10 de febrero de 2011

-Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. de Brian Michael Bendis y Alex Maleev-


-Publicado Previamente en Zona Negativa-

"Y si fuera yo; si fuera la persona 
más desequilibrada de la historia del universo. 
¿Qué haría entonces?"



Desde su llegada a la Casa de las Ideas, Brian Michael Bendis siempre había anhelado la posibilidad de escribir una serie regular de Spider-Woman pero hasta hace poco, el actual guionista emblema de Marvel, se había tenido que resignar simplemente a poder “jugar” con la conocida arácnida en las páginas de Los Nuevos Vengadores. Alias, una serie ideada en su momento para ser protagonizada por la heroína creada en 1977 por Archie Goodwin, Sal Buscema y Jim Mooney, tuvo que ser redifinida porque Marvel no estaba convencida por aquellos tiempos de los planes de Brian Michael Bendis para su arácnida estrella por lo que, junto al dibujante Michael Gaydos, creó un personaje de nuevo cuño para sus historias en dicha serie (aunque reservó un “cameo” especial para Jessica Drew en alguno de sus números). De aquella experiencia, como ya sabemos todos, nacería otra Jessica, Jessica Jones, un personaje con más de una similitud sospechosa con su homónima y que con el tiempo ha ido cobrando cierta relevancia dentro del Universo Marvel donde, a pesar de ello, suele jugar un rol casi siempre secundario en los cómics donde aparece. Pero después de haber revitalizado en gran medida la franquicia de Los Vengadores y haber demostrado su valía en Marvel decidieron, con posterioridad a los acontecimientos sucedidos en Invasión Secreta, darle una oportunidad a Brian Michael Bendis para hacer realidad su sueño. Después de realizar una primera toma de contacto con el personaje junto a Brian Reed en Spider-Woman: Origen se uniría a Alex Maleev, con quién Brian Michael Bendis ya había trabajado anteriormente en Daredevil, en la nueva serie de Jessica Drew que, por fin, se iba a convertir en una realidad después de tantos años de espera por parte de sus seguidores y del afamado guionista estadounidense.

El resultado, no obstante, no ha sido el esperado y la serie fue cancelada en Estados Unidos en su número siete convirtiéndose de esta manera en una breve miniserie autoconclusiva sobre la atormentada superheroína que en nuestro país ha sido publicada bajo el título de Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. por parte de Panini Cómics. Todavía se especula sobre si la cancelación de la serie se debió a las bajas ventas o a la apretada agenda de Alex Maleev como afirma el propio Brian Michael Bendis que se habría negado, con el beneplácito de Marvel, a continuar la historia con otro dibujante que no fuese su compañero de fátigas. Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. sigue narrativamente la estela de Alias llevando un paso más allá el arte de Alex Maleev, respecto a lo que habiamos visto en sus anteriores trabajos, convirtiéndose en una gran parte del verdadero interés y atractivo del cómic. La historia narrada por Brian Michael Bendis se sitúa después de los sucesos acaecidos durante la ya mencionada Invasión Secreta y que afectaron especialmente al personaje de forma decisiva. Hemos de recordar que fue su imagen e identidad la que la Reina Skrull Veranke utilizó para infiltrarse dentro de la comunidad superheróica mientras ella era secuestrada, o más bien abducida, y puesta en animación suspendida junto a otros muchos héroes como Pájaro Burlón, Sue Storm o Rayo Negro. Ahora sus compañeros no pueden evitar recordar el dolor que han padecido cada vez que ven su cara y su disfraz aunque ella haya sido sólo una víctima más de las circunstancias. Todo esto, unido a su traumático pasado y origen, hacen que Jessica Drew se haya empezado a considerarse a sí misma como “la persona más desequilibrada de la historia del universo”, incluso por encima de Lobezno que, según ella, ostentaba anteriormente dicho título. Pero S.W.O.R.D., subdivisión secreta de S.H.I.E.L.D., traducida en nuestro país como Departamento de Observación y Respuesta de Mundos Inteligentes, esta dispuesta a darle una oportunidad a Jessica Drew para redimirse y ejecutar su venganza contra los metamorfos skrull, muchos de los cuales aún perviven escondidos en nuestra sociedad esperando una nueva oportunidad para sembrar el caos en el mundo.

Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. recupera lo mejor de Brian Michael Bendis logrando una gran caracterización de su personaje fetiche y profundizando en la psicología de esta de manera acertada apostando, como no podía ser de otra manera, por un tono cercano al “género negro” que ya hemos visto en otras obras suyas como Powers, Jinx o Sam y Twitch. Spider-Woman se convierte así en un prototipo de personaje recurrente utilizado habitualmente por Brian Michael Bendis en este tipo de historias. Jessica Drew, junto a personajes como Jessica Jones o Deena Pilgrim, son féminas que se caracterizan por un carácter ambiguo y dualista que bascula entre su rudeza, seguridad y decisión y una cierta fragilidad sentimental y mental que desemboca habitualmente en una recurrente lucidez introspectiva fruto de la insatisfacción que suponen sus vidas. En esta ocasión este arquetipo también se encuentra presente pero debido al factor autoconclusivo de la historia y un uso menos agudizado del decompressive storytelling propio de su autor se convierte casi en una “pose teatral” algo exagerada. Podemos concluir de esta manera que este primer arco argumental, primero y último de la serie por el momento y que en principio debía resultar como apertura y presentación, es un fiel reflejo de los trabajos clásicos a los que nos tiene acostumbrado el guionista estadounidense. Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. es también una serie ligada a la actualidad Marvel donde resuenan los ecos del Reinado Oscuro de Norman Osborn, como pueden constatar los cameos y apariciones estelares en sus páginas de los Thunderbolts o Los Nuevos Vengadores.


 Pero si algo destaca especialmente en Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. es su apartado gráfico con un Alex Maleev verdaderamente inspirado que nos ofrece un trabajo casi cinematográfico, aunque más conservador que su etapa en Daredevil, con viñetas dotadas de un gran realismo y un dominio del color excelente que, al igual que en el caso de Alex Ross, muchos podrán verlo una cierta sensación de inmovilismo poco apropiada, sobre todo, para las escenas de acción. La modelo Jolynn Carpenter fue en este caso el referente del dibujante de origen bulgaro para crear su Spider-Woman. El trabajo de Alex Maleev fue además utilizado como base para que Marvel pudiese promocionar y experimentar con nuevos formatos digitales ofreciendo versiones animadas de algunas de sus obras más recientes: los llamados motion comics (el compañero Raúl López de Zona Negativa lo explica mejor aquí). En este punto el estilo de Alex Maleev parecía perfecto para la ocasión aunque también supuso un esfuerzo extra para el dibujante que, como ya hemos dicho, podría haber sido la causa definitiva para su salida del proyecto y posterior cancelación de la serie. En nuestro país los siete números que componen Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. han sido incluidos por Panini Cómics en un único tomo dentro de su línea 100% Marvel con todas las portadas originales y sus variantes, una pequeña pero útil introducción de Raimon Fonseca y el texto que Brian Michael Bendis escribió a modo de despedida y donde, como no, amenaza con regresar algún día a trastocar de nuevo la vida de su arácnida favorita. Spider-Woman: Agente de S.W.O.R.D. es, en definitiva, “un buen adelanto de una serie que ya no será”, una lectura agradable, sobre todo para aquellos interesados en el personaje, con un apartado gráfico y una narrativa con el reconocible sello de identidad de sus autores.


Ver también:
 -Spider-woman de Brian Michael Bendis, Brian Reed y Luna Brothers-