14 de mayo de 2010

-Review Lost 6x15: Across The Sea-


¡Atención puede y debe contener spoilers!

En la temporada pasada nos sorprendió escuchar a un joven charles Widmore hablar en latín con uno de los suyos. A Juliet no pareció extrañarle tanto el uso de esta lengua, ella misma había formado parte de "los otros" y dominaba el latín. No sabemos si era utilizada como lengua secreta o iniciática entre este grupo. Pero lo que sí queda claro, después del episodio de hoy, es que su uso entre los seguidores de Jacob tiene su origen en que era la lengua materna del propio Jacob. Ahora, además, sabemos como llegó a la isla. Hace 2000 años un navío partió de algún puerto del mediterráneo perteneciente a una provincia del Imperio Romano. Teniendo en cuenta que Richard zarpó de las Islas Canarias y llegó a la isla, sería muy posible que este navío romano zarpara de algún puerto de la antigua Hispania romana, que perdieran el rumbo tras atravesar las míticas Columnas de Hércules en el estrecho de Gibraltar. Por aquel tiempo era la frontera simbólica entre el mundo conocido y el mundo inexplorado. Más allá se encontraban lugares fantásticos, abismos del inframundo e incluso la mítica Atlántida. Este navío naufragó en la isla y sus supervivientes fundaron un poblado. Pronto se dieron cuenta de las propiedades fantásticas de la isla, y los supervivientes con más conocimientos científicos se pusieron a estudiar la sus extrañas propiedades. Al parecer, tenían origen en una misteriosa luz que habitaba en las profundidades del corazón de la isla. Empezaron a construir máquinas que aprovechaban esa energía especial. Diseñaron la famosa "rueda" que funciona como puerta "interespacial". Rueda que en un futuro sería utilizada por Ben y Locke para salir de la isla.

Pero no todos los supervivientes del naufragio sufrieron la misma suerte. Una joven embarazada de mellizos, Claudia, no pudo reunirse con el resto de la tripulación que construyó el poblado. El mar la llevó hacia una playa apartada en la que fue rescatada por una misteriosa mujer. Claudia da a luz a Jacob, y acto seguido viene al mundo otra criatura. Como ella no sabia que en su seno albergaba mellizos, sólo había pensado un nombre. Así, Antijacob, nace sin nombre, de tenerlo no lo llegamos a saber. Los amantes de las teorías de la predestinación encontrarán numerosos guiños entre estos dos recién nacidos. Jacob es arropado con una manta blanca y Antijacob con una negra. Después del parto la misteriosa mujer asesina a Claudia y se apropia de los niños. A partir de entonces les hará creer que ella es su verdadera madre y que no existe otro mundo que la isla.

Para elaborar el episodio los guionistas han bebido de numerosas fuentes bíblicas y míticas. Los mellizos nos recuerdan a los gemelos Rómulo y Remo, ambos fueron separados de su madre al nacer. Una loba los amamantó salvándolos de una muerte segura. Al final, acabarían enemistados y Rómulo asesinaría a Remo. Así se fundó el pueblo de Roma al igual que Jacob crea su propio pueblo de seguidores, "los otros". Pero no sólo hay similitudes con estos legendarios fundadores de Roma, también hay puntos de conexión con relatos bíblicos. Comparemos, por ejemplo, los paralelismos entre los hijos de Claudia y la historia de Caín y Abel. En ambos relatos los niños son mellizos. Jacob, como Caín, fue el primogénito. Antijacob, como Abel, fue el segundo en nacer. Caín y Abel son los primeros hijos nacidos de seres humanos en la tierra, así como Jacob y Antijacob son los primeros seres humanos en nacer en la isla, por lo menos en mucho tiempo, a falta de más información que nos indique lo contrario. Abel y Caín eran los hijos de Adán y Eva. Eva los dio a luz después de ser expulsada del Paraíso. Estableciendo paralelos, Claudia sería Eva, y su naufragio en la isla su condena. Es curioso notar que los supervivientes del naufragio están obsesionados por encontrar esa misteriosa "luz" que en teoría los puede hacer volver al hogar del que provienen. Para ellos volver a casa es volver al Paraíso del que fueron expulsados al naufragar en la isla. Y hablando en términos de cosmología cristiana, la vida del hombre se basa en una constante búsqueda de esa luz perdida tras la expulsión del Paraíso. En volver a ese Edén que nos fue arrebatado y unirnos a esa "luz" de la que todos formamos parte y de la que todavía llevamos algo dentro nuestro. Siguiendo con la historia bíblica, Abel y Caín ofrecen sacrificios a Dios. Pero la divinidad sólo se ve complacida con las ofrendas de Abel, cosa que se interpreta con un evidente favoritismo de Dios hacia éste. Algo parecido siente Jacob cuando observa como Antijacob es el favorito de su "falsa madre". Caín se siente menospreciado injustamente por Dios, enciende su cólera hacia su hermano mellizo y lo asesina. Del mismo modo, Jacob, acabará asesinando a Antijacob, aunque de una forma mucho peor, condenándolo a ser un ser desencarnado.

El joven Jacob que conocemos en este episodio es un ser inocente que no sabe mentir. No parece mala persona, pero vive bajo la sombra de su hermano. Antijacob es "especial" se nota que posee un don. Tiene una sensibilidad, una intuición y una inteligencia muy superiores a la de su hermano Jacob. Antijacob es capaz de analizar las cosas, de ver más allá de las limitaciones de una simple isla. El único "pecado" de Antijacob es querer llegar a la fuente del conocimiento. Él no se limita a las barreras de lo cotidiano, busca descubrir la verdad. Cuando es consciente de que su madre fue asesinada y que la mujer que los ha criado es la culpable, siente que ya no pertenece a ese lugar y emprende una lucha para encontrar esa "luz" que le lleve a su verdadero hogar. Su hermano Jacob tiene la oportunidad de elegir entre aceptar la verdad y acompañar a Antijacob en su búsqueda de la "luz" o vivir en una mentira creada por su "falsa madre". Aún conociendo que es la asesina de su verdadera madre, Jacob, decide quedarse con ella y acatar sus designios. Toda esta historia es narrada con los tópicos típicos de las tragedias griegas y, de forma muy intrigante, se nos hace difícil, entre tanto claro oscuro, distinguir víctimas de verdugos. Aunque creo que el espectador percibirá a Antijacob como una víctima. En cierta manera ambos mellizos lo son. Antijacob únicamente buscaba la "luz" y la verdad. A causa de todo esto recibe dos palizas de su propio hermano y un intento de asesinato de su "falsa madre". No sólo eso, sino que es testigo de "la purga" de los habitantes del poblado en el que ha habitado durante treinta años. Así que cuando Antijacob apuñala a su "falsa madre" lo hace llevado por el dolor, y aún así siente tristeza por esa mujer, que al fin y al cabo, una parte de su corazón sigue queriendo. Incluso sabiendo que ella le ha hecho vivir en una mentira, asesinó a su madre y después a todo su pueblo, destruyendo además la máquina que podía trasportarlo a su verdadera patria. Claro que, Jacob, cegado por las mentiras de su "falsa madre", no lo ve tan bien y condena a su hermano a algo peor que la muerte. Lo lanza en una misteriosa cueva de "luz", en donde Antijacob es desencarnado y condenado a vivir como el Humo Negro. A causa de este crimen, Jacob extingue la "luz" de la cueva que se llena de tinieblas y la oscuridad, representada por el Humo Negro, se libera en la isla. De todo ello se pueden sacar muchas conclusiones simbólicas. Pero la más evidente es que por culpa de Jacob la oscuridad vaga por la isla y la "luz", que antaño brillaba en esa cueva, se extinguió. Algo bastante paradójico, considerando que Jacob se convierte, a partir de entonces, en guardián de esa "luz". Quizá los dos mil años transcurridos desde estos hechos le sirviesen a Jacob para darse cuenta de sus errores e intentar enmendarlos, pero eso quizá nunca lo sabremos.

No conocemos que es exactamente esa "luz", aunque está íntimamente relacionada con las propiedades electromagnéticas de la isla. Antijacob descubre que se puede encontrar debajo de toda la isla y la "falsa madre" dice que es la fuente de "la vida, la muerte y la resurrección" y que cada ser humano "lleva un poco de esa luz dentro de sí". Para algunos esa "luz" podría ser la misma Divinidad, de la que cada uno llevamos una chispa divina. Para otros, puede ser el "chi" o la fuerza vital. Lo que sí sabemos es que uno de los supervivientes del vuelo de Oceanic es candidato para ser el próximo guardián de esa "luz". En otras ocasiones hablamos sobre el Mito de la Caverna de Platón, en referencia a Desmond y su descubrimiento. Este caso, sería aplicable a Antijacob que descubre la verdad y busca la luz. Una curiosidad es que si en el mito platónico la luz se encontraba fuera de la caverna, en la isla la luz está dentro de una cueva.

Aunque el episodio no ha satisfecho a todos, merece más de un revisionado cuando la serie esté concluida y podamos observar todo en conjunto. Técnicamente hace un uso de la iluminación y fotografía bastante notable y la interpretación de Titus Welliver como Antijacob es ejemplar.

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Lost (Perdidos)

Ver también:
El Octavo Samurái




5 comentarios:

Mythos dijo...

Muy buena reseña.
Yo he visto el capítulo un par de veces pero aún así no puedo evitar sentirme un poco decepcionado como ya comenté. Si nos remitimos a las referencias mitológicas y religiosas que podemos encontrar en el capítulo esa parte está bien conseguida. Como cualquier otro mito tiene una hermenéutica y una interpretación a la que se puede acercar cada cual de una manera distinta. Si este capítulo lo hubiese visto a principio de temporada o el año pasado habría flipado y lo habría considerado uno de los mejores. El problema es que a estas alturas de la serie los guionistas parecen escudarse en la mitología para no dar respuestas más concretas sobre la propia mitología de la serie.

Con este capítulo muchos esperabamos una serie de respuestas básicas como son las normas entre Jacob y Némesis a las que se ha hecho referencia más de una vez. Porque no se pueden matar entre ellos. Porque no se les puede dejar que te hablen si lo que quieres es matarlos. Porque las cenizas son tan importantes. Nada de eso se trata y explicaciones del tipo "Yo os he hecho para que no podáis haceros daño el uno al otro" es dejar que las cosas pasen simplemente porque sí. Y el porque sí no puede ser la vía para acabar una historia. Y ya sin contar los numerosos huecos que encuentro en lel relato, como ya te comentaba por mail, que no parece que tengan intención de contar. Sin ir más lejos, ¿como esa "no-madre" consigue destruir todo el poblado, sacar a su hijo inconsciente del pozo y sepultar el mismo bajo tierra? En el capítulo no se da ningún indicio para que podamos pensar que tenga poderes similares a los del Humo Negro... porque entre otras cosas no podrían haberla matado tan fácilmente.

El hecho de que siempre haya un personaje por encima del resto que parece tener las respuestas y que conoce lo que ocurre de verdad en la isla es un recurso habitual en la serie que hasta ahora siempre ha acabado igual. Siempre descubrimos que, en realidad, ese personaje no sabe nada. Aquí descubrimos que Jacob no sabe ni porque hace lo que hace y se sacan un nuevo personaje de la manga, esta falsa madre, que si sabía algo se lo lleva a la tumba.

No sé. Uno de los valores de Perdidos es la capacidad interpretativa que otorga la historia pero llegados a un punto hay que empezar a concretar hacía donde va el juego y con este capítulo se demuestra que los guionistas pretenden dejar todo abierto y sólo cerrar la acción.

Aún así esperaremos, sí, porque nos tienen enganchados pero veremos en que acaba todo... Por cierto, yo no tuve la impresión de que se apagase la luz cuando Némesis entra en la cueva. Se oscurece en un primer momento y aparece el humo negro pero luego recupera su luz. O eso me pareció ver a mí... Lo mismo no me he fijado bien.

Rafagast dijo...

Para empezar el hecho de que Jacob sea el primero en nacer me recordaba a este Jacob: http://es.wikipedia.org/wiki/Jacob

Por cierto el ritual que tiene que sequir para convertirse en guardian me recordo a la figura arturica del Rey Pescador, el guardian del Santo Grial.

El hermano en cambio me recordaba bastante a Lucifer, y no solo porque le pongan como el malo o el corrupto, a todo esto, parece que sean consciente o se crean que no son del todo humanos, hablan del resto de hombre como si fueran simples mortales.

Osukaru dijo...

Yo me estoy temiendo que los guionistas se están yendo por las ramas y me huelo que el final de esta serie va a ser un cagarro.

De verdad espero equivocarme, pero es que si en una serie son capaces de dejarse muchos cabos sueltos me parece que algo falla. Me gustaría que hubiera una buena explicación para todo, por que con seis temporadas creo que dan para explicar las cosas bien, otra cosa es que fuera una peli...

Ya se verá...

Jero dijo...

Capítulo muy flojo, en mi opinión.

Para contarnos esto sobre Jacob y su hermano sin nombre, mejor no habernos contado nada y dejarlo en el aire. Al fin y al cabo éstas no son la clase de respuestas que quiero ahora mismo sobre la Isla. Nos han explicado quiénes son Adán y Eva, sí. Bien por ellos. Pero le han quitado a Jacob y al humo negro toda posibilidad de presentarse como criaturas con auténtico conocimiento de lo que está pasando. Ellos están tan desorientados en la Isla como Jack, Sawyer, Ben y compañía en la actualidad. Son otros turistas accidentales más en una historia mucho mayor a la que nunca se da un origen concreto. Ahora el misterio que rodeaba a Jacob y al Hombre de Negro se traslada a esa madre de pega que se convierte en la primera referencia que tenemos a la mitología de la Isla, pero este misterio siempre puede subirse un escalón más desvelándonos que también ella heredó su misión protectora de alguien que estaba allí antes. Y así infinitamente hasta el principio de los tiempos. ¿Era necesario que dedicasen 40 minutos de producción al estilo "grandes relatos" de Telecinco para mostrarnos una misteriosa cueva dorada o el origen de la rueda que teletransporta la Isla? Yo creo que no. Y lo peor es que me gustaban más mis propias teorías sobre el confinamiento de Jacob y el Hombre de Negro en la Isla que esta no-explicación que no ha hecho más que humanizarlos y convertirlos en otras marionetas más del supuesto juego cósmico que se libra en la Isla.

Con lo que me estaba gustando esta temporada... Esperemos que los dos próximos episodios (¡los últimos, ya!) saquen el mejor partido posible a las circunstancias actuales.

Santino dijo...

Es cierto que ha sido un poco decepcionante pero creo que no hay que perder la confianza en el final de la serie. Estoy seguro de que, para bien o para mal, nos vamos a llevar todos una gran sorpresa. Por otra parte, es normal que todavía no respondan a preguntas muy importantes, si lo hicieran hubiera sido el último capítulo, y todavía queda alguno por delante. Otra cosa será si al final las dejan sin responder.