra experiencias reales como FAN, y otras han sido tomadas de amigos coleccionistas, así que sigue siendo todo muy autobiográfico.
Los recuerdos han sido todos fabulosos porque cuando empiezas a coleccionar cómics, cada personaje, cada colección, está enlazado con momentos buenos o malos en la vida. Y cuando te haces mayor, la nostalgia, al menos en mi caso, se acentúa. Son los cómics que nunca te venederías en eBay, aquellos que, además del cómic en sí, representan algo: el primer cómic de Forum, Daredevil, el primero donde me publicaron un dibujo, el que me confiscaron los curas en el colegio, La muerte de Fénix (por cierto, ahora tengo cuatro copias de ese tebeo, enviado por fans de todo el país cuando leyeron la enécdota; ¡¡muchas gracias!!).


ZN.- Lo cierto es que tus fans llevaban tiempo solicitando la reedición de las primeras tiras de Fan Letal / Fan con Nata. ¿Cómo surgió finalmente la posibilidad de recuperarlas? ¿Fue una propuesta tuya a Panini Cómics o fue la editorial la que estaba interesada en ello?

CP.- La primera propuesta llegó de David Hernando, en Planeta DeAgostini. Su intención era la de publicar un ómnibus que recopilara todas las tiras porque, antes de que se incluyeran en zonanegativa.com, estaba previsto subirlas a la web de las empresa que llevaba los números atrasados de PdA.
Luego la relación con Planeta se cerró y en Panini me propusieron recopilarlas, porque sabían que se habían venido muy bien, mucho más que cualquier Fanhunter. Pero después de revisarlas, las tiras me parecieron muy ‘viejas’. Muchas no se entendían, ni siquiera con el glosario. Y, bueno, ahora dibujo un poco mejor, así que le comenté a Alejandro M. Viturtia que un ‘remake’ estaba justificado. Aquello había que narrarlo con otro estilo.


ZN.- ¿Eres muy crítico con tu propio trabajo?

CP.- Muchisimo. El Cels que dibuja en estado creativo, muchas veces contra reloj, bajo presión, es muy distinto al que luego revisa el libro publicado. Cambiaría tantas cosas… Pero los lectores me comentan que les gusta esa frescura, supongo porque lo ven muy espontáneo. Algo más trabajado, más planificado, puede que al final saliera artificial.

ZN.- ¿Te gusta leer reseñas y criticas de tus obras o es algo en lo que no prefieres perder mucho el tiempo?

CP.- Las leo todas. Es necesario para mejorar en la siguiente entrega. No solo las reseñas, sino los comentarios en Twitter, Facebook o Google+. Me gusta escuchar a los lectores, recibir consejos, anotar aportaciones. En lo único que he llevado la contraria a muchos fans de los narizones es en el hecho de ponerles piernas. Me lo impuse para aprender a dibujar mejor, y creo que he acertado.
Además, los lectores de hace 22 años no son los mismos que ahora, y hay que evolucionar. Sin contacto con otros fans, las experiencias quedarían sesgadas, no serían representativas de todos.


ZN.- En Fan Letal Vintage incluyes muchas imágenes nostálgicas de todo tipo de merchandising que atesoras en tu casa. Entre ellas llama especialmente la atención la página de un correo del mítico Dr. Átomos en un cómic de Daredevil en el que te respondía a tus dudas sobre los cómics Marvel de Kiss mientras, más arriba, hacía lo propio con las dudas sobre La Muerte del Capitán Marvel a un tal Carlos Pacheco. ¿Como descubriste posteriormente esta curiosa e histórica coincidencia?

CP.- Hasta finales de los ’90 guardaba fotocopias de todas las publicaciones. Tengo un archivo bastante completo donde también figuran otros nombres de personas que empezaron leyendo tebeos como yo, participando en los Correos de los Lectores y luego profesionalizándose. Esa página está en la carpeta Hall of Fame, junto a otras maravillas como la carta y los guiones que me envió Enrique S. Abulí (la anécdota figura en el libro), una postal del Punisher con una dedicatoria de Stan Lee que él mismo me dio en una cena, etc.
Estoy pensando en escannear todo esto e irlo subiendo al Blog.


ZN.- ¿Qué te tendría que ofrecer alguien para que te desprendieses de tu ejemplar firmado y dedicado del Superman Vs. Muhammad Alí de Neal Adams?

CP.- Nada pude comprar eso. Nada. :)

ZN.- La evolución en tu dibujo a lo largo de los años es palpable pero, ¿ha cambiado en algo tu sentido del humor? ¿Te ríes con las mismas cosas que hace veinte años?

CP.- Pues algunas cosas sí. Alf me tiene enganchado a la pantalla cada vez que emiten una reposición. Los primeros Superlópez me siguen encantando. Disfruto uno y otra vez de los libro de golf y fútbol de Mordillo. Groo, de Aragonés, hay que revisitarlo cada año… En cómics, cine y libros, muchas creaciones de los setenta y los ochenta me siguen tocando la fibra sensible. Micronautas, Atari Force, Rom… En el fondo, sigo siendo un niño con ganas de dejarse llevar por el guión y el dibujo de aquella época. Ahora ya no me marcan tantas cosas, o me marcan cosas distintas, pero entonces, wuow… Y no soy el único: pasaros por cualquier sesión de Phenomena en el Cine Urgell de Barcelona y veréis a chavales de veinte, treinta, cuarenta y cincuenta años dejando suelto su frikismo.

ZN.- Hace ya algo más de un año y medio que te asociaste con Panini Cómics para publicar tus obras. ¿Cual es el balance hasta el momento? ¿Has notado alguna diferencia en la relación profesional que ahora mantienes con Panini Cómics respecto a la que tenías antes con Planeta deAgostini? ¿Tú sistema de trabajo ha cambiando en algo después de la mudanza o ya no hay nada que te pueda sorprender en el mundo editorial?

CP.-
Planeta DeAgostini me llevó de la mano durante 21 años, y agradezco a todas las personas que me ayudaron durante todo ese tiempo, tanto como autor como en la parte más creativa, como autor. Pero en la última etapa, aquella gente con la que había crecido empezó a dejar la editorial. Ya no era lo mismo. Se perdió el carisma de Ediciones Forum. Desmembraron un equipo muy compenetrado, y mi relación con ellos se resintió.
En Panini la relación vuelve a tener esa chispa de antes. Los editores son parte del proceso, se integran en tu trabajo para mejorarlo, la disciplina de entregas es muy dura, y eso me beneficia. Te sientes querido, protegido, promocionado. Ahora es el momento de devolverles a base de narizones la confianza que han depositado en mí.

ZN.- En tus tiras cómicas citas muchas veces ese “mundo analógico” en el que creciste. ¿Cómo has vivido, en calidad de aficionado, el paso de ese “mundo analógico” al actual mundo virtual dominado por las redes sociales y con el cómic electrónico como promesa de futuro?


CP.- He recuperado muchos lectores gracias a las redes sociales. Y lo que antes solo encontrabas en tertulias comiqueras en las librerías, los viernes o los sábados, ahora también lo tienes contactando directamente con los lectores a través de las redes sociales. Es un paso adelante. Las noticias del mundo del cómic no llegan a toda la gente, al público generalista, y a través de las redes sociales la gente está al tanto de lo que haces en todo momento. Se abre un escenario nuevo a la relación entre los lectores y los autores.


ZN.- ¿Crees que el mundo del cómic está en crisis o es una amenaza que ya no cuela?

CP.- No está en crisis, pero podría llegar a estarlo si se siguen publicando tantos cómics al mes. Es una saturación difícil de mantener. Ya llevo bastante tiempo advirtiendo de esto. No hay espacio físico en las librerías, por mucho que las editoriales se esfuercen en abrir nuevos mercados. Pero, a la vez, la oferta en géneros, en estilos, en cómics para distintos públicos, es alucinante, como nunca antes; para aprovecharlo, hemos de fomentar la lectura, o de nada servirá inundar las librerías de tebeos.

ZN.- ¿Cómo fue tu primera experiencia como aficionado en el Salón del Cómic de Barcelona? ¿En qué notas que han cambiado o evolucionado este tipo eventos con el paso de los años?

CP.- Antes los Salones era más viscerales, se notaba el cariño por el papel, se exprimía el carisma del mundo del cómic; ahora, en algunas convenciones, el espectáculo prima un poco por encima del contenido, y creo que lo hacen para atraer a un público generalista que quizá se engancharía a la lectura sin tanta parafernalia. Nunca pensé que en un Salón del Cómic llegara a sentirme… extraño. En cambio, es beneficioso que las convenciones de cómics se expandan por todo el país; y hay muchas de ellas que siguen apostando por la proximidad entre autores y lectores, y creo que esa cercanía con creadores, con originales, con profesionales de la edición, promueve la fascinación por el cómic, lo dignifica.

ZN.- Has sido uno de los autores que ha inaugurado el catalogo de obras del reciente portal de cómics digitales Koomic.com. ¿Qué valoración puedes hacer sobre tu experiencia en este nuevo soporte? ¿Cómo cambia el hecho de publicar tus obras en papel respecto a hacerlo directamente en internet?

CP.- Koomic.com es la demostración de que el cómic es fácilmente adaptable a distintos formatos de lectura, sobre todo a los digitales. Pone a prueba nuestra parte coleccionista, de acumulación de papel, de veneración por lo físico; pero es una excelente herramienta que, al fin y al cabo, te lleva a ser práctico, a disfrutar de la lectura, que es lo importante. Disfruto tanto leyendo un cómic en papel como en formato digital.
Publicar tu obra directamente en aplicaciones para tablets cambía el paradigma de la edición. Yo lo veo altamente positivo: voy a llegar a más público, a lectores distintos, voy a recuperar obras que sería costoso editar en papel, voy a ofrecer precios impensables y, ostras, voy a ser leído en distintos países, algo impensable hace años. Es un #win.
Lo que sí hay que tener en cuenta es que hay que empezar a crear cómics pensando en el formato del las tablets, aprovechar de verdad todas las pijadas nuevas que ofrecen; y lo antiguo, remontarlo, adaptarlo, para favorecer la lectura.

ZN.-
En tu trayectoria has demostrado ser un autor actualizado a los tiempos que corren. ¿Qué opinas sobre las nuevas tecnologías? ¿Facilitan tu trabajo? ¿Crees que facebook o twitter son buenas instrumentos para estar en contacto con tus fans?

CP.- Facebook, Twitter y Google+, además de los blogs, son herramientas imprescindibles para que tu trabajo obtenga visibilidad. Ya te he comentado antes que el contacto con los fans es permanente. Es como ofrecer cada día un making off de tu propia obra. Los autores que reniegan de las redes sociales cambiarán de opinión dentro de poco. Hay que abrirse al mundo, y esa es nuestra mejor ventana.
Eso sí, a veces hay que ponerse la armadura anti-trolls. :)

ZN.- ¿Cómo te ayuda ese contacto que mantienes con los fans a la hora de afrontar tu trabajo?

CP.- Me alimento de ello. Estar en contacto con los fans ayuda a compartir experiencias, a diferenciar lo que es un fenómeno pasajero de algo que está creando mitomanía que se extenderá en el tiempo. No te sientes tan solo como cuando para encontrar a fans afines tenías que estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado del Mercado de San Antonio. Los fans, al menos algunos, suelen ser gregarios, les gusta compartir sus aficiones, y en las redes sociales eso es ahora posible.

ZN.- Otros autores han hablado sobre el mundo del fandom en sus obras pero, a diferencia de muchos de ellos, tú te ríes con nosotros y no de nosotros, te identificas como uno más del grupo. ¿Crees que eso es parte del éxito de propuestas como Fan Letal y Fanhunter?

CP.- Totalmente. Es el punto diferenciador de Fanhunter o Fan Letal. Los fans somos los protagonistas, los héroes, sin complejos, viviendo los tipos de historias que siempre nos habría gustado vivir en la ficción. Debo haber acertado en el concepto, ya que dura ya más de dos décadas, así que hay muchos más como nosotros ahí fuera. Somos culturalmente dispersos, como dice Marc Pastor; solo hay que saber exteriorizar ese glamour, ese toque imaginativo y especial que nos hace únicos.

ZN.- El webcómic es hoy en día un fenómeno muy popular en internet que, en cierta manera, parece haber sustituido a los antiguos fanzines. ¿Cómo ves tú este fenómeno? ¿Sigues alguno webcómic en concreto?

CP.- Soy muy fan de Andrés Palomino y sus Crónicas PSN, del trabajo de Juan Carlos Bonache (publica libro dentro de poco) y de Conejo Frustrado de Mike Bonales, entre otros.
Los webcómics es la forma rápida y directa de darte a conocer, de exponer tu trabajo a un público de todo tipo. Debidamente conectados a redes sociales, los webcómic pueden llegar a ser muy populares. El trabajo del autor consiste en convertirse en comercial de uno mismo y conseguir rentabilizarlos. Yo publico dos, Fan Letal en zonanegativa.com y Deadfan en aullidos.com, y la cantidad de gente que me lee a través de ellos me hace sentir bien, porque, en el fondo, lo que nos gusta de verdad a los autores es eso, que nos lean.

ZN.- Precisamente en Fan Letal Vintage tienes como autores invitados a Andrés Palomino y Juan Carlos Bonache. ¿Cómo surgió la posibilidad de colaborar con ellos? ¿Veremos a otros autores diferentes en los próximos volúmenes de Fan Letal Vintage?

CP.- Desde mis tiempos como fanzinero siempre he invitado a los autores de los que soy fan a colaborar en Fanhunter o Fan Letal. Soy extremadamente tímido, y me cuesta mucho pedir colaboraciones, pero también es una forma de rendirles homenaje. Para eso también sirven las redes sociales: encuentras a tus autores y les invitas a participar, y creo que se han generado así cosas curiosas dentro del Universo Fanhunter.
Y sí, habrá más autores invitados: en el próximo, Carlos Azaustre, Pere Mejan y Joan Tretze. Por cierto, tengo que enviarles el plot. :)

ZN.- Creo que eres un gran fan de Sherlock Holmes. Como ya sabes a Arthur Conan Doyle le costó mucho asumir el éxito de su propia creación. ¿Cual es el futuro de Funhunter y Fan Letal? ¿Aún te sientes con fuerzas para seguir dando guerra durante muchos años?

CP.- No sé cuántos años durará esto. Ya me siento eternamente agradecido a editores y lectores por haberme dado cancha tanto tiempo. Por si acaso, al ser un tipo algo inquieto, ya estoy abriéndome otras puertas profesionales.
De momento, el objetivo es acabar el Fan Letal Vintage que saldrá en noviembre de 2011. Luego recuperaré Fanhunter, en formato cómic y novela. Seguiremos publicando en koomic.com, y hay muchos, muchísimos proyectos en marcha relacionados con aplicaciones para tablets, juegos de cartas, juegos de tablero, más mercha, audiovisual… y una especie de revival digital del Fanhunter Freak Trivia que creemos que dará la campanada. Seguiremos informado…

Ah, y Las montañas de la locura, claro. ^__^