3 de abril de 2010

The Big Freak-Effect Theory -Expediente (IV)-


-La Convención de Asesinos de Alan Moore y Neil Gaiman-


Los grandes autores, a menudo, cuando dan forma a sus obras tienden a vestirlas y adornarlas con un armazón atractivo que seduzca a los lectores. Hay autores que, para este menester, se suelen servir de referencias o guiños a otras obras, sean del género que sean, que en su momento marcaron su propio camino. Por supuesto, como suele ocurrir, no todos los autores tienen la habilidad para citar, referenciar u homenajear a otras autores u obras o para exprimir este recurso en todo su potencial sin llegar a aburrir al lector. Destacan siempre algunos casos por encima de la media debido a su sutileza, su búsqueda de nuevas interpretaciones y su buen hacer. Dentro del cómic mainstream hay dos autores, entre otros que podríamos citar, que destacan sobre manera en este aspecto debido al estilo eminentemente literario con que dotan a sus obras.


Uno de ellos es el aclamado guionista Alan Moore cuya capacidad para realizar guiones complejos, llenos de referencias y con múltiples niveles de compresión e interpretación, está fuera de toda duda como hemos podido comprobar en obras como V de Vendetta o From Hell. Es habitual en sus obras encontrar guiños literarios, comiqueros, históricos e, inclusive, musicales. El otro autor en cuestión es Neil Gaiman, otro guionista de cómics inglés, cuya prosa bañada en todo momento por la sombra "shakesperiana" es capaz de fundir la magia con la realidad, lo grotesco con lo sublime, para ofrecer obras de un gran calado referencial capaces de sustentarse por sí solas y cuyo máximo exponente sería su obra magna The Sandman. Fue el propio Alan Moore quién introdujo a Neil Gaiman en el mundo del cómic pero, a parte de eso, ¿tienen algo más en común estos dos autores y sus obras?

Sería a principios de los años ochenta cuando Alan Moore daría el salto al cómic estadounidense al hacerse cargo de la serie de La Cosa del Pantano junto a Stephen Bissete y John Totleben con los que instantáneamente consiguió una compenetración muy especial. Prueba de esta complicidad es la aparición disimulada, de vez en cuando, del propio Alan Moore dentro de la serie en su versión en papel y tinta como ocurría, por ejemplo, en el capítulo Revelations de la saga American Gothic (que representava el número 46 de la serie) y en donde el guionista de Northampton aparece en medio de unos disturbios en un momento del cómic. Sólo un par de números antes (en el 44 de la colección) con el título de Bogeymen (ambos capítulos recopilados en el tomo núm. 14 editado por Planeta de Agostini) encontramos quizá una de las historias mas perturbadoras que Alan Moore escribió para la serie. Esta historia supone un preludio al crossover Crisis en Tierras Infinitas y como prueba de ello tenemos una breve aparición de Batman y también de John Constantine. Pero el relato central de la historia es el de un asesino en serie con especial predilección por los ojos de sus víctimas. Tanto es así que recuerda cada una de ellas a través de sus miradas cosa que no evitará que su encuentro con La Cosa del Pantano sea fatal para él.

-Alan Moore gritando y pidiendo auxilio-

El relato no pasaría de ser una mera anécdota, con la habitual prosa de Alan Moore, sino fuese por uno de los diálogos que el propio personaje expresa a lo largo de la historia a su última víctima:
"Conozco a tíos así por todo el país. Se mueven de estado en estado, y se encuentran de vez en cuando para intercambiar historias. [...] Lo trágico es que son los perdedores los que logran los titulares. Charlie Manson, Richard Spek, el hijo de Sam... ¡o sea, suma sus puntuaciones y ni siquiera llegan a las triples figuras!"

En 1988, cuando Alan Moore ya había publicado Watchmen, un joven Neil Gaiman comenzaba a publicar la que hasta día de hoy es su obra más conocida: The Sandman. En el segundo arco argumental de esta, La Casa de Muñecas (en el número 14 de la colección) encontramos una clara referencia al episodio Bogeymen de La Cosa del Pantano que Alan Moore había guionizado en su momento y que, Neil Gaiman, conocía perfectamente. En esta historia, llamada Collectors, encontramos una convención de asesinos en serie a la que depravados de todos los rincones de Estados Unidos asisten anualmente para contarse sus experiencias y vivencias. El guiño va un poco más allá al percatarnos de que uno de los personajes destacados de esta convención es el llamado Corintio. Una pesadilla antropomorfa creada por el propio Morpheo, con dientes en las cuencas de sus ojos, y con especial predilección por las retinas de sus víctimas al igual que el mismo asesino que nos relataba Alan Moore en Bogeymen y que moría antes de poder decir su nombre. Un personaje perfecto para dar ese tono sórdido y terrorífico que Neil Gaiman consigue dar al relato y que no deja indiferente.


Pero este es sólo un punto en común en las carreras de ambos autores cuyas obras tienen nexos de unión bastante recurrentes dentro de sus obras. Algunos más sútiles y otros más evidentes. Entre estos últimos podemos comentar el hecho de que tanto Alan Moore como Neil Gaiman recuperarón, en sus respectivas obras ya mencionadas, a dos personajes emblemáticos como son Caín y Abel de la mítica serie House of Mystery o que el autor de American Gods y Coraline escribiese un relato para La Cosa del Pantano que bebía y que referenciaba en gran medida la etapa del mago de Northampton en la serie recordando personajes y sucesos de esta. Ambos han marcado un punto de inflexión dentro del cómic mainstream que dejará huella para siempre. Pero lo que esto demuestra, si es que demuestra algo, es que no hay duda que los genios se reconocen entre ellos y se atraen unos a lo otros y eso en el mundo del cómic, como en cualquier medio artístico, no íba a ser diferente.



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Ver también:
-Batman: ¿Qué Le Sucedió Al Cruzado Enmascarado? de Neil Gaiman y Andy Kubert-
-Leyendas de la Llama Verde de Neil Gaiman y Amigos-
-1602 de Neil Gaiman y Andy Kubert-

-Especial V de Vendetta-


Dedicado a Rafagast
Que espero me perdone haberle robado la sección por esta vez ;)



3 comentarios:

H@n dijo...

¡Pedazo de texto!
Me ha gustado mucho, de verdad. Neil Gaiman es uno de mis preferidos. SOy una auténtica principiante inculta, pero cada vez que ojeo un cómic y me enamoro, el 70% de las veces resulta ser de Gaiman. Mi último flechazo fue con Neverwhere =)

Un saludo!

Mythos dijo...

Neil Gaiman es sinónimo de calidad así que se nota que tienes buen gusto H@n ;) En este blog casi todos somos muy fieles a Neil Gaiman xD Precisamente Neverwhere es uno de mis pendientes aunque antes que el cómic quiero leer la novela. El cómic lo adapta Mike Carey sobre la novela de Neil Gaiman y aunque según he leído no esta mal, supongo que tú lo corroboras, la novela aún está mejor.

Saludos!

Rafagast dijo...

Gran articulo, tendre que currarme el proximo, por cierto estoy pensando hacer un par antes del de James Bond para quecaiga en el numero 7, creo que puedo currarme uno extenso sobre Star Wars y la Iglesia Catolica (Mi Imperio sobre un Perservativo)