12 de julio de 2010

-De Wonder Woman a Persépolis: El Reflejo Femenino En El Cómic y La Novela Gráfica Contemporánea (II)-


-Cuando Wonder Woman Cogió Su Fusil y La Creación del Comics Code-


Por Jezabel & Mythos

Wonder Woman, al igual que otros personajes de DC Comics como Superman o Batman o el Capitán América de Timely Comics –la actual Marvel Comics-, participaría activamente en la Segunda Guerra Mundial luchando en el bando aliado antes incluso de que Estados Unidos se viese obligado a entrar en el conflicto a raíz del ataque a Pearl Harbour por parte de las tropas japonesas. El propio William Moulton Marston manifestaría en 1942 que el mayor beneficio que la humanidad había extraído de la Primera Guerra Mundial “fue el enorme aumento de la fuerza –física, económica y mental - de las mujeres”. Teniendo esto en cuenta, la Segunda Guerra Mundial supondría un salto hacia adelante aún mayor ya que, a medida que los hombres eran llamados a filas, las mujeres vieron como de pronto debían y podían optar a trabajos especializados que antes les habían sido vedados. El sentido de independencia y liberación que supuso este hecho, y que reflejaban muy bien los cómics de Wonder Woman pese a la ingenuidad e inocencia de las historias de la época, creó un icono fácilmente identificable con el movimiento feminista que en aquellos años llevó incluso a algunas mujeres a participar del esfuerzo bélico en trabajos relacionados con la guerra.

En 1945, al acabar la Segunda Guerra Mundial de la que Estados Unidos saldría totalmente reforzada, la recién saboreada independencia que había degustado la mujer se vio paralizada con el regreso de los hombres que venían a recuperar los puestos de trabajo que sus esposas e hijas les habían “guardado”. Al igual que estas mujeres Wonder Woman, después de la Segunda Guerra Mundial, pronto fue relegada a un segundo plano convirtiéndose con el tiempo, en el naciente universo creado por DC Comics, en algo parecido a una secretaria o figura de tintes maternales para el resto de superhéroes masculinos de la misma editorial con los que compartía aventuras. Pese a ello, tanto en un caso como en otro, la experiencia sería un estimulo crucial en el movimiento de liberación de décadas posteriores, sobre todo en los años sesenta y, en el caso particular de Wonder Woman, su categoría de primer cómic feminista haría que con el tiempo se convirtiese en todo un referente consiguiendo que las ideas clave que William Moulton Marston había aportado al personaje se mantuviesen y perdurasen hasta la actualidad a pesar de encontrarse más o menos soterradas bajo su disfraz en algunas etapas y algunos guionistas no supiesen lidiar con su legado.


La escritora, teórica y activista feminista Lillian Sara Robinson en su obra Wonder Woman, Feministas y Superhéroes, publicada en 2004, comentaba como después de la Segunda Guerra Mundial existía cierto miedo a que “todo lo ganado hasta el momento por las mujeres, también en el terreno de lo simbólico, se hundiera en las arenas movedizas de la domesticación”. Una de las causas de que Wonder Woman cayese en desgracia, acompañada de otras superheroínas como Phantom Lady o Miss Fury y de los cómics de superhéroes, terror y crimen tan populares antes y durante la guerra, se debió, especialmente, al cambio de perspectiva de la sociedad respecto al medio. En 1948 el psiquiatra de renombre Fredric Wertham,y aún de infausto recuerdo para el mundo del cómic, iniciaría su cruzada personal en contra de los comics books a los que vinculaba con la delincuencia juvenil. Argumento este que defendería en su obra Seduction of the Innocent, un recopilatorio de ensayos y conferencias que tendría un gran impacto en el público estadounidense y, a la postre, europeo y japonés. Según Fredric Wertham el personaje de Wonder Woman proyectaba una “imagen amenazante” para los chicos y “morbosamente idílica” para las chicas además de mermar la capacidad de los infantes para enfrentarse a la realidad. Una realidad que, por supuesto, debía estar supeditada a los roles tradicionales entre hombre y mujer de la sociedad constituida como se desprende de sus artículos.


Todo esto llevaría a la creación del Comics Code en 1954, una autorregulación y autocensura de la industria promovida por los editores debido a la persecución de la que estaba siendo objeto el cómic. Incluso el Subcomité del Senado para Delincuencia Juvenil de Estados Unidos llegaría a abrir una investigación sobre el tema y aunque no se encontró ninguna prueba de la vinculación de la violencia y los comics books los senadores recomendaron a los editores que tomasen medidas para regular la industria. Este Comics Code se inspiraba en el Código Hays de las producciones de Hollywood, que determinaba que se podía ver o no en las pantallas estadounidenses, y que se venía aplicando en Estados Unidos desde los años treinta. Este efecto se reprodujo en el resto del mundo, desde Francia a Japón, siendo España un caso aparte ya que la presión de la censura del régimen franquista fue siempre constante a través de la acción de la Junta Asesora de la Prensa Infantil que prohibió títulos tan conocidos a nivel internacional como Superman o Batman por ser simplemente “inadecuados”. Para la industria estadounidense el Comics Code fue devastador perdiendo la cuota de mercado en la que, poco a poco, habían conseguido introducir a un tipo de lector adulto y retrocediendo a sus inicios para que el cómic fuese relegado de nuevo a ser sólo un producto destinado al público infantil. Las superheroínas casi desaparecieron del panorama dejando de publicarse algunas series o “domesticando” a los personajes más “intimidantes” y representativos como sería el caso de Wonder Woman.




Artículos relacionados:
-De Los Orígenes del Comic Book En La Prensa Periodística Al Cómic Romántico Para Mujeres-

Ver también:
-Especial V de Vendetta-

3 comentarios:

Rafagast dijo...

Se podria concluir esta serie de articulos con el Promethea de Alan Moore

La pequeña Delirio dijo...

Es curioso como este artículo me "recuerda" poderosamente a uno publicado en la web Cómic Digital...

Mythos dijo...

En realidad puede "recordar" a varios artículos de Cómic Digital porque ha sido una de las referencias a la hora de realizar el artículo, y por ello mencionamos la web en la última entrega junto al resto de referencias bibliográficas. Hay sobre todo muchas citas históricas extraidas de allí creo recordar, lo demás dado el tema creo que es bastante normal que "recuerde" a esos artículos.