8 de marzo de 2010

Cine Om -Celda 211 de Daniel Monzón-


El fantástico relato que resulta Cadena Perpetua de Frank Darabont, Steve McQueen huyendo de los nazis en una motocicleta en una escena de La gran evasión, a Clint Eastwood planeando La Fuga de Alcatraz, la crudeza de Papillon de Franklin J. Schaffner o la de Sleepers de Barry Levinson, el infierno turco retratado en El Expreso de Medianoche de Alan Parker, al impresionante Edward Norton de American History X o incluso el entretenimiento que resulta el Encerrado de John Flynn con Sylvester Stallone como principal reclamo. El subgénero carcelario en el cine nos ha dado muchas pequeñas joyas y alguna que otra obra maestra a tener en cuenta dejándonos también algunas escenas míticas dentro del séptimo arte. Y ahora a esta lista de clásicos tenemos que unir una de las últimas propuestas de nuestro cine patrio que con Celda 211 ha convencido a propios y extraños cosechando un merecido éxito de crítica y público referendado en la taquilla y en la última edición de los Premios Goya donde la película de Daniel Monzón se alzó con ocho de los dieciséis galardones a los que optaba entre ellos el de Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guión Adaptado, Mejor Actor para un imponente Luis Tosar y Mejor Actriz de Reparto y Mejor Actor Revelación para Marta Etura y el actor argentino Alberto Ammann respectivamente.

Celda 211 es una adaptación de la novela del mismo título del escritor y periodista Francisco Pérez Gandul que narra un motín en la prisión Sevilla-2 en medio de la cual un funcionario de prisiones queda atrapado por accidente teniendo que hacerse pasar por un recluso más para poder sobrevivir. La tensión va en aumento cuando se descubre que todo responde a un plan de los presos, que tienen como líder a un preso conocido como Malamadre, por el que intentan poner de manifiesto ciertos desmanes y abusos sufridos por parte de sus carceleros tomando como rehenes a tres terroristas etarras que estaban a punto de ser trasladados. El guión de la película a cargo de Jorge Guerricaechevarría y del propio Daniel Monzón sabe dosificar de manera más que correcta la tensión y la intriga de la historia en la que encontramos varias vueltas de tuerca que en ningún momento parecen forzadas y que consiguen mantener la atención del espectador con su ritmo y su sentido de la acción. Solamente parecen algo fuera de lugar los diferentes flashbacks intercalados a lo largo de la historia y previos al orígen del conflicto que protagonizan Alberto Ammann y Marta Etura y que podrían haberse resumido en una narración más lineal al principio de la película a modo de introducción.


Exceptuando este pequeño detalle, que en ningún momento entorpece la narración de los hechos, estamos antes una película técnicamente perfecta con una historia que atrapa de principio a fin y donde la interpretación de Luis Tosar resulta absorbente dando todo un recital interpretativo que nos vuelve a dejar claro que después de sus trabajos en Los Lunes al Sol y Te Doy mis Ojos es uno de los actores más solventes y contundentes del panorama español. Destaca también el papel de Alberto Ammann, dando la réplica al mismo Luis Tosar, que en su debut en la gran pantalla esta a la altura de las circunstancias creando un personajes interesante y lleno de matices muy alejado del habitual héroe del cine de acción. Mención a parte para un Antonio Resines en el papel de Utrilla y un Carlos Bardem como el Apache con un sorprendente parecido al actor estadounidense Danny Trejo un habitual en los proyectos del director Robert Rodríguez. El resto de secundarios no desentonan y terminan de configurar una interesante, visceral y realista visión carcelaria con ecos de cierta crítica social a modo de fresco sobre la condición humana en situaciones límite.


Daniel Monzón demuestra con Celda 211 y después de su anterior película, La caja Kovak, que otro tipo de cine español es posible y que la mejor manera para concectar con el espectador es darle lo que este pide utilizando el propio ingenio y la habilidad para contar una historia sin menospreciar ningún tipo de género en el camino. De esta manera Daniel Monzón se une a directores como Álex de la Iglesia, Alejandro Amenábar, Nacho Vigalondo o Jaume Balagueró que han decidido echar por tierra ciertos tópicos sobre nuestro cine, que cada vez más nos esta acostumbrado al cine de calidad, y que frente a la actitud pesimista y victimista de otros han decidido dedicarse simplemente a contar buenas historias para un público que esta deseoso de escucharlas, verlas y vivirlas. El cine español necesita más productos como Celda 211, [REC], Los Cronocrímenes, El Otro Lado de la Cama o Ágora, más cine de género en definitiva que, a fin de cuentas, es el que siempre llena las salas de cine. De momento, haciendo justicia al trabajo de todo el equipo de Celda 211, lo mejor que podemos decir es que estamos ante una película, como mínimo, imprescindible.


Ver también:

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1 comentario:

Musa dijo...

Esta peli mola la de Dios. Como Luis Tosar, que posiblemente sea el mejor actor patrio de la actualidad.