9 de mayo de 2010

-Atomic Robo y los Científicos de Acción de Tesladyne de Brian Clevinger y Scott Wegener-


"No fundé esta organización de chalados

para no lanzar misiles nucleares"


Atomic Robo, una de las novedades de este año de Norma Editorial para el 28º Salón Internacional del Cómic de Barcelona, es un cómic de aventuras y ciencia ficción concebido por el guionista Brian Clevinger a partir de una idea que tuvo cuando apenas tenía los dieciocho años cumplidos y que, desde entonces, le había venido rondando la cabeza en los últimos diez años hasta que en 2007, junto al dibujante Scott Wegener, su visión cobró vida gracias a la editorial independiente Red 5 Comics. En este tiempo la idea original ha ido evolucionando y adquiriendo su aspecto definitivo gracias a los lápices y las ideas que Scott Wegener aportó a la historia y el personaje imaginado en su adolescencia por Brian Clevinger por lo que este ha reconocido a su compañero como co-creador de Atomic Robo debido a su destacada aportación al resultado final. Atomic Robo es la historia del un robot del mismo nombre creado por el histórico inventor Nikola Tesla a principios del siglo XX -en un mundo alternativo al nuestro donde los nazis aún son una costante ameneza- que tiene la particularidad de ser el único autómata con inteligencia automática incorporada. Desde su creación Atomic Robo se ha dedicado a la investigación de sucesos paranormales a través de su organización Tesladyne y sus Científicos de Acción y, ocasionalmente, a salvar el mundo de las garras del malvado científico nazi el Barón Heinrich Von Helsingard.


Atomic Robo es un cómic fresco y ameno, con un personaje principal entrañable que resulta una suerte de amalgama entre Indiana Jones, el superhéroe marvelita Ironman y el Astroboy de Osamu Tezuka. Al respecto Brian Clevinger ha manifestado la inspiración que el anime japonés tuvo en las primeras versiones del personajes que, poco a poco, se fue solapando bajo una ambientación más enfocada hacía el género pulp y la serie B más clásica. Atomic Robo adquiere la virtud de lo fantástico del Hellboy de Mike Mignola y lo entremezcla con el amor por la ciencia ficción de los años 50 y 60, con un estilo que recuerda al Tom Strong de Alan Moore, y con un tono desenfadado y marcadamente paródico sobre el género en la línea del Invencible de Robert Kirkman y Ryan Ottley. Estas tres obras son los principales referentes en viñetas de Atomic Robo que, no obstante, sabe granjearse su propia personalidad a la que contribuye, de manera muy especial, el dibujo de Scott Wegener emparentado con algunos de sus autores más admirados como son Phil Hester, Michael Avon Oeming o el mismísimo Mike Mignola. A los seguidores de estos autores y obras mencionadas Atomic Robo, sin duda, les resultará una interesante propuesta.

Atomic Robo y los Científicos de Acción de Tesladyne recopila los primeros seis números de la serie publicada en Estados Unidos y que su guionista, Brian Clevinger, califica como "el principio de una compleja red de ficción e historia". Una serie de historias con una continuidad muy ligera en la que encontraremos bases secretas llenas de malvados científicos nazis, hormigas gigantes que arrasan con todo a su paso, enigmáticas pirámides egipcias que cobran vida, "entretenidos" viajes espaciales a Marte y acción, mucha acción, animada por un humor ácido y unos diálogos a la altura. También encontraremos homenajes, cuando no cameos, de personajes históricos relacionados con la ciencia ficción o con la ciencia, a secas, como el propio Nikola Tesla, el astrónomo y novelista Carl Sagan o el físico Stephen Hawking, todos ellos atrapados en una versión alternativa de nuestro pasado siglo XX en el qué todo parece posible. Todo esto hace que, aunque Atomic Robo tome prestado muchos de los tópicos del género de aventuras y ciencia ficción, su manera de utilizarlos y de contar sus historias resulte de todo menos previsible con situaciones que rozan el surrealismo y escenas verdaderamente hilarantes que, en conjunto, resultan toda una diversión en estado puro.


En la edición de Norma Editorial, además de los seis primeros números de la serie regular, encontraremos como extras un conjunto de historias cortas con guión del mismo Brian Clevinger pero con lápices de diferentes artistas que muestran un crisol de diferentes estilos muy alejados, en general, de la aportación de Scott Wegener y que por su brevedad funcionan más como curiosidad o complemento que como historias paralelas del personaje. De esta manera tenemos la historia titulada Los Cohetes Son Un Arma de Doble Filo con Joshua Ross a cargo del apartado gráfico; Atomic Robo Vs. Rasputín con Zack Finrock en el que además del mencionado Rasputín del título hace acto de presencia el inventor Thomas Alva Edison y sus "servicios psicofónicos"; en Atomic Robo y La máquina de Sueños Electromática encontramos a un lisérgico Christian Ward en una historia ambientada en la mente de Atomic Robo y, por último, en la única historia que tiene cierta repercusión en la continuidad habitual de la serie, El Superviviente, con lápices de Nic Klein para contarnos un escueto relato sobre la Dimensión Vampírica y el personaje secundario de Jenkins.


Completan la edición de Norma Editorial algunos bocetos de Scott Wegener comentados por el mismo Brian Clevinger, en la línea de los extras que habitualmente incluye los cómics de Invencible de Robert Kirkman publicados por Aleta Ediciones, y alguna otra curiosidad que siempre es de agradecer. En definitiva una edición digna para una serie que se merece, desde ya, una oportunidad y que dificilmente defraudará a los amantes de los cómics e historias de aventuras y ciencia ficción. Atomic Robo aporta grandes dosis de entretenimiento con un personaje fanta-científico realmente carismático y con un sentido de la acción y del humor sorprendentemente fresco. En Estados Unidos se han publicado hasta la fecha tres tomos recopilatorios de la serie siendo el primero Atomic Robo y los Científicos de Acción de Tesladyne al que han seguido Atomic Robo y Los Perros de la Guerra, que Norma Editorial ya ha anunciado como una de sus próximas publicaciones, y Atomic Robo y la Sombra de Más Allá del Tiempo. Llegados a este punto lo mejor que se puede decir de Atomic Robo es que resulta un cómic completo en todos los aspectos y uno de los mejores cómics de aventuras que hemos visto en los últimos tiempos.


Ver también:
Atomic Robo en Norma Editorial


4 comentarios:

Jero dijo...

A priori, este tebeo me genera sensaciones encontradas (partiendo de la base de que sólo he leído el primer número de los 6 que componen este tomo): me gusta el estilo de dibujo y el tipo de historias que pretende narrar, así como todos esos referentes que mencionas ("Hellboy", "Invencible", Tezuka), pero precisamente ese deja vu hace que no me apetezca más de lo mismo pero menos bueno, por lo que no sé hasta qué punto merecerá la pena pagar por él cuando hay cosas más originales (que luego igual no son mejores, quién sabe) a las que hincarles el diente. Quizás espere a ver qué tal acogida tienen los siguientes números, no sé.

Mythos dijo...

Aunque tienes parte de razón Jero yo creo que Atomic Robo tiene identidad propia lo que ocurre es que pertenece a un tipo de cómic que se ha puesto hoy de moda con un dibujo de estilo más pop o cartoon y que bebe de fuentes de origen pulp y un estilo más desenfadado y abierto que el de los cómics de superhéroes que en mayoría siguen inmersos en su etapa más oscura. Si te gusta Invencible, Tom Strong o Hellboy yo creo que es una obra recomendable y además tiene un enfoque en clave de parodia que para mi es lo más interesante del cómic y sólo habiendo leído seis números aún no puedo decir si es superior o no a las otras obras mencionadas pero de momento ha sido una grata sorpresa.

charlie furilo dijo...

No había oído hablar de este cómic, ni siquiera sus autores me suenan, pero a priori tiene muy buena pinta. Igual le doy una oportunidad.

Mythos dijo...

Creo que no te defraudaría y por lo que parece va mejorando en sucesivos tomos.