8 de mayo de 2010

Cine Om -Ironman II de Jon Favreau-


"¡Acabo de privatizar la paz mundial!"



Ironman fue una de las sorpresas del panorama cinematográfico de 2008, una producción que bajo el control de Marvel, con Jon Favreau en la dirección y un carismático Robert Downey Jr. interpretando a Tony Stark, cosechó buenas críticas entre los seguidores y la prensa especializada y se convirtió en un éxito en las taquillas de todo el mundo. La película era respetuosa con el espíritu de los cómics y con su historia, pese a algunas licencias menores, pero pecaba de un ritmo algo tedioso que sólo era capaz de neutralizar el magnetismo que desprendía Robert Downey Jr. en su papel de egocéntrico y cínico playboy multimillonario metido a superhéroe. Una película que sabía sortear y equilibrar con habilidad las limitaciones que supone realizar una película para todos los públicos con un personaje algo ambiguo con un bagaje de valores y virtudes poco convencional pero que, al fin y al cabo, vienen a representar un fiel reflejo de la moralidad estadounidense. La secuela, pues, era inevitable y el rodaje de esta segunda parte ha sido vertiginoso para poder cumplir con el calendario de proyectos que tiene en cartera Marvel para los próximos años empeñada en hilvanar esa continuidad cinematográfica que La Casa de las Ideas ya lleva décadas construyendo en sus cómics. Sus siguientes pasos nos llevarán directos al Thor de Kenneth Branagh y al Capitán América de Joe Johnston que a su vez prepararán la llegada de Los Vengadores una producción que finalmente podría dirigir Joss Whedon.


En Ironman II nos encontramos a un Tony Stark en su salsa, descontrolado y excesivo, disfrutando de su fama y su hambre de emociones fuertes, convertido en todo un showman de alcance internacional capaz tanto de participar en el gran premio de Formula1 de Mónaco como de enfrentarse al mismísimo senado de los Estados Unidos que intenta decidir si su armadura representa un peligro para la seguridad nacional y debe ser catalogada como un arma de destrucción masiva pese a que Tony Stark afirme haber conseguido "privatizar la paz mundial". Mientras, en la lejana Rusia y en la más completa miseria, Ivan Vanko asiste a la muerte de su padre, antiguo socio de Howard Stark al que acusa de haberse enriquecido a su costa. Ivan Vanko orquestará un plan de venganza contra Ironman y todo su legado replicando su tecnología gracias a la ayuda de Justin Hammer deseoso de ganar la carrera armamentistica a Industrias Stark. Tony Stark tendrá que lidiar con ello mientras intenta no ser consumido por su propio éxito, con S.H.I.E.L.D. y Nick Furia siguiendo sus pasos de cerca, afrontado el legado de su padre e intentando no morir en el intento pues su armadura, a pesar de salvarle la vida, lo está matando poco a poco debido a la intoxicación de su fuente de energía.


Dicho esto podemos decir que
Ironman II es una secuela digna de la primera entrega que vimos hace unos años en la que se mueven elementos similares, con una manera de hacer las cosas ya establecida y una puesta en escena idéntica a la de su predecesora que, no obstante, corrige algunas carencias pasadas haciendo de esta secuela un producto ligeramente superior a Ironman. El carisma de Robert Downey Jr. sigue siendo el pilar básico de la película y la sorpresa ya no es una baza que el director Jon Favreau pueda jugar pero el ritmo está mucho mejor sobrellevado con un equilibrio más conseguido entre las escenas de acción y el resto del metraje. Los personajes secundarios tienen aquí algo más de peso respecto a la primera parte donde eran excesivamente eclipsados por la actuación del vengador dorado y su génesis. Esto ha hecho posible que en Ironman II se haya desarrollado la química entre Tony Stark y Pepper Potts, una Gwyneth Paltrow que por fin le toma el pulso a su personaje, y se haya ampliado el elenco actoral que desemboca en toda una serie de guiños y referencias al Universo Marvel para contentar a los seguidores marvelitas. Esto puede hacer parecer a Ironman II como una película que sólo se sustenta en el homenaje y los diferentes cameos y guiños que podremos encontrar en ella a poco que prestemos algo de atención y que al aficionado puede darle la sensación equivocada de una cierta gratuidad argumental que, en cambio, no tendrán los profanos en el tema.


La realidad es que Ironman II está planteada como un puente a futuras producciones de la factoría Marvel pero, no obstante, Jon Favreau ha conseguido que la historia tenga sentido por sí misma. Se han añadido nuevos roles como el de la Viuda Negra interpretada por Scarlett Johansson, que no acaba de "llenar el traje" y que parece algo encorsetada en su papel que resulta meramente estético pues no se profundiza en el triángulo amoroso que forma junto a Tony Stark y Pepper Potts como se insinúa en algunos momentos de la trama; el empresario de aviesas intenciones Justin Hammer al que da vida Sam Rockwell que maneja a la perfección un papel al que sabe sacar partido sin caer en la simple sobreactuación; o el verdadero villano de la función, un Whiplash encarnado por un Mickey Rourke que consigue hacer interesante un personaje risible en manos de otro actor con menos talento aunque, no obstante, Ironman sigue sin tener un enemigo a su altura en la pantalla a la espera de que El Mandarín haga finalmente acto de presencia en una futura tercera entrega "post-Vengadores". Por otro lado destacan Samuel L. Jackson retomando su papel de Nick Furia y Don Cheadle adoptando el papel de Jim Rhodes, y a la postre Máquina de Guerra, que en la primera entrega protagonizó Terrence Howard y con el que apenas se pueden encontrar diferencias. Mención especial para Jon Favreau que, como en la primera parte, sigue interpretando a Happy Hogan y se ha asegurado más minutos en pantalla (con muchas escenas al lado de Scarlett Johansson).

El guión de Justin Theroux cumple las expectativas, sin muchos alardes, siendo efectivo y consiguiendo una película de superhéroes sobria, tópica en su último tercio, pero entretenida que sigue funcionado como su antecesora bajo los acordes del Shoot to Thrill de AC/DC y la versión del Iron man de Black Sabbath interpretada por Ozzy Osbourne. Destaca, por otro lado, el humor limpio y directo que se entremezcla con la ironía y la vena gamberra del personaje protagonista que, aunque peca de falta de mesura en algún que otro momento, produce algunos momentos realmente hilarantes. Tal como pasaba en la primera parte el blockbuster que propone Jon Favreau se basa en la fuerza de sus personajes y en los diálogos, seña de identidad de Marvel por otro lado, y mucho menos en la acción aunque en esta secuela abunden más que en su antecesora. Los efectos especiales, como no podía ser de otra manera con una película de este tipo, han sido mejorados y no desentonan en ningún momento. Después de un final muy abierto como extra, al final de los créditos, tenemos un breve anticipo de lo que está por venir y que nos viene a demostrar que Marvel esta poniendo toda la carne en el asador en sus producciones. El papel que seguirá jugando Ironman en ellas, y en los cómics, será algo que veremos con el tiempo.


Ver también:
Ironman II en Reino Hueco
Ironman II en Tu Blog de Cine

4 comentarios:

Osukaru dijo...

De acuerdo con tu reseña sobre la peli, pero yo en cambio, casi que agradezco que no metieran el triángulo amoroso Viuda-Stark-Potts. No sé... Como que no me apetecía...

Mythos dijo...

No, si yo tampoco la eche de menos, pero considero que por ello el personaje de la Viuda Negra queda simplemente como un elemento decorativo. El propio Jon Favreau hizo unas declaraciones admitiendo que habían borrado bastante material sobre lso flirteos entre Tony Stark y la Viuda Negra para que la gente aceptase mejor la relación con Pepper Potts.

Kiryë dijo...

Casi un mes después, vengo a comentar tu reseña :D (no sé si te llegarán los comentarios al mail o pasarán desapercibidos, pero bueh XD).

Pues ayer por fin vimos Ironman II. Personalmente yo iba con pocas ganas y pensando que esta secuela no iba a estar a la altura de la primera que, sin ser un peliculón, me gustó mucho. Y la verdad es que me llevé una sorpresa. Al igual que la primera, y sin ser un "peliculón" con las pretensiones de El Caballero Oscuro (por ejemplo) vuelve a ser una película divertida, con las escenas de acción justas para una película de superhéroes (sin que la película se base sólo en ellas), momentos hilarantes (Ironman y Máquina de Guerra luchando con "another one bites the dust, de Queen", sin hablar del momento Club de la Comedia de Stark-Ironman) y un Robert Downey Jr. al que el papel de Tony Stark le queda como un guante a mi parecer.

Paltrow, pese a ser una actriz que ni me va ni me viene, creo que también está muy muy bien en el papel de Potts y la "pareja" transmite una muy buena química de amor/odio o tensión sexual no resuelta durante todo el metraje.

Sobre la Viuda Negra... ya me dolió en su momento enterarme que Scarlett "chica de moda que sale en toooooodas partes" Johannson la interpretara y la verdad es que no cumple para nada. Se la ve muy muy estática y encorsetada, lejos del carácter que, a mi parecer, debería tener Natasha. Y no me refiero tanto a guión como a interpretación. Le falta picardía.

Por último, el personaje de Hammer me resulta excesivamente sobreactuado, un poco exagerado, pero bueno.

Y para acabar, un premio. Te recomiendo muuuucho los vídeos de un usuario de youtube que ha modelado una armadura de Ironman en 3D y ha colgado varios vídeos bajo la premisa "Ironman y ACDC hacen cualquier película mejor". Lo cierto es que se merecen un post XD.
Te dejo Dirty Dancing.

Mythos dijo...

Estoy de acuerdo en todo excepto en lo de Hammer. Yo creo que Sam Rockwell como Hammer lo hace bien. Hace lo que tiene que hacer. A veces olvidamos que hay personajes en la vida real sobreactuados y que también necesitan de su representación en pantalla. Hammer es un personaje avaricioso de atención y un showman en potencia que intenta imitar a Tony Stark que también podríamos decir que sobractua. Es su parecido siendo su opuesto y el personaje no tendría otra manera de ser ya que en la primera salía Obadiah Stane y repetir el mismo perfil de ejecutivo frío y calculador habría sido hacer otra vez lo mismo. Además Sam Rockwell creo que le da cierto carisma al personaje y algunos matices interesantes.

Lo de los videos de Ironman son muy buenos. Especialmente el de Titanic xDD