25 de marzo de 2011

-Crossed de Garth Ennis y Jacen Burrows-

-Publicado Previamente en Zona Negativa-

 "¡Este puto mundo siempre encuentra 
una forma de jodernos a todos...!"

El guionista Garth Ennis, l’ enfant terrible del cómic estadounidense, no tiene actualmente bastante con poner patas arriba el género superheroico en The Boys junto al dibujante Darick Robertson o con lanzar sus blasfemias y dardos envenenados contra la religión en su obra Chronicles of Wormwood que, ahora también, repitiendo con el dibujante de esta última, Jacen Burrows, y respaldado por la editorial Avatar Press, se atreve a darle toda una patada en el culo al género de terror en Crossed. Un relato sobre un mundo post-apocalíptico, ligado al fenómeno zombie, no apto para estómagos sensibles ni para frágiles moralidades. La acción se inicia en Estados Unidos, Kansas, en una cafetería de un pequeño pueblo llamada Tim Junior’s, donde la tranquilidad reinante se rompe cuando un individuo, aparentemente trastornado, irrumpe en el local atacando salvajemente a los presentes. Pronto, algunos de los estupefactos protagonistas del incidente, Stan, Kelly y Thomas, descubren que no es un hecho aislado y que el mundo que conocían acaba de dar un giro brutal. A causa de la propagación de un mortífero virus de origen desconocido, que se transmite a través del contacto con fluidos corporales de los infectados, sus víctimas se convierten en unos auténticos psicópatas y maniacos homicidas. Ajenos a todo tipo de remordimiento, raciocinio o humanidad los infectados se entregan de forma bárbara y extremadamente violenta a sus más bajas pasiones y perversiones sin ningún tipo de control ni preocupación por su propia integridad física o las de sus víctimas. Pronto Stan y sus compañeros se unirán a la dura y fría Cindy, que huye de tan dantesco escenario acompañada de su pequeño hijo Patrick, y a otros supervivientes que buscan sobreponerse al horror y la locura que se ha desatado a su alrededor. Diez meses después subsisten escondiéndose de aquellos que conocen por el nombre de “los cruzados” debido a la característica cicatriz en forma de cruz que les marca el rostro una vez el virus se ha apoderado de ellos.

Las historias sobre zombies, y el subgénero de infectados al que pertenece el Crossed de Garth Ennis y Jacen Burrows, han saltado en los últimos años de la gran pantalla, donde antaño estos seres estaban prácticamente recluidos en producciones de bajo presupuesto, a los libros, cómics, videojuegos y series de televisión. Creando así un caldo de cultivo para una auténtica fiebre consumista muy propicia para la aparición de todo tipo de productos relacionados con estos inquietantes y adorables monstruos. En parte, los responsables de este auge son exitosas e ingeniosas propuestas como los originales libros de Max Brooks, Guerra Mundial Z y su Guía de Supervivencia Zombi; de bizarras reinterpretaciones como Orgullo, Prejuicio y Zombies donde Seth Grahame-Smith rescribe la famosa obra de Jane Austen llenando sus páginas de devoradores de carne humana, o, ya en el mundo del cómic y en una línea más clásica, la aclamada serie Los Muertos Vivientes de Robert Kirkman, Tony Moore y Charlie Adlar que hace poco ha sido adaptada a la televisión con gran éxito. De esta manera, la industria del cómic, al igual que otros medios, se ha visto asaltada en los últimos años por los muertos e infectados dejándonos obras de temáticas y resultados tan dispares como Victorian Undead de Ian Edginton y Davide Fabbri, BlackGas de Warren Ellis y Max Fiumara, Remains de Steve Niles y Kieron Dwyer o XXXombies de Rick Remender y, de nuevo, Kieron Dwyer y Tony Moore, entre otras muchas. Todo ello sin contar con su destacada presencia en las publicaciones de las dos grandes editoriales generalistas estadounidenses, Marvel Comics y DC Comics, donde han triunfado productos como Marvel Zombies, una saga iniciada por el dinámico Robert Kirkman y el dibujante Sean Philips para La Casa de las Ideas, o el crossover La Noche Más Oscura de Geoff Johns y Ethan Van Sciver, que hace poco puso patas arriba el Universo DC.


Entre tal vorágine de propuestas el guionista irlandés, siempre apoyado en ese tono cínico, paródico y pretendidamente subversivo que ha convertido en su seña de identidad, no podía abstenerse de darnos su propia y personal visión del tema. Crossed deja a un lado el legado y la infuencia de las películas clásicas del género, impulsado por el pionero George A. Romero en 1968 con su ópera prima La Noche de los Muertos Vivientes, apostando por una concepción más visceral, actual y moderna del tema, más cercana a la visión que Danny Boyle nos presentó hace unos años en 28 Días Después. Pero a la hora de buscar referentes cinematográficos Crossed recuerda también a las producciones de terror de los años 70 de David Cronenberg entre las que se encuentran perturbadores títulos como Vinieron de Dentro de… o Rabia. En estas películas, al igual que ocurre con el cómic de Garth Ennis, la infección o pandemia de turno se relaciona con una furia homicida descontrolada y con un brutal instinto sexual primario que, en las producciones de David Cronenberg, servían como una metáfora del creciente pánico de la sociedad occidental al contagio de enfermedades de transmisión sexual. Crossed es una road movie inhumana y cafre que maltrata con saña la débil conciencia del lector, vomitando y recreándose en grotescas situaciones y escenas difíciles de digerir y olvidar. Su planteamiento intenta moverme a medio camino entre la violencia y la provocación gratuita, la descarnada crítica social y el análisis meditabundo de la naturaleza humana con resultados muy desiguales. Un cómic que, como es habitual en su autor, intenta rechazar las etiquetas, con una narración salpicada de vísceras, sangre y otros fluidos corporales y con reminiscencias típicas del western crepuscular ya recurrentes en el trabajo de Garth Ennis.

En Crossed volvemos a reconocer el reparto de personajes arquetípicos del popular guionista y que podemos clasificar en tres grupos: los inútiles y físicamente y moralmente débiles destinados a ser la carnaza de turno, los personajes extremadamente depravados, sádicos y violentos y, por último, el tipo de personaje preferido del autor del autor irlandés, caracterizado por su estoicismo, frialdad, destreza y fortaleza, en resumen, “por ser más duro que los cojones del David de Miguel Ángel”. Pero, dejando a un lado el tratamiento de personajes, uno de los problemas centrales de Crossed parte de su concepción gráfica que lastra las posibilidades de la historia debido al dibujo feísta y algo burdo de Jacen Burrows, a emulación del irregular pero más atractivo Steve Dillon con quién Garth Ennis ha coincidido en títulos como Hellblazer, The Punisher o en la que sigue siendo su mejor obra a día de hoy,Predicador. El dibujo de Jacen Burrows, carente casi de matices y auspiciado por el trabajo de Garth Ennnis, no favorece la tensión del relato ni recrea la atmósfera que debería desprender una historia de este tipo. En Crossed hay pasajes bien planteados, con una tendencia intimista y reflexiva, que van más allá de la acción y del gore que inunda sus páginas, pero en el conjunto suenan disonantes y dejan la sensación de ser algo forzados y efectistas. Garth Ennis parece haber dejado puesto el piloto automático en Crossed, apostando por un enfoque que acaba relegando la obra a una simple gamberrada que puede resultar, hasta cierto punto, entretenida pero que carece de mesura, de un mínimo de profundidad en su trama y de personajes realmente atractivos. 

Entre las influencias destacadas que se barajan en la obra Garth Ennis ha reconocido la importancia de novelas tan disparares como La Carretera de Cormac McCarthy o Guerra Mundial Z de Max Brooks pero es obvio, aunque el creador de The Boys no la cite explícitamente, que un importante referente de su creación es el ya citado cómic de los Los Muertos Vivientes, del que Crossed resulta una especie de versión light argumentalmente hablando y sólo superando a esta, quizá, en su tratamiento de la violencia. Garth Ennis, un guionista sobrevalorado según algunos es, en realidad, un talento desperdiciado, cuyo peor enemigo suele ser él mismo. No es casualidad que sus mejores trabajos, como en la mencionada Predicador, su etapa en The Punisher en la línea MAX de Marvel o en sus series iniciáticas Demon y Hitman, sean los más sobrios y “académicos”, sin por ello dejar de ser irreverentes y poco convencionales, con una narrativa y un planteamiento más moderado y menos excesivo y gratuito. En cambio, “suelto y sin bozal”, con su obsesión por ir siempre un paso por delante de los demás y demostrar lo canalla que puede llegar a ser, Garth Ennis suele entregar unos resultados mediocres y a menudo prescindibles convirtiendo sus historias y personajes en una simple caricatura de sus trabajos anteriores. Este es el caso de Crossed cuya profundidad es un ejercicio de pura vacuidad nihilista incapaz de ir más allá de algunos tópicos del género. Garth Ennis ligeramente consigue raspar la superficie del mundo que describe y cuando intenta hacerlo con mayor empeño resulta forzado, tosco y poco elegante, con pequeños y aislados destellos de brillantez aquí y allá, pero dejando una sensación de improvisación bastante marcada, como si intentase competir contra sí mismo por contar la bestialidad más grande. Garth Ennis esta tan empeñado en demostrar al mundo que sigue siendo el rebelde de la clase que se lo ofrece todo masticado al lector utilizando, por ejemplo, ese ridículo e innecesario recurso de ponerles a los infectados unos estigmas en forma de cruz en la cara para que quede claro que no se ha olvidado de sus puyas contra la religión.


En relación a la evolución de los personajes esta se muestra casi nula en Crossed ya que Garth Ennis sólo se molesta en mostrarnos las consecuencias de la violencia y de algunas de las decisiones de los supervivientes, muchas veces incompresibles, pero no es capaz de sacar a sus creaciones de su perpetuo autismo y parquedad y dotarlas de carisma para conseguir que estos resulten empáticos con el lector. Más bien, al contrario, el conjunto de personajes que pueblan Crossed acaban resultando, en su totalidad, aborrecibles, repelentes y despreciables. Lo que queda, pues, es un espectáculo de serie B abarrotado hasta los bordes de sangre, sexo y violencia, aderezado con algún toque de humor negro y alguna splash page sonrojante de Jacen Burrows. Pero, a pesar de sus carencias, Crossed tendrá continuidad en las miniseries Crossed: Family Values y Crossed: Badlands en las que Garth Ennis y Jacen Burrows ceden el testigo al guionista David Lapham y el dibujante Javier Barreno encargados de contarnos más historias ambientadas en el salvaje mundo ideado por su creador. En este caso los hechos narrados en estas nuevas aventuras no estarán relacionados con la serie original y simplemente estarán ambientados en la misma época. Al respecto Garth Ennis ha declarado que no tiene más historias de Crossed en su cabeza y no quería forzar el tema para acabar diluyéndolo “con una secuela para la que no tenía ideas que la sostuvieran”. Y, al fin y al cabo, es comprensible, sobre todo si se tiene en cuenta que Crossed le llegó a Garth Ennis en forma de sueño, o más bien pesadilla, en la que el popular guionista era víctima del ataque de la furia descontrolada de una multitud. Lamentablemente nunca sabremos si esa pesadilla podría haber dado más de sí o si la adaptación al cómic ha sido literal y fiel al material original.

2 comentarios:

febowill dijo...

Great writing! I want you to follow up to this topic!?!

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ToniLector dijo...

Enhorabuena por esta entrada. Os he encontrado de casualidad, pero no será la última vez que nos veamos. Buscaba fotos para un artículo de Kevin Smith para mi blog, y me encuentro esto... The Crossed! Ya ves. Curioso Google.

Respecto al artículo, muy buena aproximación para un lego en esta obra. Conocí a Ennis con su fantástica y tal vez insuperable "Predicador"... pero ya es otra historia.

¡Ánimo y buena suerte! Nos vemos en los bares; o en los blogs.