18 de marzo de 2011

-Wanted de Mark Millar y J.G. Jones-

-Publicado Previamente en Zona Negativa-

"La única diferencia entre un sueño y tus pesadillas 
es el tamaño de tus cojones, chaval" 


Mark Millar es un autor capaz de sacar petróleo de ideas e historias que otros creadores y artistas simplemente desecharían a las primeras de cambio. En los últimos años, como buen visionario que siempre ha sido, se ha anticipado al creciente interés que el cine ha demostrado por el mundo del cómic, en general, y por las historias de superhéroes, en particular, dedicándose a imaginar y proponer nuevas series de carácter independiente llenas de tacos, sangre y provocación gratuita, con un marcado tono y estilo cinematográfico, que llamasen la atención de las grandes productoras estadounidenses. Así, para el sello Icon Comics de Marvel, Mark Millar ha parido productos “prefabricados”, aunque habitualmente disfrutables, como su Kick-Ass junto al siempre llamativo John Romita Jr., Némesis con el efectivo Steve McNiven a cargo de los lápices o Superior, con el algo menos convencional dibujante filipino Leinil Francis Yu. Algunas de estas obras ya han sido adaptadas a la gran pantalla, como ese el caso de Kick-Ass a cargo de Matthew Vaughn, o llevan camino de hacerlo, como la citada Némesis, siempre con la complicidad, el beneplácito y el fervoroso entusiasmo de su autor. Pero, antes que estas obras, Mark Millar publicó en 2003 para la editorial Top Cow, junto al sobrio dibujante y entintador J.G. Jones y el colorista Paul Mounts, una de sus obras más pólemicas y arriesgadas:Wanted. Wanted, ya adaptada a la gran pantalla, una obra que forma parte de lo que se ha venido a conocer como el millarworld, es una gamberrada, una animalada, una broma de mal gusto y una “agresión moral al lector” en toda regla con la que el guionista escocés juega a retorcer conciencias y valores. El guionista Brian K. Vaughan, autor de Y, El Último Hombre y Ex-Machina, describe esta provocación como “una perfecta subversión del clásico viaje del héroe” y no escatima elogios hacía sus creadores mientras el diario estadounidense The Sunday Times se atrevió a definir en su día a Wanted como “el watchmen de los supervillanos”.

Según explica Mark Millar, en un artículo introductorio a la obra firmado desde “el puto culo del mundo”, e incluido en la edición de Norma Editorial publicada en nuestro país, el concepto de Wanted nació como un recuerdo de su infancia después de haber leído fascinado sus primeros cómics de Superman y disfrutar “recelosamente” de la serie de televisión en la que por entonces George Reeves interpretaba al personaje; llegando a la conclusión, gracias a su hermano mayor, de que en el mundo real los superhéroes habían desaparecido después de una gran guerra que habían perdido contra los supervillanos. Un suceso que Mark Millar, claramente, ha interiorizado ya que es recurrente en sus cómics e historias el tratamiento especial que otorga a los villanos, o a los héroes poco virtuosos, y que hemos visto, por ejemplo, en The Authority, Superman: Hijo Rojo, The Ultimates, El Viejo Logan, la mencionada Némesis, o la presente Wanted. Esta última es, definitivamente, la obra más destacada en este aspecto al presentarnos, desde la óptica del propio personaje, la descarnada génesis del villano como protagonista absoluto de la función. Wanted nos cuenta las desventuras de Wesley Gibson, un joven hipocondríaco atrapado en una vida rutinaria, con un trabajo y una jefa que no soporta, una novia que le engaña con su mejor amigo y sin expectativas ni fuerzas para cambiar todas las cosas que odia de su existencia. Pero todo ello da un vuelco el día en que una asesina llamada The Fox se cruza en su camino revelándole ser el hijo de The Killer, uno de los supervillanos más destacados de la organización secreta conocida como La Fraternidad. The Killer ha sido asesinado y si Wesley Gisbon quiere hacerse con la herencia que le ha dejado en su testamento deberá someterse a “un curso avanzado de iniciación a la villanía” para convertirse en el mayor hijo de puta de todos los tiempos.

Wanted es un cómic con un importante componente satírico especialmente exacerbado que resulta en una amalgama de influencias sustentada en una retórica narrativa postmoderna a imitación de la vista en la película de culto El Club de la Lucha de David Fincher y basada en el libro de Chuck Palahniuk. La narración en primera persona intenta convertir al espectador en cómplice de lo que esta pasando, al más puro estilo Tyler Durden, pero en este caso las proclamas anarquistas y anti-consumistas se convierten en una defensa irónica y brutalmente cínica del libre albedrío y la villanía hasta sus últimas consecuencias. Resulta destacable también el concepto de “mundo secreto”, sustentado en un componente deus ex machina bastante marcado, que evoca con fuerza el fenómeno Matrix. Por otro lado, la influencia de Watchmen en la obra de Mark Millar que insinuaba The Sunday Times a modo de cebo publicitario, es apenas un preámbulo, casi anecdótico, extrapolado de la obra de Alan Moore y Dave Gibbons. Esto se puede apreciar en las primeras páginas del cómic donde asistimos al asesinato de The Killer, un sosias de El Comediante, en una situación que recuerda en algunos aspectos al punto de partida con que se inicia la magna obra concebida por el mago de Northampton. Sobra decir que Wanted no alcanza, ni pretenderlo hacerlo, las excelencias y virtudes de los referentes que toma como inspiración. Wanted vive, sobre todo, del morbo y del sarcasmo, cosa que ya queda clara al echar una ojeada a la “curiosa” y provocativa lista de títulos de los seis capítulos que componen la historia: Que Vengan Los Tipos Malos, Que Te Den Por Culo, SuperGangBang, El Crimen Compensa, La Lista de la Mierda y Vivo o Muerto. Un cómic, en definitiva, que parece “encantado de haberse conocido”, simple en sus formas y su contenido, tramposo en su narrativa (especialmente su última parte, por mucho que Brian K. Vaughan lo considere “el más valiente e interesante final” que haya visto jamás en un cómic) y con huecos argumentales de los que parece sentirse orgulloso.

Una de las curiosidades de Wanted es la representación visual de sus personajes protagonistas para los cuales el dibujante J.G. Jones utiliza modelos reales y reconocibles del mundo del cine y la música que le ayudan a insuflar algo de vida a su dibujo detallado y de tendencia “oscurantista” en el cual las sombras parecen comerse todo lo demás. Wesley Gibson, el protagonista de la aventura, posee claramente las facciones del rapero Eminem, que encaja como un guante en el papel propuesto por Mark Millar, mientras que The Fox resulta estar inspirada en la actriz Halle Berry -no en Angelina Jolie como sucede en la descafeinada y adulterada adaptación hollywoodense del cineasta ruso Timur Bekmambetov- y The Killer toma prestado el rostro del actor Tommy Lee Jones. Un referente muy recurrido en el mundo del cómic mainstream para estos menesteres pues ya fue el personal Norman Osborn de Mike Deodato, un artista con un trazo muy parecido al de J.G. Jones, en sus etapas en las series marvelitas de The Amazing Spider-man y Thunderbolts. A ello debemos sumar una larga lista de bizarros personajes secundarios, en algunos casos de inspiración propia, como Johnny Dos Pollas, IMP o Sucker, y en otras sirviéndose de hirientes guiños y homenajes a reconocibles héroes y villanos de Marvel Comics y DC Comics como es el caso de Superman, aquí un poderoso metahumano con síndrome de Down llamado Suckwit; Cráneo Rojo que encuentra su homólogo en el Mister Rictus de Mark Millar, o Shit-Head, un ser “compuesto de las heces de los seiscientos setenta y seis humanos más malvados que hayan hollado la tierra”, y Deadly Nightshade como versiones apócrifas de Clayface y Hiedra Venenosa de la galería de supervillanos de Batman.

La edición de Norma Editorial de Wanted incluye toda una epidemia de extras, con un dossier titulado Cómo Se Hizo: Diseños de Personajes y Escenas Suprimidas, que recalca, más si cabe, el estilo cinematográfico de la obra de Mark Millar y J.G. Jones. También encontraremos las portadas originales y alternativas de la serie así como una amplia galería de ilustraciones con los personajes de Wanted, con unas breves biografías adjuntas, que son una prueba palpable del poder de convocatoria del autor de El Viejo Logan pues cada una de ellas está dibujada por diferentes artistas del medio, auténtico “desconocidos” de la talla de John Romita Jr., Marc Silvestri, Ashley Wood, Chris Bachalo, Bill Sienkiewicz, Frank Quitely o Scott Hanna, entre otros, siendo especialmente curioso ver los lápices del guionista estrella de La Casa de las Ideas, Brian Michael Bendis, o los del editor de Marvel Comics y dibujante Joe Quesada entintado por el propio Mark Millar. No podemos olvidar destacar la colaboración especial del veterano Dick Giordano, dibujante, entintador y editor neoyorquino fallecido el pasado año, a cargo de algunos flashbacks en el último número de Wanted. Por lo demás, casi todos los adjetivos grandilocuentes para calificar la obra de Mark Millar y J.G. Jones ya están dichos; un trabajo que parece tener mucho de catártico para sus responsables. Wanted puede considerarse un simple y llano divertimento con una obscena profundidad, con la provocación y la voluntad de transgresión como vehículo narrativo y con un humor negro a modo de relleno para conformar, en conjunto, una obra no apta, ni de lejos, para todos los públicos. Al final, cuando llegamos a las páginas finales de Wanted, descubrimos que realmente todo ha sido una inocentada, una chiste que Mark Millar nos cuenta “entre amigos”, por lo que es responsabilidad de los gustos propios de cada lector el decidir si la broma ha tenido gracia o no.


Ver también:
-Lobezno: El Viejo Logan de Mark Millar y Steve McNiven-

-Superman: Hijo Rojo de Mark Millar y Dave Johnson-
-Kick-Ass de Mark Millar y John Romita, Jr.-

1 comentario:

S. Jerusalem dijo...

Es un cómic totalmente imprescindible dentro de una comicoteca decente. Lo leí hace muchos años y me dejó fascinado. Como tú mismo dices, su similaridad con Palahniuk y su mensaje de "que le den por culo" cala hondo en la gente. Es un cómic que lees y te das cuenta de que no has hecho una mierda que signifique algo para alguien.

Una de las frases que más me gustan y me marcó del mismo: "La única diferencia entre un sueño y una pesadilla es el tamaño de tus pelotas"