22 de julio de 2011

-Aventuras en la Brigada del Rifle de Garth Ennis y Carlos Ezquerra-


-Publicado en Zona Negativa-

“Creo que, si le hubiéramos dado la independencia a América, habríamos sido los primeros en enterarnos, ¿no? [...] ¡En la Brigada del Rifle solo hay británicos! “

 

En el año 1800 el coronel Coote Manningham y el teniente coronel William Stewart tomaban el mando de la nueva unidad del ejército británico conocida como el Cuerpo Experimental de Rifleros que reunía a lo más granado de las tropas ligeras de la nación en un cuerpo de elite especializado en tácticas y sistemas de entrenamiento y asalto revolucionarios para la época y que demostrarían su efectividad y versatilidad en la lucha contra las fuerzas napoleónicas y en posteriores enfrentamientos como la Guerra de Crimea de 1853, donde el grupo ya era conocido como la Brigada de Rifleros, o en las dos guerras mundiales del pasado siglo XX que asolaron y determinaron el devenir de Europa y el resto del mundo. Estos hechos, sin lugar a dudas, son conocidos por el guionista irlandés Garth Ennis, un ávido cinéfilo de películas del género bélico y aficionado a la historia militar como ha demostrado a lo largo de su carrera, una pasión que le ha llevado a tener sus devaneos y escarceos con este tipo de relatos en obras como Historias de la Guerra, As Enemigo: Guerra en el Cielo o El Soldado Desconocido y que también ha trasladado a otros de sus trabajos más relacionados con el ambiente superheroico como Hitman, Demon o la más reciente The Boys, series en las que ha acostumbrado a reservar algún capítulo para narrar alguna de sus historias de guerra. En el año 2002 Norma Editorial publicaba en nuestro país uno de los últimos coqueteos de Garth Ennis con el género bélico, Las Aventuras de la Brigada de Fusileros, en este caso una parodia militar ambientada en la Segunda Guerra Mundial que el irlandés perpetró para la línea Vertigo de DC Comics y que ahora la editorial Planeta DeAgostini ha tenido a bien volver a recuperar bajo el título de Aventuras en la Brigada del Rifle. Este recopilatorio se compone de las dos miniseries publicadas hasta la fecha de la colección, Aventuras en la Brigada del Rifle y Aventuras en la Brigada del Rifle: Operación Cojón, en las que asistiremos a las desventuras del Capitán Hugo Darcy y su tropa de bravucones soldados, el teniente segundo Cecil “Dudas” Milk, el sargento Crumb, el cabo Geezer, Hank el Yanqui y El Gaitero, embarcados en las más absurdas misiones con el único objetivo de hacer la vida imposible al ejército alemán y “hacer llorar a los nazis hasta que vuelvan a casa a abrazar a su mamá”. Esto se traduce, como todo buen cómic de Garth Ennis que se precie de serlo, en violencia absurda y gratuita, una dominatrix nazi de pechos enormes, un escatológico y corrosivo humor marca de la casa y algo de “romanticismo homosexual entre camaradas”.

En esta ocasión Garth Ennis une fuerzas junto al dibujante español Carlos Ezquerra, encargado del apartado gráfico de estas alocadas Aventuras en la Brigada del Rifle, con el cual también ha colaborado en obras como Bloody Mary, Sólo un Peregrino o la mencionada Historias de la Guerra, mientras las portadas originales corren a cargo de los británicos Glenn Fabry (Predicador) y Brian Bolland (La Broma Asesina). Partiendo del hecho de que Aventuras en la Brigada del Rifle no es, ni mucho menos, la mejor obra de Garth Ennis ni una de las que será más recordada por sus seguidores, ni tan siquiera una de las más llamativas o una aspirante a convertirse en un cómic de culto, también es cierto que se agradece en la propuesta cierto comedimiento y moderación por parte de su autor, la ausencia de lo cual acostumbra a lastrar muchos de sus trabajos como, por ejemplo, ocurre en Crossed o The Boys que pese a una premisa de partida interesante acaban engullidas por sí mismas. Por otro lado, Garth Ennis y Carlos Ezquerra, no se andan con medias tintas, en Aventuras en la Brigada del Rifle intentan hacernos pasar un buen rato mediante una parodia de los tópicos propios del género bélico los cuales se esfuerzan en llevar al exceso y al absurdo favoreciendo la caricatura de sus personajes y de sus historias. El cómic se sirve para ello de una cierta “épica disparatada” y una intencionalidad paródica y caricaturesca, con un planteamiento que inevitablemente recuerda a los Malditos Bastardos de Quentin Tarantino, película que recordamos es posterior a la presente obra de Garth Ennis y que a parte de la desmitificación de ciertos patrones del género bélico y de la historia de un grupo de soldados en territorio enemigo durante la Segunda Guerra Mundial poco más tienen en común. El humor utilizado para la ocasión, para el que la narrativa visual de Carlos Ezquerra parece bien dotado, esta organizado entorno a una serie de gags que, para ser sinceros, parecen los descartes de una producción Monty Python aderezados con una pizca de sal gruesa del sentido del humor, retorcido e irreverente, de su creador.

El dibujo de Carlos Ezquerra puede recordar al de otros artistas con los que ha trabajado Garth Ennis a lo largo de su carrera, siendo los lápices del zaragozano mucho más agradables y elaborados que los de Jacen Burrows, cómplice de algunas de las obras más irrelevantes y desfasadas del guionista irlandés, casi todas ellas dentro de la editorial Avatar Press como es el caso de Chronicles of Wormwood o la citada Crossed; y, por otro lado, también encontramos un cierto componente realista y caricaturesco al mismo tiempo en el trazo de Carlos Ezquerra cercano al que Steve Dillon ha demostrado en Predicador o Hellbazer, obras en las que esta presente la mejor versión de l’enfant terrible del cómic estadounidense. Dejando el apartado gráfico a un lado, en estas Aventuras en la Brigada del Rifle encontraremos una buena muestra de las manías y obsesiones recurrentes de Garth Ennis como autor, lo cual juega en contra de la misma obra ya que en la comedia un mismo gag puede funcionar una vez o dos pero difícilmente lo hará una tercera y eso mismo sucede, no ya con las presentes historias del Capitán Darcy y sus camaradas, sino con el trabajo que el irlandés nos ha brindado en los últimos años y que en muchos aspectos pone de relieve que no ha sabido progresar adecuadamente desde sus mejores tiempos. No obstante, esto resulta algo de perogrullo, ya que si una cosa no se le puede pedir a Garth Ennis es que sea políticamente correcto, sus virtudes nacen de su afán subversivo e iconoclasta pero, por desgracia, muchas veces sólo deriva y naufraga en lo zafio y lo burdo sin aportar nada más de interés al conjunto. Aventuras en la Brigada del Rifle no logra desmarcarse de esta última tendencia en la narrativa de Garth Ennis, ciertamente estamos ante un producto más mesurado y controlado que obras más recientes de su autor, aunque no lo parezca a primera vista, pero esto se nos antoja que sólo es debido a la influencia de la línea Vertigo en la serie, lo que consigue que el resultado pueda servir como lectura ligera pero haga casi inviable futuras relecturas. En definitiva, una obra mediocre pero simpática que cae en tierra de nadie, un buen aperitivo para los seguidores más acérrimos, entusiastas y completistas de Garth Ennis pero, en el cómputo global, una obra prescindible que pasa sin pena ni gloria por nuestras manos.

1 comentario:

Arion dijo...

Garth Ennis es uno de mis autores favoritos. Por cierto, el blog está genial. El mío también es sobre cómics, ahí va el link: www.artbyarion.blogspot.com