28 de julio de 2011

-Nekomajin: El Gato Mágico de Akira Toriyama-


 -Publicado Previamente en Zona Negativa-

"Nos queda menos de una página. 
¿¡¡Crees que puedo demostrar algo en tan poco espacio!!?"

Sin lugar a dudas, una de las figuras contemporáneas más influyentes del mundo del manga y el anime en la actualidad no es otro que el veterano y aclamado mangaka Akira Toriyama, un destacado autor que durante la década de los ochenta y parte de los noventa supo conquistar al gran público a través de la comedia absurda de su Dr. Slump y también desde la épica y la mitología de una obra maestra del shonen manga como Dragon Ball. En nuestro país ambas series, emitidas y programadas reiteradamente en las televisiones públicas, fueron un auténtico boom allí donde se estrenaron conviertiéndose en abanderadas del subsiguiente fenómeno del cómic japonés por estos lares. De esta manera, el trabajo de Akira Toriyama en Dr. Slump y Dragon Ball ha convertido a su autor en todo un referente insalvable para los mangakas de generaciones posteriores, como para él lo fue el de Osamu Tezuka, siendo este el caso de Masashi Kishimoto (Naruto), Eichiro Oda (One Piece), Tite Kube (Bleach) o Yoshio Sawai (Bobobo) que, en mayor o menor medida, han reconocido la influencia del trabajo del maestro en sus respectivas obras. Akira Toriyama, prolífico autor donde los haya, debutó en 1979 en la revista Shonen Jump con la historia corta Wonder Island , un claro antecedente a su Dr. Slump en el cual ya hacen acto de presencia algunos personajes de la misma, habiendo continuado desde entonces su infatigable intención de hacernos reír con sus ocurrencias y relatos como Pola & Roid, Dragon Boy, Madmatic, Go Go Ackman!, Cowa! o Sandland. Muchos de estas obras no dejan de ser historias cortas formadas por varios capítulos que ya han sido publicadas en nuestro país anteriormente, mención especial para la reciente recopilación que lleva por título Mankan Zenseki, el antiguo Teatro Manga de Akira Toriyama que ya editó en los noventa Planeta DeAgostini en nuestro país y que ahora recupera en su edición Ultimate Edition incluyendo una gran cantidad de material sobre el mítico autor. Todas estas creaciones son muestras del estilo inconfundible de un mangaka que ha marcado tendencia en el panorama manga de las últimas décadas, habiendo generado cantidades ingentes de merchandising de sus series más conocidas e que incluso habiendo dado el salto al cine hollywoodense con la olvidable Dragon Ball Evolution de James Wong y también al mundo de los videojuegos donde Akira Toriyama ha colaborado en sagas como Dragon Quest y Chrono Tigger.

Pero ahora echemos la mirada un poco atrás. Es ampliamente sabido que después de acabar la serialización de Dragon Ball su autor decidió que se tomaría un tiempo libre, a partir de entonces no se volvería a enfrascar en una historia de tal magnitud, el éxito de su particular visión del clásico de la literatura china Viaje al Oeste le había mantenido ocupado durante casi doce años de su vida y su trabajo se había vuelto demasiado obsesivo y exigente, sobre todo por el éxito que también habían cosechado las aventuras de sus personajes en su traslado al anime y que había desatado una auténtica “dragonballmania” casi a nivel mundial. Con obras como las mencionadas Cowa! y Sandland el popular mangaka volvía a la senda que había tomado en sus inicios, las historias de escaso recorrido y de corte humorístico para posteriormente, concretamente en el año 1999, presentar Nekomajin: El Gato Cósmico, una serie de relatos cortos en los que Akira Toriyama aprovecharía para reírse de sí mismo y de su obra más destacada: Dragon Ball. Los nekomajins, como el propio Akira Toriyama explica en la misma obra, “son criaturas con aspecto de gato capaces de hacer un poco de magia” aunque el verdadero poder de la mayoría de estos seres reside en su conocimiento de las artes marciales, a parte de esto pocos más datos se conocen de estos curiosos personajes aunque se sabe que tienen predilección por hacer vida tranquila en el campo y suelen ser de carácter alegre y divertido. Akira Toriyama empezó contándonos las vivencias de uno de estos nekomajin algo avaricioso e interesado y sus conflictos con macarras y extraterrestres de turno para después dedicar otro capítulo al nekomajin atigrado y posteriormente pasar directamente a la autoparodia “dragonbalística” en las historias que se engloban en la segunda parte de la colección llamada Nekomajin Z. En total Nekomajin se compone de ocho números independientes, con una ligera continuidad entre algunos de sus capítulos, que serían publicados por la editorial japonesa Shonen Jump en su día y que finalmente serían recopilados en 2005 en un único tomo tankōbon, el mismo que un año después Planeta DeAgostini editaría en nuestro país. Una obra menor en la carrera de Akira Toriyama que no se toma en serio a sí misma y esa, posiblemente, sea su mayor virtud.

De esta manera, podemos afirmar que Nekomajin es una obra prototípica de Akira Toriyama, una serie de historias ligeras que presentan ese tipo de humor propio de su autor simple e ingenuo, incluso algo infantil, que no renuncia al absurdo ni a algunos retazos de humor verde. Un estilo característico que ha acompañado a su autor a lo largo de su carrera junto a un dibujo plano y muy expresivo, con un toque “disneyano” heredado de Osamu Tezuka y una destacada habilidad para el diseño de artefactos tecnológicos de todo tipo que ayudan a configurar un mundo diferente, a medio camino entre la utopía medioambiental y la sociedad tecnificada y futurista, bastante recurrente en sus trabajos. En relación a esto, Akira Toriyama ha declarado en más de una ocasión que, respecto al desarrollo de sus obras, no suele tener ningún argumento ideado a largo plazo ni le gusta detallar en exceso el universo en el que se mueven sus personajes ya que eso le deja bastante libertad para improvisar sobre la marcha y poder él mismo disfrutar de su trabajo dibujando aquello que le apetece sin ningún tipo de restricciones. Esto es lo que el famoso mangaka considera como “cuadrar las historias a lo bruto” y es lo que le ha dado según él esa “imagen de autor pasota”. Un sistema que, curiosamente, siempre le ha dado buenos resultados y el cual ha sabido exprimir al máximo siendo Nekomajin sólo una muestra más de esa manera suya de hacer manga. En esta obra, para dejar claro que estamos ante una parodia de Dragon Ball, hacen apto de presencia personajes como Vegeta, el cual acaba afirmando que “nunca más volveré a salir en un manga cómico”, Kreezer, el hijo de Freezer, el monstruo Buu, o el mismísimo Son Goku y el resto de la familia “dragonbalística” tal como aparecían en los últimos capítulos del manga dibujado por Akira Toriyama. Este y otros detalles hacen de Nekomajin una entretenida curiosidad, sobre todo para los seguidores incondicionales de Dragon Ball, aunque no permiten que la obra desarrolle una personalidad propia que, no obstante, tampoco parece la intención de Akira Toriyama. Nekomajin: El Gato Mágico sólo pretende hacernos pasar un rato entretenido con una diversión ligera pero hasta cierto punto adictiva, no es Dragon Ball, ni el Dr. Slump, pero perderse de vez en cuando en los mundos concebidos por Akira Toriyama siempre suele ser una buena manera de desperdiciar el tiempo.