24 de febrero de 2011

Cine Om -TRON: Legacy de Joseph Kosinski-


En 1982 se estrenó Tron, la película costó una fortuna a Disney, superando con creces el presupuesto medio de la época. Lamentablemente el público no respondió y no fue un éxito en la taquilla. Con el paso de los años llegó a convertirse en una película de culto en los círculos afines a la ciencia ficción. Lo que es innegable es que el film supuso una revolución en la historia del cine al convertirse en el primer largometraje en incluir secuencias infográficas de forma exhaustiva. Veintiocho años después llega TRON: Legacy, concebida como la secuela de la película de 1982. Ha sido producida por el director y escritor de la película original, Steven Lisberger. Por su parte, Joseph Kosinski ha sabido mostrar buen hacer en su ópera prima como director. TRON: Legacy nos ofrece una actualización espectacular del universo digital creado hace ya casi tres décadas.



Kevin Flynn, programador de videojuegos, lleva preso más de veinte años en el mundo virtual que él mismo diseñó en los años ochenta. En el mundo real, su hijo Sam Flynn desconoce el paradero de su padre. Heredero del imperio ENCOM, vive al margen de la empresa, incluso se dedica a sabotearla de vez en cuando. Pero todo cambia cuando el antiguo compañero de aventuras de su padre, Alan Bradley, recibe en su antiguo busca un mensaje de Flynn. En ese corto texto el padre de Sam da señales de vida y lo insta a investigar en su antiguo salón de recreativos. Sam es transportado al universo creado por su padre. Allí conocerá a Clu, una copia virtual de su padre, un ser creado con buenas intenciones, pero que en su afán de buscar la perfección se convierte en un temible villano que tiene sometido a ese misterioso mundo virtual. Flynn vive como un ermitaño de lujo fuera de las fronteras de la ciudad virtual. Convertido en una especie de Obi Wan Kenobi, goza de la compañía de la bella Quorra y lleva una existencia ascética influenciado por la filosofía Zen.



Quorra es la última de los isos, unos seres especiales surgidos misteriosamente en el sistema. No son obra humana como los demás programas que pueblan el mundo digital. Flynn no comprende de dónde han salido, pero estos isos le hacen ver que ese mundo virtual creado por el hombre no es comparable al mundo real. Esos isos no son creados por el hombre, sino por un ser superior que se escapa a la comprensión humana. Quizá por eso Clu se dedicó a exterminarlos a todos de su ordenado mundo virtual, porque de alguna forma ellos no encajaban allí. Todos perecieron salvo Quorra. Ella representa la inocencia de un ser que no ha conocido el mundo real, pero al mismo tiempo es capaz de amar la belleza de los libros y sueña con las novelas de Julio Verne. Anhela poder ver la luz del sol porque percibe que hay algo más allá de esa prisión de neón virtual, el mundo real. Sam, su padre y Quorra intentarán alcanzar el portal que los transportará fuera de ese mundo de bits, pero antes deberán sortear multitud de obstáculos al tiempo que vivirán emocionantes aventuras.



Pese a las críticas que está recibiendo la película en referencia a su endeble guión, éste cumple con su cometido quizá con más eficacia que su predecesora. Las numerosas escenas de acción vienen perfectamente enlazadas por abundantes diálogos que intentan introducirnos en la historia. Si se profundiza mínimamente es posible encontrar numerosas referencias simbólicas y filosóficas, con moraleja incluida. Abundan los homenajes a películas como Star Wars, incluso guiños a Matrix. Hay un ambiente retro y ochentero que hará las delicias de los más nostálgicos. En el aspecto visual es impresionante, los paisajes, el diseño de producción, el vestuario; toda esa estética cyberpunk no deja indiferente. Por su parte, la banda sonora creada por el dueto frances Daft Punk hará las delicias de los amantes de la música electrónica y, sin lugar a dudas, se adapta a la perfección a la película en donde cobra por sí misma un marcado protagonismo. El rescate de los antiguos protagonistas interpretados por Jeff Bridges y Bruce Boxleitner es todo un acierto. Las interpretaciones son correctas, aunque Olivia Wilde y Jeff Bridges son los que más brillan en la pantalla. Si te gusta la música electrónica y la ciencia ficción, amenizadas con un poco de aventura y una historia entretenida, ésta es tu película.


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2 comentarios:

Osukaru dijo...

Fui al cine con las espectativas muy bajas respecto a esta película, pero conforme iba metiéndome en la peli me gustaba cada vez más. Gracias a las imagenes, que llegan a ser hipnóticas, la música, la forma en que ha sido rodada y esas referéncias simbólicas que tú dices, creo que es una peli mucho más decente que lo que las críticas dicen.

Mythos dijo...

Yo tengo ganas de verla, sobre todo después de haber leído tu crítica. Lo cierto es que la original no la vi en su momento, intenté verla hace poco pero no conseguí entrar en la historia, la película ha envejecido muy mal pero esta secuela me llama la atención porque la idea de la original prometía y con algo de presupuesto y con lo que se adivina en los trailers puede quedar algo interesante.