1 de marzo de 2011

Cine Om -Cisne Negro de Darren Aronosfsky-



"Nina (Natalie Portman), una brillante bailarina que forma parte de una compañía de ballet de Nueva York, vive completamente absorbida por la danza. La rivalidad con su compañera Lily (Mila Kunis) y las presiones del director se agudizan a medida que se acerca el día del estreno. Esta tensión provoca en Nina un agotamiento nervioso y una confusión mental que la incapacitan para distinguir entre realidad y ficción (sinopsis de Cisne Negro de Darren Aronosfsky en Filmaffinity)".

El director de origen judío Darren Aronosfsky firmaba en 1998 su primer largometraje, la kafkiana Pi: Fe en el Caos, convertida instantáneamente en una película de culto. En el año 2000, con su segunda producción, la excesiva y sobrevalorada Réquiem por un Sueño, alcanzaría definitivamente el beneplácito del publico y la crítica especializada encumbrándolo como una joven promesa de futuro en el mundo del cine. Con dicho respaldo Darren Aronosfsky se embarcó en un nuevo proyecto, The Fountain, con Hugh Jackman y Rachel Weisz como actores principales del experimento que tuvo su réplica en forma de cómic, en una historia interesante a priori pero fallida en la práctica, adoleciendo de un ritmo mortecino y un montaje confuso que lastraban la llamativa idea de partida. Algo parecido a lo ocurrido en la citada Réquiem por un Sueño, un producto tremendamente efectista y bastante tedioso, con personajes estereotipados y aborrecibles de difícil empatía y un endiablado uso de su banda sonora, a pesar de la belleza de la partitura central del compositor Clint Mansell, que se traducen, en conjunto, en una indigerible película. A pesar de ello la carrera de Darren Aronosfsky estaba ya disparada y su siguiente trabajo, El Luchador, con Mickey Rourke y Marisa Tomei, sólo hizo que confirmar la tendencia consiguiendo una destacada repercusión a nivel internacional y un gran reconocimiento a las interpretaciones de sus actores protagonistas.

El pasado diciembre se estrenaba en Estados Unidos el último trabajo del director estadounidense, Cisne Negro, que recientemente ha llegado a nuestras pantallas bajo la sombra de la gala de los Oscars de este año. Esta nueva película de Darren Aronosfsky, catalogada como un thriller psicológico ambientado en el mundo del ballet, cuenta con la participación de Natalie Portman como mayor reclamo, respaldada por en el reparto por Vincent Cassel, marido de Mónica Bellucci, y la actriz Mila Kunis, conocida por ser la voz original de Meg Griffin en Padre de Familia. La evolución de Darren Aronosfsky desde sus primeras películas hasta este Cisne Negro es bastante palpable, habiendo mejorado mucho en su tratamiento del ritmo, la dirección artística y la puesta en escena, lo que hace que su último largometraje sea, seguramente, su mejor trabajo hasta la fecha. Una película de factura impecable, con la habitualmente acartonada pero carismática Natalie Portman haciendo aquí suyo un papel como no lo veíamos desde su primerizo trabajo en León el Profesional de Luc Besson y que le ha valido alzarse con numerosos premios en festivales internacionales y con el Oscar a la Mejor Actriz de la edición de este año, siendo la única estatuilla conseguida por Cisne Negro de las cinco a las que optaba.


No obstante, Cisne Negro, a pesar de ser una buena película, no es una obra maestra; su argumento se mueve entre el relato de tendencia postmodernista y la fantasía realista, con una leve resonancia a tragedia griega de épocas pasadas, pero sin apostar por ninguna de las dos vertientes totalmente, lo que acaba dejando la película en una tierra de nadie. Su trama, fluida y distendida, resulta algo forzada, cayendo en el efectismo propio y recurrente de su director que sólo es capaz de salvar a través de su dominio de la cámara tratada con excelsa belleza plástica en Cisne Negro. El argumento de por sí resulta poco original y novedoso, volviendo su director a repetir una historia sobre personajes obsesivos que tanto parecen gustarle, y que en esta ocasión presenta una serie de tópicos relacionados con el mundo de la fama y de la superación personal que retrotraen al Showgirls de Paul Verhoeven o incluso al Boogie Nights de Paul Thomas Anderson, diferenciándose de estas en el tratamiento artístico de la historia y su imposición de la forma por encima del fondo aún teniendo en cuenta su retrato psicológico del personaje protagonista. Se adivinan en el camino, en relación a esto, ciertos dejes narrativos de El Club de la Lucha de David Fincher y de no ser por la fuerza de la interpretación de Natalie Portman y por la hipnótica actuación de Mila Kunis la nueva propuesta de Darren Aronosfsky caería en un convencionalismo tedioso propio de un simple telefilme de sobremesa.


Sorprendentemente, el próximo trabajo de Darren Aronosfsky será algo muy diferente a lo que hemos podido ver de él hasta ahora y a lo que normalmente nos tiene acostumbrados, encargándose de la nueva entrega de las aventuras de Lobezno en la gran pantalla que, como no puede ser de otra manera, volverá a contar con Hugh Jackman encarnando al famoso mutante de garras de adamantium. Este proyecto volverá a reunir al actor australiano y a Darren Aronosfsky después de su colaboración en The Fountain, esperemos que esta vez con mejores resultados dentro de un género que, en principio, parece opuesto a su estilo y forma de entender el cine. Posteriormente el atípico director estadounidense se embarcará en Machine Man, un thriller cyberpunk basado en el serial homónimo de Max Barry publicado en internet, y que contará con el guionista Mark Heyman, que repite también con el realizador después de haber colaborado con él  en el guión de Cisne Negro. De momento, podemos decir que Cisne Negro ha sido una "buena jugada" de Darren Aronosfsky ; una película que parece marcar un punto y aparte en sus historias y que nos deja la incertidumbre de hacia donde le llevarán sus nuevos pasos dentro de la industria siendo como es, uno de los cineastas estadounidenses más inclasificables del panorama actual. 

Ver también:
Cisne Negro de Darren Aronosfsky en El Abismo te Devuelve la Mirada