1 de abril de 2011

-Last Quarter de Ai Yazawa-

-Publicado Previamente en Zona Negativa-


“Las noches oscuras en las que no puedas dormir, por favor, mira al cielo y recuerda que en este amplio mundo siempre hay alguien que te quiere y te necesita. Ninguna persona puede vivir sola”

Last Quarter, Kagen no Tsuki en la edición original, es una de las obras menos conocidas de la popular mangaka Ai Yazawa, autora de títulos tan famosos y alabados por la crítica y sus seguidores como No Soy un Ángel, el recopilatorio de historias cortas Tempestad Color Cereza, Historias de un Vecindario, Paradise Kiss, Princess Ai (en colaboración con la “viudísima” de Kurt Cobain, Courtney Love, además de Misaho Kujiradou y Stu Levy) o Nana que, a día de hoy, sigue siendo el shojo manga más exitoso de la historia habiendo vendido más de veintidós millones de copias de sus primeros doce volúmenes. Last Quarter, publicación que fue serializada en la revista Ribon entre los años 1998 y 1999 y recopilada posteriormente por la editorial Shueisha en tres tomos, es una obra algo atípica de su autora, algo alejada de las temáticas relacionadas con el glamour del mundo de la moda y las artes escénicas, de los sueños y las fábulas de crecimiento personal y de transición de la adolescencia a la madurez que ha tratado en otras historias suyas, como es el caso de las mencionadas Historias de un Vecindario o Paradise Kiss. En Last Quarter, a diferencia de estas últimas, los protagonistas del relato son un grupo de niños que se ven inmersos en una emocionante trama llena de fantasía, misterio e intriga a través de la cual descubrirán una intensa historia marcada por el amor y tragedia. Esta obra fue adaptada en 2004 a la gran pantalla en una película en imagen real protagonizada por Chiaki Kuriyama, la Gogo Yubari de Quentin Tarantino en Kill Bill, Hiroki Narimiya y Hyde, el líder del conocido grupo musical japonés L’arc en Ciel. En nuestro país, después de la publicación de Paradise Kiss hace ya unos años por parte de la editorial IVREA y del éxito de Planeta DeAgostini con Nana esta última editaría en 2009 la destacada Historias de un Vecindario, en un formato de auténtico lujo, y también, en una edición más modesta, la presente, pero no menos interesante, Last Quarter.

Sinopsis

Hotaru, una estudiante de primaria de tan sólo trece años, tiene un desafortunado accidente buscando a su gata extraviada. Mientras permanece inconsciente en el hospital tiene un extraño sueño en el aparece una chica mayor que ella al otro lado de una valla que no puede cruzar. Poco después, habiéndose recuperado de su desagradable incidente, Hotaru se encuentra con la misteriosa chica que aparecía en su sueño en una antigua mansión abandonada de la que esta no puede salir. La chica, que ha perdido la memoria, sólo puede ser vista y escuchada por Hotaru, pero su mejor amiga, Sae, y sus compañeros de clase Miura y Sugisaki, están dispuestos a ayudarla a resolver el misterio. Eve, como así bautizan a la desconocida debido a que sólo conserva el leve recuerdo de su amor perdido, Adam, su misterioso y melancólico novio que había vivido con ella en aquella mansión y que solía tocar una triste y hermosa melodía con su guitarra: Last Quarter. Pero Adam ha desaparecido y ahora sólo Hotaru y sus amigos pueden ayudar a Eve a escapar de su extraña prisión.

 Ai Yazawa, la Reina del Shojo


Ai Yazawa es un nombre, generalmente, ligado al éxito. Su carrera como mangaka se inició en 1985, cuando sólo contaba con diecisiete años de edad, desarrollando con el tiempo un estilo propio que la ha convertido en una autora muy popular dentro y fuera de su país, habiendo sido publicadas sus obras en diferentes idiomas en países como Estados Unidos, Francia, Italia, México, Argentina o España, y siendo algunas de ellas adaptadas al anime o a películas de acción real. Sus obras, enmarcadas dentro del género shojo y josei manga -el equivalente femenino del seinen masculino- han sido publicadas en revistas como Ribon y Cookie, de la editorial Shueisha, o en el magazine Zipper editado por Shodensha. Su trabajo ha creado escuela gracias a su peculiar y llamativo estilo que entremezcla su apego por el relato de historias más adultas de las que habitualmente se tratan en mangas de este tipo, alejadas de los tópicos y arquetipos habituales del género, con un humor entrañable y ligero y una destacada preocupación por la evolución y profundidad de sus personajes, principales y secundarios, que resultan atractivos y complejos de cara a un público que es capaz de identificarse con ellos. Estas virtudes se ven además beneficiadas debido a un dibujo muy personal, detallado y estilizado, poco estereotipado respecto al de otros autores y obras del género y que ha ido perfeccionando a lo largo de su carrera llegando a su cumbre creativa en Paradise Kiss. Todo ello ha convertido a Ai Yazawa por derecho propio, y con permiso de las antaño todopoderosas Clamp, en la reina del shojo.


No obstante, su hegemonía se encuentra actualmente en cuestión, aunque no debido a su talento, sino a consecuencia del duro e imprevisto revés que ha padecido en su trayectoria Ai Yazawa en los últimos años. Su obra más exitosa y extensa hasta la fecha, Nana, permanece a día de hoy inconclusa debido a una “misteriosa” enfermedad de la que no se conocen más datos -aunque se rumoreado que estuviese relacionada con el estrés generado por el desbordante ritmo de trabajo exigido por su emblemática y última obra- y que llevó a su autora a ingresar en el hospital en 2009, no habiendo retomado, desde entonces, su trabajo en la serie. Tampoco se ha producido ningún comunicado oficial, por parte de la autora o de la editorial Shueisha, sobre su estado de salud actual, a pesar de una aparente mejoría y de su vuelta a casa, ni sobre el futuro de su obra o el de su propio trabajo como mangaka, sobre el que ella misma ha expresado dudas de poder volver a ejercer. Podría ser que la autora volviese a sus orígenes y se dedicase, por el momento, al diseño de moda profesional, carrera cuyos estudios abandonó en su juventud pero para el cual ha demostrado dotes en su trabajo como mangaka. De confirmarse esto último estaríamos, desgracidamente, ante el adiós de una de las autoras más prometedoras y con más talento del panorama del manga actual.

Crítica y Valoración Personal 


Si en Last Quarter pretendes encontrar una historia de amor al uso, tópica y convencional, no es la obra que estas buscando. De hecho, si lo que buscas es una historia de amor propia del género shojo más común y ramplón, definitivamente, mejor no te acerques, en general, a la obra de Ai Yazawa. La estructura habitual tipo “a chica le gusta chico, pero a chico le gusta otra chica, que a su vez le gusta a otra chico” no es el esquema clásico ni el interés central de una obra como Last Quarter, ni de las historias concebidas normalmente por Ai Yazawa, más preocupada por hablarnos, no de la conquista y el romance, sino de lo que viene después de este y de la influencia que tienen en las relaciones sentimentales los sueños propios, la amistad y el afán de superación personal. Last Quarter es, como ya hemos dicho, una rareza dentro de la trayectoria de Ai Yazawa, al tratarse de una historia de fantasía y misterio no habitual en su producción, y donde seguimos las andanzas de Hotaru y sus amigos que tienen por objetivo averiguar la verdadera identidad de Eve y el secreto que la rodea para así, según ellos creen, ayudarla a encontrar el camino al más allá. Pero a lo largo de toda la trama Ai Yazawa va a jugar al despiste con nosotros, como lectores podemos intentar desvelar el misterio que encierra la persona de Adam y su fantasmal canción al mismo tiempo que los protagonistas pero los giros y vueltas de tuerca, no forzados, contados pausadamente y con oficio, a buen seguro conseguirán sorprendernos en más de una ocasión. Como toda buena historia de suspense no hay trampa en la propuesta, su autora configura un pequeño pero efectivo rompecabezas donde iremos descubriendo, poco a poco, la trágica y hermosa historia que encierra cada pieza que compone Last Quarter. La trama nos hará creer, en más de una ocasión, que hemos resuelto el misterio pero, lejos de ello, Ai Yazawa frustra nuestras ambiciones con habilidad y acierto manteniendo vivo nuestro interés por la historia hasta el último minuto, evitando esos clichés de algunas obras niponas que suelen irse por la tangente, enredándose en un final alucinógeno carente de todo sentido o lógica, y que suelen resultar decepcionantes.

Como anécdota tenemos a un personaje como Adam, mostrado como una estrella del rock, con una faceta depresiva y autodestructiva marcada por su adicción a las drogas y para cuyo físico Ai Yazawa parece haber tomado como referencia a Kurt Cobain, al desaparecido líder de Nirvana. No nos olvidemos que, posteriormente, Ai Yazawa colaboraría con Cortney Love en Princess Ai) y que la genial mangaka, como ha dejado entrever en muchas de sus obras, se ha mostrado como toda una megalómana musical, especialmente atraída por la estética punk rock, siendo habituales en sus historias los guiños y homenajes a artistas y grupos musicales occidentales como David Bowie o los Sex Pistol o a películas como Velvet Goldmine. En relación al humor habitual con que Ai Yazawa suele impregna sus obras normalmente Last Quarter no es su mejor representante ya que este se encuentra, si bien no asuente, si algo atenuado, cobrando más relevancia e importancia la parte dramática de la historia. Respecto al dibujo de Ai Yazawa, con su personalidad habitual, supone en esta obra un punto de inflexión definitivo que eclosionará, con un trazo más detallado y preciso, en Paradise Kiss y en Historias de un Vecindario, serie esta que se publicó originalmente al mismo tiempo que Last Quarter. El dibujo de Ai Yazawa ha sido copiado e imitado hasta el hartazgo haciéndolo uno de los más famosos y reconocibles para los aficionados del shojo manga. Last Quarter es una obra, en definitiva, notable en todos sus aspectos, cuyas virtudes lo convierten en un producto lo suficientemente interesante como para vencer ciertos tópicos y prejuicios siendo un producto indicado para todos los públicos, que no tiene porque ser exclusivo de “adolescentes enamoradizas”, ya que las historias de Ai Yazawa tienen una profundidad que las hace únicas en su género. Además, no me vengáis con tonterías, que vivo en un pueblo perdido de la mano de Dios donde los rudos varones corren desesperados cada día para llegar a tiempo de ver Amarte Así.

 Ver también:
Historias de un Vecindario de Ai Yazawa