30 de septiembre de 2009

Cajón deSastre -Mott the Hoople-


Hoy solo puedo pensar en que mañana...


Reflexiones y Citas "Extraordinarias"

"Nuestro afán por definir el cómic es un proceso que no tiene por qué alcanzar una conclusión definitiva. Estoy seguro de que una nueva generación rechazará lo que la nuestra haya decidido aceptar e intentará una vez más reiventar el cómic."

Scott McCloud en Entender el Cómic: El Arte Invisible

29 de septiembre de 2009

Quién es Quién en V de Vendetta -El Villano (I)-



En donde el Villano es convertido en héroe a través de una catarsis,
y un conspirador católico renace como un libertador anarquista
que mediante la transfiguración del fuego, finalmente,
consigue volar El Parl
amento un 5 de Noviembre.


El Villano (Primera Parte)
-De Cómo el Villano Se Convierte en el Héroe Suplantando a un tal Guy Fawkes-


El personaje V, autoproclamado como el villano de la función, es la figura clave de la novela gráfica V de Vendetta de Alan Moore y David Lloyd. Un misterioso hombre, hasta que no se demuestre lo contrario, de singular personalidad, complejo y lleno de matices, que se presenta ataviado o disfrazado cómo un tal Guy Fawkes. Un personaje histórico muy reconocido en Inglaterra, a pesar de su importancia casi anécdotica en su historia pero que, no obstante, se ha alzado casi como un símbolo en representación de una de las épocas más convulsas del país enmarcada dentro de sus luchas religiosas internas entre católicos y protestantes. El histórico Guy Fawkes nació el día 13 de Abril de 1570 en High Petergate en el seno de una familia protestante. Tras la muerte en 1579 de su padre Edward Fawkes, que presumiblemente trabajaba como notario, su madre contrajo segundas nupcias con Denis Bainbridge practicante y devoto católico. De esta manera, cuando Guy Fawkes contaba apenas con 16 años de edad, él y toda su familia se convirtieron al catolicismo. Guy Fawkes no tardó en darse cuenta de inmediato de la brutal represión con la que el Parlamento inglés y la dinastía de los Tudor trataba a los católicos.

Guy Fawkes exiliado fuera de su país sirvió en su juventud en el ejército español destinado en los Países Bajos donde adquirió experiencia militar y mientras esos mismos años la situación en Inglaterra se hacía cada vez más insostenible. Isabel I había mostrado claramente durante su reinado su oposición a los católicos que la llevó incluso a prohibirles la celebración de sus oficios religiosos a no ser que se acogiesen a sus formas anglicanas. Ante el temor de un golpe de estado alentado por la Iglesia de Roma que la había excomulgado en 1570 Isabel I, pese a sus reticencias iniciales, mandó ejecutar en 1587 a María I Estuardo, reina de Escocia y sobrina segunda suya, por sus reiterados intentos de restaurar el catolicismo en Inglaterra. A la muerte de Isabel I, no obstante, el único descendiente con capacidad para reclamar la corona era el hijo María I Estuardo. Por ello, a las pocas horas de morir Isabel I, Jacobo VI de Escocia ascendió al trono como Jacobo I. El nuevo monarca contrajo matrimonio con la católica Ana de Dinamarca lo que, a pesar de todo, no suavizó la represión anticatólica sino que, al contrario, la acrecentó.

Será en 1604 cuando, viendo el devenir de los acontecimientos, un grupo de provinciales católicos liderados primeramente por Robert Catesby, Thomas Wintour, Jack Wright y Thomas Percy se reúnan en secreto para sentar las bases de lo que posteriormente sería conocido como El Complot de la Pólvora. El plan consistía en atentar contra Jacobo I colocando unas cargas de pólvora en los sótanos del Parlamento para hacerlas estallar en la próxima ceremonia de apertura. Durante el año siguiente se encargarían de reunir apoyos para financiar y llevar a cabo su plan y, entre ellos, el primero en unirse a la trama sería Guy Fawkes. Posteriormente también se incorporarían al proyecto nombres como Thomas Bates, John Grant, Robert Keyes, Robert Wintour, Christopher Wright, Everard Digby, Ambrose Rookwood y Francis Tresham. Los conspiradores alquilaron una dependencia en los sótanos del Parlamento donde fueron amontonando hasta 36 barriles de pólvora para preparar el atentado contra el rey pero el plan tuvo que retrasarse hasta el 5 de Noviembre debido a los estragos que estaba causando la peste en el país y que postegaron la propia ceremonia de apertura.

El plan fracaso y fue descubierto al recibir William Parker, barón de Monteagle y cuñado de uno de los conspiradores, una carta anónima en la que se le advertía del peligro que corría al asistir a la ceremonia de inauguración. El 4 de noviembre el jefe de seguridad, a instancias de Robert Cecil, conde de Salisbury, registró el Parlamento y encontró en él a Guy Fawkes ultimando los preparativos del atentado. Después de ser arrestado se le torturó duramente y acabó revelando los nombres del resto de los conspiradores manifestando sus intenciones de magnicidio para acabar con las persecuciones religiosas. La mayoría de los conspiradores fueron ejecutados en frente de Westminster, cerca del Parlamento que habían intentado volar por los aires, después de un rápido juicio previo en el que fueron acusados de traidores. Como tales la ejecución no podía ser otra que la que dictaba la ley: “Colgándoles del cuello sin dejarles morir, seccionándoles los genitales, echándolos al fuego ante sus propios ojos y, hallándose aún vivos, destripándoles y arrancándoles el corazón antes de decapitarles y despedazarles. Luego se expondrían ante el público las cabezas clavadas en picas y serían arrojados los restantes trozos a los pájaros para su alimento.” Espectáculo que fue presenciado por una gran multitud que pagó su entrada para verlo.

Para los católicos esto significó el incremento de las restricciones a las que ya estaban sometidos prohibiéndoles servir como oficiales del ejército o de la armada y privándoles de su derecho al voto. El 5 de Noviembre se declaró desde entonces día de celebración oficial en el que se encienden hogueras y se queman efigies de Guy Fawkes para dar gracias a Dios por impedir el atentado a Jacobo I y por la derrota de los papistas y católicos. Ni siquiera Carlos I, heredero de Jacobo I y casado con la católica Enriqueta María de Francia, pudó acabar con la nueva festividad debido a la fuerte oposición protestante. La festividad adquirió a finales del siglo XVIII una nueva faceta como acto de vandalismo cuando el pueblo se dedicó al pillaje y a arrancar la madera de las casas y las vallas para arrojarlas al fuego como combustible. Ya a mediados del siglo XIX, el día de Guy Fawkes había perdido el significado patriótico y anticatólico que la definía, de forma que el Parlamento tomó la decisión de retirarlo del calendario oficial. La festividad quedó relegada a un simple festejo popular en el que las efigies de Guy Fawkes se comenzaron a sustituir por otras de personajes más contemporáneos que durante los años, y según el momento histórico, han ido variando representando a personajes el líder nacionalista irlandés Charles Parnell, Tony Blair, Adolf Hitler o Margaret Thatcher.


Fuentes consultadas:

El Complot de la Pólvora: 4oo Años Después

Guy Fawkes en Wikipedia

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La Distopía del Mañana en V de Vendetta (I)
La Distopía del Mañana en V de Vendetta (II)

V de Viñetas en Movimiento (I)

V de Viñetas en Movimiento (II)

Biografía "Extraordinaria" de Alan Moore (I) -Los Primeros Pasos-
Biografía "Extraordinaria" de Alan Moore (II) -Los Años Dorados-
Biografía "Extraordinaria" de Alan Moore (III) -La Etapa Mágica-


28 de septiembre de 2009

Cajón deSastre -La Carretera O.S.T.-


vía The Playlist


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La Carretera de Cormac MacCarthy

Noticias Om -Area 51-

El director y guionista de Paranormal Activity se encargará de dirigir su segundo film llamado Area 51.
Tal cual se publicaba el pasado 20 de Septiembre en Los Angeles Times, Oren Peli dirigirá un nuevo proyecto sobre en la famosa base militar americana siutada en Nevada.
Al parecer, este nuevo film seguirá el estilo de su ópera prima, de la que se habló en este blog recientemente, que se estrenará en España el próximo Noviembre. Estará basado en "material encontrado" de una filmación en dicha localidad, donde se oculta un OVNI. Un nuevo ejemplo de Cinema Vérité que tan de moda se ha puesto hoy en día.

vía Estrenos de Cine

26 de septiembre de 2009

Music Is Om - Perfect As Cats: A Tribute to The Cure -


E
n octubre de 2008, el sello independiente Manimal Vinyl Records lanzó al mercado un disco homenaje a The Cure (banda que creemos no necesita presentación), Perfect As Cats: A Tribute to The Cure. El álbum contiene dos CD y 37 versiones firmadas por una serie de grupos emergentes, algunos prácticamente desconocidos, aunque a excepciones, pues también se incluyen bandas tan consagradas como The Dandy Warhols, o en plena efervescencia, como sería el caso de Bat For Lashes.

Personalmente rehúyo de los discos homenaje. Con demasiada frecuencia, el artista que homenajea anula su identidad creadora para intentar imitar un sonido que no le corresponde, lo que se traduce en una especie de falsificación barata del original. No entiendo por qué homenajear casi siempre se convierte en sinónimo de copiar. Por ese motivo Perfect As Cats es un álbum tan interesante: aquí no se imita y apenas se respeta el sonido original de The Cure; no consiste en duplicar el trabajo del maestro, sino en reescribirlo y reinterpretarlo con total libertad.

Los artistas participantes en esta obra le han dado un toque personal a su tema favorito de The Cure (curiosamente nadie se ha atrevido con Lullaby, quizá el clásico más clásico de la banda inglesa, o puede que la versión que me hubiera gustado hacer a mí). Uno puede reconocer las letras, pero la música es completamente distinta, aunque hay bandas que se han mostrado muy prudentes a la hora de transformar, mientras otras han optado por la experimentación sin imponerse limitaciones. Nos gustaría advertir que es un disco que puede producir cierto rechazo. Por un parte, porque el nombre de The Cure pesa mucho en la memoria, y por otra, porque juega con muchos estilos musicales. Pero precisamente eso es lo que nos parece más interesante: hay música electro, rock más tradicional, canciones acústicas, folk, pop, e incluso trallazos tecno y momentos melódicos. También hay muchas reminiscencias de la música de los 80 (¡otro punto a su favor!). Una mezcla curiosa, sin duda. Así que nuestro consejo es que dejéis las mentes abiertas y experimentéis con algo nuevo (si es que no conocíais este álbum). La escucha de Perfect As Cats puede llegar a ser muy divertida.

Os dejamos con los ejemplos prácticos (casualmente algunas de las versiones favoritas de quien escribe esta reseña ;)):

- Fascination Street, Xu Xu Fang

- A Forest, Bat For Lashes

- The Walk 1, Indian Jewelry (la versión más atrevida de todas. The Walk también la versiona Geneva Jacuzzi, que no sé por qué, pero me suena al Blue Monday de New Order)

- Charlotte Sometimes, Wolfkin


p.S: Por si queréis adquirir el disco, os recomendamos play.com; sale por unos 11 euros. También podéis escucharlo, de forma gratuita, a través de Spotify. Por cierto, las recaudaciones del álbum irán a parar a los niños del Sudán (pero esto no lo digo para presionar a nadie; supongo que era un “dato obligado” al hablar de este álbum, aunque quizá lo he metido en el sitio equivocado. Mis más sinceras disculpas y hasta la próxima).

p.S.2: Os dejamos el MySpace del álbum, donde podréis encontrar el tracklist completo ;)


25 de septiembre de 2009

Cine Om -Inglorius Basterds de Quentin Tarantino-

¡Atención posiblemente se hayan colado unos malditos spoilers!


"Érase una vez...
en la Francia ocupada por los nazis."

S
i se tiene cierta noción e idea del cine que ha venido haciendo Quentin Tarantino desde su ópera prima, Reservoir Dogs, entonces no nos cogerá muy desprevenidos la propuesta del director estadounidense en su última película: Inglorius Basterds. Es fácil reconocer a estas alturas las señas de identidad de este director empeñado en la subversión de los géneros que toca y en su reivindicación del cine en mayúsculas de toda tendencia y procendencia. La importancia que el diálogo -por encima de la acción- tiene en todas sus películas lo cual, por cierto, se agradece en el efectista y estético cine contemporáneo de hoy en día. Es también habitual en sus obras el amasijo de elementos y de referencias aparentemente discordantes con una narrativa que extrapola características propias de la novela, del cómic o incluso de la música que suele ser un personaje más en sus proyectos. Sus juegos visuales de cara a la galería y su, en ocasiones, violencia gráfica que, no obstante, no juega un papel tan importante en sus films como pueda parecer de primeras. Quentin Tarantino acostumbra con sus propuestas a proponer un "juego" al público, casi un acertijo, al que hay que saber entrar y dejarse seducir. Este estilo, no obstante, también implica la habilidad del director para saberse hacer entender y mantener la atención del público (cosa que no consiguió, por ejemplo, con Jackie Brown o con su colaboración en Grindhouse con Death Proof).

Se puede decir que Quentin Tarantino se recrea en sus proyectos, en los diferentes y variados géneros cinematográficos que toca, en subvertir los cánones establecidos por el cine más convencional. De esta manera hace evolucionar, hacia lugares poco explorados con anteriodidad, sus atípicas historias donde, en menor o mayor medida, siempre tiene cabida la venganza. Ya lo hizo con el género policiaco en Reservoir Dogs y Pulp Fiction o con Death Proof bordeando el thriller y el terror y lo vuelve a hacer, en esta ocasión, dentro del género bélico con Inglorius Basterds. En este caso Quentin Tarantino nos presenta una película bélica pero sin grandes batallas, sin la épica más propia y predecible del género que lo ha configurado como tal, sino que intenta contar algo nuevo desde otra perspectiva. Por ello en Inglorius Basterds encontramos, por ejemplo, a judíos masacrando nazis y ejerciendo con crudeza su venganza, a soldados nazis que no son simples armas de matar deshumanizadas que arreglan todo por la fuerza sino que gozan de cierta complejidad en sus personalidades, la visión en clave casi de parodia de los dirigentes nazis que acostumbran a presentarse en otras películas de una forma "terriblemente respetuosa" y formal o un eje central de la trama que se centra en el cine dentro del cine y no en el más crudo horror de la guerra.

Inglorius Basterds es, como ya pasaba en Pulp Fiction y Kill Bill, un "conglomerado" de personajes cuyas historias se entrelazan a través de los capítulos en que se divide la película. En este caso son dos las historias que se entrecruzan en la trama, que transcurre en gran medida de una forma lineal exceptuando algunos flashbacks y algunos otros recursos tarantinescos, y que tienen como elemento común la venganza. Por un lado tenemos a teniente Aldo Raine (Brad Pitt) y su tropa de bastardos judíos que dan nombre al film que se dedican a sembrar el terror entre las tropas nazis asentadas en Francia y que se verán envueltos en una trama de espionaje que podría llevarles a acabar con los máximos dirigentes del partido nazi entre los que se incluyen el ministro de propaganda del Tercer Reich Joseph Goebbels y a su líder Adolf Hitler. En la segunda historia seguimos la pista a la única superviviente de la matanza de una familia judía, Shoshanna (interpretada por la actriza francesa Mélanie Laurent), que regenta uno de los cines de la capital en donde se va a representar un pase privado la última película de Joseph Goebbels que tiene por título El Orgullo de la Nación (pequeña película rodada por el director Eli Roth que participa también como actor en el film), circunstancia que Shoshanna aprovechará para ejecutar su venganza. Estas dos historias tienen como elemento aglutinante el personaje del amable y sagaz teniente nazi Landa (magníficamente retratado por el actor austriaco Christopher Waltz) que, por momentos, parece el verdadero protagonista de la historia.

La historia que aquí propone Quentin Tarantino está basada en la película del director italiano Enzo G. Castellari conocida como Aquel maldito tren blindado de 1978 que en Estados Unidos recibió el título de Inglourious Bastards aunque la película del director de Pulp Fiction no es un remake y poco más que el título tiene en común con aquella. La historia puede recordar a títulos del género como Los Doce del Patíbulo, El desafío de las Águilas o Los Cañones de Navarone siendo en este caso aderezada con un marcado estilo spaghetti western que se refleja especialmente en ciertas escenas y, especialmente, en la banda sonora que bebe mucho del trabajo del compositor Ennio Morricone que, de hecho, por falta de tiempo no pudo colaborar más activamente en la película de Quentin Tarantino como en un primer momento estaba previsto. La guerra vista por Quentin Tarantino se acerca más a lo que Stanley Kubrick hizo en 1964 con ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú, por su punto de vista sarcástico y su tratamiento burlesco del tema político, que a una cinta bélica al uso siendo, por supuesto, menos punzante e ideológica que la del difunto cineasta. Quentin Tarantino parece querer realizar un "ensayo" sobre el género bélico, una disección "por contraposición" que elude cualquier tipo rigor histórico, que ni se pretende ni se busca en ningún momento, en la que el mismo cine es el protagonista. La película "mata" el ritmo del metraje de forma consciente para de esta forma llevar al espectador hasta un final catártico, con un final impredecible para una película ambientada en la Segunda Guerra Mundial, que acaba dando sentido real a todo el conjunto.

Inglorius Basterds, como explicaba el propio Quentin Tarantino al principio del rodaje de esta, es una "visión del campo de batalla sociológico de la época con el racismo y la barbarie de todos los bandos, el bando nazi, el bando americano, los soldados negros y judíos y los franceses", lo que en gran medida aleja la propuesta del maniqueismo, en ocasiones casi necesario, propio del género. Otra de las virtudes y atractivos de la película es el juego de idiomas que se utiliza en ella lo que hace que sea casi obligado su visionado en versión original para apreciar todos los matices lingüísticos que esta tiene y que se pierden con el doblaje. Las escenas cumbre de la película tienen en común la cuestión del idioma como eje aparentemente anecdótico de la trama pero central en el desarrollo de los acontecimientos y la acción de la película. Escenas estas que resultan lo mejor de Quentin Tarantino en las que se realzan sus virtudes y se solapan sus defectos, que tenerlos los tiene, con planos bien llevados y diálogos que se toman su tiempo para encajar en el engranaje global. Si se soporta el ritmo que imprime Quentin Tarantino a sus filmes, se tolera su falta de acción y se consienten sus excesos y caprichos que buscan la anacronía sin disimularlo ni aparentarlo Inglorius Basterds se destapa como un producto original que no deja indiferente y eso, en los tiempos que corren, es más de lo que pueden decir muchos.


Recomendamos:

Malditos Bastardos en Tengo Boca y No Puedo Gritar

23 de septiembre de 2009

Noticias Om -Paranormal Activity: Evidence of a Hunting-


Paranormal Activity del director y guionista novel Oren Peli es el nuevo fenómeno del cine de terror independiente que algunos criticos estadounidenses ya se han apresurado a calificar como la película más terrorífica, no sólo del año, sino de la historia. Siguiendo la línea que en 1999 marcó El Proyecto de la Bruja de Blair, y que producciones recientes como REC, Cloverfield o District 9 han sabido explotar a su manera, la película de Oren Peli se presenta como un falso documental rodado con un presupuesto de apenas 15.000 dólares y que puede convertirse en la sorpresa del año. La película se estreno en el Festival de Cine Independiente de Slamdance en 2008 con una gran acogida que no pasó desapercibida a los dirigentes de DreamWorks, entre ellos a Steven Spielberg, que inmediatamente se hicieron con los derechos del film con vistas a estrenarla y realizar un posterior remake con un presupuesto más elevado. La película se ha estrenado hasta ahora en pequeños pases privados y cines minoritarios siendo todo un éxito lo cual se refleja en alguno de sus trailers a imitación de lo que REC hizo al enseñarnos las reacciones del público que asistió a ver la película de Jaume Balagueró y Paco Plaza en el Festival de Sitjes en 2007. El próximo 25 de Septiembre debutará en Estados Unidos y el 27 de Noviembre se estrenará, en principio, en España.

La técnica del falso documental parece estar hoy en día de moda después de que se haya aplicado a todo tipo de productos que van desde interesantes proyectos de revisión histórica o estudios sociológicos, pasando por películas de terror como Paranormal Activity y acabando con comedias irreverentes como Borat de Sacha Baron Cohen. Del primer grupo podemos mencionar documentales como C.S.A.: The Confederate States of America de Kevin Willmott, que especula sobre la psoibilidad de una victoria confederada durante la Guerra Civil Americana, o Operación Luna de William Karel donde se nos intenta convencer de la posibilidad de que el hombre nunca llegase a la Luna y que todo fuese obra de un gran engaño orquestado por Stanley Kubrick y el ex-presidente de los Estados Unidos Richard Nixon. Dentro del segundo grupo, el que quizá debido a la técnica del falso documental ha obtenido más éxitos, hemos de mencionar el antecedente a El Proyecto de la Bruja de Blair que fue la producción italiana Holocausto Caníbal de Ruggero Deodato rodada en1980. Película que se adentraba en el gore más descarnado y brutal con imágenes realmente duras y que el director Sergio Leone reconoció en su momento como "una obra maestra de realismo cinematográfico". Posteriormente, en los últimos años, el género ha cobrado nueva vida dentro del género fantástico auspiciando productos tan dispares como las ya mencionadas Cloverfield, District 9 o REC. En el campo de la comedia, que a menudo utiliza el falso documental con sarcasmo e irónia, cabe destacar la película de corte fantástico Zelig de Woody Allen de 1983. La última muestra de este tipo de recurso es la película de Oren Peli pero, ¿puede aportar algo nuevo a lo que ya nos han ofrecido producciones anteriores?


Paranormal Activity,
con el subtítulo de Evidence of a Hunting, es la clásica historia de una casa encantada en la que una joven pareja se muda a los suburbios de San Diego donde pronto empiezan a producirse extraños e inexplicables sucesos: ruidos, voces de ultratumba u objetos que se mueven solos y que entorpecen el sueño de los aterrorizados nuevos inquilinos. Suponiendo que hay "algo" en la casa la pareja decide poner cámaras en su dormitorio y grabar en un video casero que ocurre mientras ellos duermen o, al menos, mientras lo intentan. El resultado serán 99 minutos de grabación que constatan que algo maléfico reside junto a ellos en la casa y que, desde luego, no parece amistoso. Con un reparto de actores desconocidos, entre los que destaca la pareja protagonista formada por Katie Featherston y Micah Sloat, la película parece una modesta versión de clásicos del cine de terror influida especialmente por producciones como Poltergeist de Tobe Hoopper o El Exorcista de William Friedkin. Lo que podemos esperar es una película de terror psicológico que a juzgar por sus trailers puede resultar, cuanto menos, inquietante. Aunque a estas alturas la propuesta no resulta ya novedosa puede satisfacer a los amantes del género que busquen emociones más "reales". A partir del 27 de Noviembre podremos comprobar si realmente Paranormal Activity es tan terrorífica como se vende.

Ver trailer de Paranormal Activity




Ver también:

Cine Om -District 9 de Neill Blomkamp

22 de septiembre de 2009

-Capitán América de Ed Brubaker- La Balada de Steve Rogers-


Con la reedición este mes por parte de Panini, en su reciente línea Marvel Deluxe, de la etapa de Ed Brubaker al mando de la serie de el Capitán América parece buen momento para aprovechar y hacer balance de estos casi seis años que el guionista estadounidense ha estado a cargo de las historias del llamado Centinela de la Libertad. Este nuevo tomo de Panini recupera los siete primeros números de la colección bajo el título de Otro Tiempo (Out of Time, de la saga original que abrió la etapa de Ed Brubaker) con algunos bocetos e ilustraciones obra de Steve Epting como complemento de la recopilación. Es en estos primeros números, y en las sagas posteriores, donde encontramos al mejor Ed Brubaker cuya llegada a la serie supuso todo un revulsivo para esta que, antes de él, se había quedado anclada en un simple panfleto estadounidense post 11-S del que, poco a poco, había conseguido empezar a salir. El guionista de otras series de éxito de la Casa de las Ideas como Daredevil o El Inmortal Puño de Hierro construyó desde el principio una trama compleja, adulta y pausada. Una trama que se toma su tiempo para desarrollarse, ajena, salvo en casos puntuales, a la más rabiosa actualidad del Universo Marvel, y en la que destaca su tratamiento de los personajes y su talento para manejar y administrar la intriga de los acontecimientos.

Se puede decir que Ed Brubaker nos ofrece una serie de el Capitán América donde lo menos importante es el personaje, al menos como tal, pues el guionista ha sabido tratar de manera excelente el verdadero mito e icono que se encuentra bajo la máscara de este: Steve Rogers. De esta manera, la serie se toma una distancia prudencial de su personaje principal, creando una panorámica respecto a los supuestos personajes secundarios, ya sean villanos, aliados o compañeros, que nos permite conocer lo que para cada uno de ellos significa la sola presencia del personaje. En esta etapa es Steve Rogers, no el Capitán América, quién se convierte en un verdadero símbolo del coraje, de la lucha y de la libertad, unido a la confrontación con un pasado que se llega a volver tangible y cuyas consecuencias resultan inevitables y, a menudo, dramáticas. El componente superheroico pasa a un segundo plano y Ed Brubaker recupera personajes denostados o caídos en el olvido (entre ellos destaca la asombrosa y ejemplar resurrección de Bucky Barnes ahora como El Soldado de Invierno y actual Capitán América) y los actualiza haciéndolos atractivos a los nuevos tiempos mientras plantea la trama de un ajedrecista profesional disponiendo las piezas sobre el tablero y tomándose el tiempo necesario para dejar en jaque al lector al final de cada número. Capitán América es una de esas obras "corales" donde todos los personajes tienen algo que decir y que, adaptando lo que Andy Warhol ya apuntó en los años 80, todos tienen sus 15 viñetas de gloria.

Este tratamiento de personajes, por otro lado, es común en la narrativa del guionista y se aprecia en todas las series en las que ha participado aunque es en el Capitán América donde ha alcanzado su mayor virtuosismo, donde la historia y la mitología propia del personaje se adaptan mejor a sus guiones centrados en la intriga y el espionaje, en comparación a otras series como, por ejemplo, Daredevil donde el autor no consigue cogerle el pulso al personaje pese a edificar unas más que correctas historias. Aunque pese a estos aciertos, la propia serie del Capitán América en su etapa posterior a Civil War con la "política" muerte de Steve Rogers, adolece de las mismas virtudes que la serie tenía en sus primeras sagas pero que aquí, en algunos casos, se convierten en sus mismos defectos. La trama se alarga en exceso, su decompressive storytelling es muy acusado, y se repiten muy a menudo recursos, ideas y situaciones en donde los lavados de cerebro, la recuperación de personajes del pasado (casi todas las encarnaciones que ha tenido el Capitán América hacen acto de presencia en un momento u otro) y la casi omnipresencia de personajes secundarios como Sharon Carter que parecen ir a la deriva o la galería de villanos recurrentes y demasiado habituales utilizados por el guionista lastra, en gran medida, las historias que cuenta. Los personaje van y vienen pero ya no se tiene la sensación de que haya una evolución sino que la historia se estanca en una cierta monotonía, acrecentada involuntariamente por el dibujante regular de la serie Steve Epting, y todo ello pese a la novedad que supone la nueva identidad del Capitán América con matices muy diferentes a los que ofrecía Steve Rogers.

A lo largos de estos años Steve Epting se ha mantenido en la serie como dibujante oficial otorgando a esta ese tono oscuro, de novela negra clásica, que Ed Brubaker gusta de ver en sus obras. El dibujo feucho y mal definido del artista, muy irregular en su evolución, resulta, a pesar de todo, adecuado al tono de la serie. También ha participado en esta etapa a los lápices Michael Lark que como segundo dibujante se ha encargado, principalmente, de los flashbacks de la serie ambientados, mayormente, durante la Segunda Guerra Mundial o el período de Guerra Fría entre los años 50 y 90 y habitualmente protagonizados por Steve Rogers y Bucky Barnes. El dibujo de Michael Lark, en la línea de Steve Epting, resulta más espectacular que este y destaca por su habilidad para introducir retoques informáticos concretos en su dibujo que le ayuda, por ejemplo, a confeccionar preciosas estampas lluviosas en algunos números (Captain America #5). Finalmente, en referencia al tomo presente, tenemos un capítulo final (Captain America #7), con la historia titulada La Solitaria Muerte de Jack Monroe (The Lonesome Death of Jack Monroe) de la que se encarga a los lápices John Paul Leon con un estilo más peculiar ligeramente de influencia cartoon. El apartado gráfico, a todo esto, esta en todo momento supeditado a los guiones -de prosa muy literaria- de Ed Brubaker, que hace valer las viñetas de los artistas con los que trabaja y no al contrario como sería más propio de un cómic. Sólo el español David Aja con el que Ed Brubaker -"escoltado" por Matt Fraction- trabajó en las primeras sagas de El Inmortal Puño de Hierro consigue "jugar" de igual a igual con el guionista con sus atrevidas composiciones de página.

Otra de las peculiaridades de Ed Brubaker en Capitán América es la opresiva referencia al pasado, que antes ya hemos mencionado, entendiendo el guionista, como pocos autores anteriormente han hecho, el dilema de un personaje como Steve Rogers -aunque también se puede aplicar a Bucky Barnes en este caso- que se encuentran, literalmente, fuera de tiempo. Por ello, la muerte de Steve Rogers, dentro de la saga La Muerte de un Sueño, es la muerte de unos ideales, de una manera de pensar y de hacer las cosas pero también es el triumfo de la realidad frente a unos personajes, los superhéroes, que ya no resultan tan fascinantes ni útiles. Steve Rogers no muere como un héroe, sino como un mártir y, más aún, como un criminal con las manos esposadas. El antaño símbolo de una nación al ceder el testigo a Bucky Barnes, de entre toda la galería de candidatos a vestir su máscara que podria haber elegido Ed Brubaker, no hace más que hacernos participes de un secreto: nos descubre quién es o era realmente Steve Rogers a través de las emociones y recuerdos de su compañero de batallas. El Centinela de la Libertad no representa más que el viejo sueño americano violado y pisoteado por su propia nación. Y esta huella, esta impresión, no abandona la serie en ningún momento y se diría que Steve Rogers casi se convierte en un personaje más del reparto, inexistente a efectos técnicos, que guia las acciones y los acontecimientos de la trama como una balada que se repite y se sucede. Todo ello hace que, pese a los altibajos de la serie, podamos determinar, sin duda, que esta es una de las mejores etapas en mucho tiempo del personaje creado por Jack Kirby y Joe Simon allá por los lejanos años 40 del siglo pasado.


Artículos relacionados:

Daredevil -Guionistas sin Miedo (I)-
Daredevil -Guionistas sin Miedo (II)-

16 de septiembre de 2009

-Northlanders: El Regreso de Sven de Brian Wood-


De las últimas novedades de la línea Vertigo que ha publicado Planeta de Agostini este mes Northlanders de Brian Wood es, sin duda, la más interesante y la más recomendable de todas. Con el primer arco argumental de la serie, El Regreso de Sven, Brian Wood sienta las bases de lo que será está serie épica sobre relatos ambientados en plena época de esplendor y de decadencia del pueblo vikingo. La idea de la serie, según el planteamiento de su guionista, es contar diferentes historias y relatos, paralelos a los grandes acontecimientos históricos de la época, con diferentes artistas gráficos para cada arco argumental de la colección. Para este proyecto Brian Wood, apasionado de la era vikinga, se ha documentado a conciencia y eso se nota en el resultado final que se puede calificar de excelente o, al menos, eso podemos decir de estos primeros ocho números. Brian Wood consigue construir en El Regreso de Sven un relato ágil, profundo y entretenido a partes iguales salpicado de momentos y escenas para el recuerdo y cuidando cada detalle de la trama que conjuga épica y emoción de una forma efectiva y austera a la vez que espectacular. Una auténtica joya dentro de la línea Vertigo que esperemos no decaiga en su calidad en futuras entregas.

El Regreso de Sven se situa en el año 980 d.C. y relata las vivencias de Sven un orgulloso vikingo que huyó de su patria, Orkney, cuando aún era muy joven dejando atrás un mundo que no comprendía. Después de haber recorrido el mundo conocido y de haberse gestado un nombre entre las tropas varegas en Constantinopla decide volver a su tierra natal al ser informado de la muerte de su padre. Su cobarde y oportunista tío Gorm, no obstante, se ha apropiado de su herencia lo cuál obligará a Sven, al que consideran como un traidor, a iniciar una guerra en solitario contra todos aquellos que se interponen en su ambicioso camino. Una historia de resonancia clásica que Brian Wood llena de matices que enriquecen la lectura sin atosigar al lector con datos históricos sino plasmando el reflejo de un tiempo, de una mentalidad y de una cultura ya perdidos que, sin embargo, siguen teniendo ecos en nuestra propia actualidad. Brian Wood traslada muy bien a las viñetas el pensamiento de una época antigua y compleja, inmersa en el declive y el cambio, y nos muestra dos mundos contrapuestos que se reflejan en el personaje de Sven. Sven es un producto de los nuevos tiempos que corren y que, no obstante, se ve obligado a reconciliarse con sus orígenes y con el recuerdo de unos años con los que no se siente particularmente unido. De esta manera vemos, a lo largo de los años, como el personaje va creciendo desde su impetuosa juventud hasta su robusta madurez llegando hasta el clímax final que le obligará a asumir todas las responsabilidades y todas las decisiones que había evitado tomar y, en definitiva, a reconciliarse consigo mismo.

El guionista estadounidense se desmarca de caer en lo predecible y su historia, que entremezcla lo shakespeariano con referentes cinéfilos que recuerdan los antiguos peplums de los años 50 y 60 o películas más actuales como el Braveheart de Mel Gibson, construye un entramado bien elaborado que se sustenta en el buen ritmo que imprime a los acontecimientos y la cuidada caracterización y evolución de los personajes protagonistas. Así, Northlanders, resulta una obra actual en su definición pero como buen relato épico que es su contenido es totalmente respetuoso con la época de la que nos habla y que su guionista conoce muy bien. La concepción independiente y autocontenida de la serie, dejando atrás una continuidad más estricta, resulta una ventaja a la hora de contar este tipo de historias que de alargarse en exceso perderían seguramente su fuerza y su minuciosa narrativa. Brian Wood lejos de eso se toma el tiempo exacto, ni más ni menos, para contar su historia y evita cualquier exceso gratuito que fácilmente podría propiciar un proyecto de estas características. Lejos de eso el guionista de la también serie de Vertigo, DMZ, contrapone con habilidad temas como la religión y la superstición, lo antiguo y lo nuevo, el poder y el valor, el amor interesado y el amor por necesidad, que establecen un retablo psicológico de personalidades encontradas que dota realmente de vida a los personajes de su historia y los hacer cercanos al lector.

Pasando al apartado gráfico, en El Regreso de Sven el dibujante asignado es el italiano Davide Gianfelice al que esperemos no se eche de menos en los posteriores arcos argumentales de la serie pues su trabajo resulta notable y sus lápices parecen adecuarse perfectamente al tono que requiere esta serie. Un dibujante de categoría que viste cada viñeta con un tono realista pero mesurado capaz tanto de retratar las gélidas tierras escandinavas como de dotar de una gran expresividad los rostros y gestos de sus personajes. Su estilo recuerda a veces, en las escenas más épicas de la serie, a lo mejor del Frank Miller de 300. Sensación que acrecienta el trabajo con el color de la serie, también de alabar, del canadiense David McCaig que consigue realzar los lápices de Davide Gianfelice, mezclando tonos fríos con otros más cálidos de manera hábil y creando un conjunto atractivo que parece definir, aún más si cabe, el detallismo de la historia. La calidad de la serie en el apartado gráfico, en definitiva, que complementa Massimo Carnevale con sus destacadas portadas, ralla a un alto nivel dando, de esta manera, mayor sensación de robustez y fuerza al ya excelente guión de Brian Wood. Con Northlanders la línea Vertigo nos presenta una serie fresca, con un enfoque clásico, que demuestra la pasión de su autor por la épica vikinga y que como estos bravos guerreros de la antigüedad resulta una serie sólida en todos sus aspectos, a nivel gráfico y narrativo, y que se descubre como un eficaz e inteligente entretenimiento.



Ver también:

Northlanders: El Regreso de Sven en Zona Negativa

15 de septiembre de 2009

Cine Om -District 9 de Neill Blomkamp-


Sin duda District 9 es una de las películas de ciencia-ficción más llamativas de los últimos tiempos, con una campaña publicitaria a la zaga, y quizá de las más interesantes dentro de la tématica alienígena que en los últimos años sólo nos ha ofrecido productos repetitivos y tópicos sobre aliens malos e historias con mensaje medioambiental insertado a calzador como Ultimátum a la Tierra. Peter Jackson produce esta película dirigida por el debutante Neill Blomkamp que intenta y logra apartase de los tópicos más recurrentes del género de ciencia-ficción remitiendo a las obras de los años 50 y 60 o a películas posteriores como Alien Nation con la que guarda algún parecido. Neill Blomkamp que ha trabajado en varias series como Smallville, Dark Angel o Stargate SG-1 como animador de efectos especiales dirigió ya en 2005 el corto Alive in Joburg que resulta el germén de lo que ha acabado siendo District 9 que Peter Jackson se decidió a producir después de que su proyecto conjunto, la adaptación del videojuego Halo, quedase cancelado. Lo que este joven director de apenas 30 años ha sabido ver, al contrario que otros productores y directores, es que el género de ciencia-ficción, como él mismo ha declarado, es "un escaparate para poder hablar de temas serios" y no sólo una excusa para la deriva argumental de las historias es un simple espectáculo pirotécnico y estético como ocurre con muchas producciones actuales vacías de contenido e ideas.

La historia de District 9 relata la llegada de una gran nave alienígena a nuestro planeta por accidente y como, pese a las intenciones pacíficas de sus ocupantes, una especie de crustáceos gigantes, se ven obligados vivir durante dos décadas en una situción deplorable como refugiados en una zona restringuida de Sudáfrica (Johannesburgo): el llamado District 9. Mediante un aparente tono documental, en algunas partes de la película, se nos muetra la supervivencia de estos seres en un ambiente realmente hóstil, en condiciones deplorables y bajo la incompresión, la ignorancia, la superstición y los prejuicios de una humanidad que se niega a aceptarlos. Para colmo de males se ven hostigados por los gobiernos del mundo, respaldados por la opinión pública, que sólo ven en ellos un interés armamentístico. El débil equilibrio de la paz, inexistente, entre ambas especies se rompe totalmente cuando Wikus van der Merwe (el actor Sharlto Copley) un miembro de la MNU (Multi-National United), una compañia privada encargada de controlar los asentamientos extraterrestre, resulta infectado por un virus alien que provoca una mutación en su cuerpo. En ese momento Wikus se convierte en el centro de la atención de la MNU que ve en él la manera de descifrar los secretos sobre la tecnología alienígena de los refugiados y descubrirá que aquellos a los que ha perseguido en este tiempo podrían ser su única esperanza.

Neill Blomkamp se ha declarado fan de películas de ciencia-ficción como Aliens del James Cameron, Robocop de Paul Verhoeven, Blade Runner de Ridley Scott o de animes como Akira o Ghost in The Shell y algunos de sus gustos, respecto a esto, se reflejan en District 9 donde incluso hacen acto de presencia robots con un sospechoso aire manga muy parecidos a los vistos en Matrix Revolutions de los hermanos Wachowski. Los trailers vistos hasta la fecha sobre la película pueden resultar algo engañosos respecto a lo que vamos a ir a ver al cine pues en estos, durante toda la promoción de la película, han insistido en venderla como un producto de los llamados "falsos documentales" cuando esto no es del todo cierto. La película está plagada de entrevistas y opiniones de diferentes personajes de todo tipo y condición que se expresan delante de las cámaras y con retrospectiva sobre ciertos aspectos sobre la problemática alien pero, a parte de esto, la película tiene un desarrollo más convencional en la mayor parte de su metraje con una historia lineal y, por momentos, predecible. Una historia que tiene un tema central: el racismo y el odio a aquello que es diferente a nosotros y a lo que podríamos añadir la incompresión, en este caso entre especies, tema que parece remitir a la obra del autor de ciencia-ficción Stanislaw Lem que con obras como Fiasco o Solaris ha profundizado de manera harto pesimista sobre la viabilidad y productividad de dichos encuentros de llegar estos a producirse.

Dicho todo esto District 9 es un producto superior a la media, que destaca por su apuesta por el realismo y el enfoque hasta cierto punto original que su director ofrece, con una labor visual diferente a lo acostumbrado y con unos efectos especiales utilizados de forma apropiada, no con la intención de apabullar al espectador, a pesar de que la segunda mitad de la película derive en un espectáculo de tiros y explosiones más convencional. El ligero toque documental de la película no juega en contra del ritmo de esta sino que Neill Blomkamp sabe gestionar perfectamente este recurso, a menudo con un toque de humor satírico, consiguiendo un equilibrio adecuado con el enfoque más tradicional del resto del metraje. Aunque su factura tiende a pensar en ella más como una futura película de culto que como un referente real de nuestro tiempo lo cierto es que resulta refrescante de vez en cuando encontrar algo diferente que se salga de las directrices establecidas del cine de ciencia-ficción y acción actuales donde muchas producciones parecen salidas de una cadena de montaje de fabricación en serie. El protagonismo de la película, por otro lado, corre a cargo del desconocido actor Sharlto Copley que realiza una labor más que digna frente a las cámaras aunque su personaje resulte poco atractivo y, por momentos, cargante. En definitiva, District 9 de Neill Blomkamp, pese a no ser una película redonda viene a cubrir un hueco dentro del panorama cinematográfico con una producción de bajo presupuesto, apenas 30 millones de dólares, que es capaz de conjugar entretenimiento, crítica social y espectáculo a partes iguales.



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District 9 -For Humans Only-

14 de septiembre de 2009

-House of Mystery: Espacio y Aburrimiento de Matthew Sturges & Bill Willingham-


House of Mystery es una veterana serie de terror y suspense cuyo éxito ha producido a lo largo de las décadas diferentes versiones y encarnaciones de la misma, ya desde los lejanos años 50, y entre las que destaca, especialmente, la de los años 70 presentada por entonces por dos personajes hoy emblemáticos dentro del mundo DC como son Caín y Abel y que Neil Gaiman recuperaría como personajes habituales en su obra cumbre The Sandman en los años 80. Recientemente se decidió recuperar la cabecera tradicional para la línea Vertigo, actualizándola a los nuevos tiempos, con Matthew Sturges y Bill Willingham, responsables del gran éxito del sello editorial que es Fábulas y su spin-off Fábulas Presenta: Jack, a los guiones. No obstante, por desgracia y por el momento, podemos decir que este intento de resurrección ha resultado fallido y la mejor encarnación que ha tenido la serie en los últimos años sigue siendo, precisamente, la que Neil Gaiman realizó de manera no oficial en las páginas de The Sandman en el arco argumental El Fín de los Mundos. La propuesta de Matthew Sturges y Bill Willingham, pese a sus esfuerzos, carece de la excelencia de las historias y situaciones que Neil Gaiman consiguió plasmar en dicha serie. Las comparaciones son odiosas pero la sombra de algunos artistas es demasiado alargada.

House of Mystery cuenta la historia de una antigua casa y posada que se encuentra en una encrucijada "entre la realidad y la fantasía", lugar de paso y acogida de todo tipo de personas y seres increíbles que pagan sus consumiciones relatando historias. Aunque no todos aquellos que entran en la misteriosa casa consiguen salir y ese es el caso de los cinco protagonistas de la historia: la joven arquitecta Bethany "Fig" Keele, con una extraña relación con la casa aún por descubrir, el simpático y aparentemente mujeriego barman Harry Bailey, la endurecida pirata Ann Preston, un bohemio gentleman francés conocido simplemente como Poeta y una insufrible camarera con aires de diva a la que todos conocen como Cress. En el tomo publicado por Planeta de Agostini se incluyen los cinco primeros números de la serie enmarcados en el arco argumental Espacio y Aburrimiento (Room & Boredom en el original). En todos los números se repite un mismo esquema, apenas deudor de la serie original, en la que Matthew Sturges escribe el armazón principal de la serie, planteando la historia central de los personajes principales dentro de la casa y desarrollando los misterios que esta encierra y que Luca Rossi ilustra, mientras Bill Willingham guioniza las pequeñas historias intercaladas en el relato principal en cada número, que no ocupan más de cinco páginas, y dibujadas por diferentes artistas invitados de la talla de Ross Campbell, Jill Thompson, Steve Rolston, Zachary Baldus y Sean Murphy.

El primer problema de House of Mystery es la casi nula habilidad de Matthew Sturges para administrar el suspense y la intriga de la trama principal y dotarla de interés y de un ritmo adecuado. Fuera de eso la serie funciona en momentos contados, a golpe de efecto, para decaer de nuevo al instante siguiente pasando de lo anodido a lo tópico. Personajes con potencial que podrían ser realmente carismáticos pasan sin pena ni gloria por las páginas de la serie dejando destellos, igual que ocurre con la trama, que no son suficientes para que el lector se interese por ellos. Por otro lado, las historias intercaladas en cada número, obra de Bill Willingham, no disponen del tiempo necesario para mostrarse y la mayoría quedan en simples anécdotas, en el mejor de los casos, e intrascedentes en el peor pese a los diferentes géneros tratados y el oficio del guionista de Fábulas. Estas historias brillan a los lápices por la labor de los artistas invitados en los que destacan Ross Campbell en la historia más lograda del tomo The Hollows, Zachary Baldus que participa en Spats and The Necks una pequeña historia de gangsters algo tipica o Steve Rolston en un cuento de "amor verdadero" llamado Familiar. Como dibujante regular, el italiano Luca Rossi, recuerda a los lápices de Mark Buckingham, con defectos similares a este como el hieratismo facial de sus personajes dando en House of Mystery unos resultados bastante modestos. Finalmente, Sam Weber, portadista oficial de la serie crea inquietantes y atractivas portadas que realzan la calidad media de la serie.

Pero a pesar de todo, House of Mystery, puede tener un gran margen de evolución y mejora a poco que sus guionistas sepan tocar los resortes adecuados dando mayor profundidad a las relaciones entre los personajes que, en un ambiente limitado como puede ser una casa encantada, debe ser lo prioritario pues el perfil psicológico es lo que hace funcionar o no a una historia de este tipo. Las historias cortas de la serie deben tener mayor peso en la estructura de esta sin ser un lastre como, por otro lado, en estos primeros parece suceder en ocasiones. Podemos concluir que House of Mystery es una lectura ligera que si no se ponen muchas expectativas en ella puede ser un correcto entretenimiento pero que le falta un "algo" que, de momento, no tiene o no han sabido darle sus creadores, para que se pueda convertir en una serie a tener en cuenta. La edición de Planeta de Agostini entre sus extras, a parte de algunos bocetos de Luca Rossi y a falta de una introducción, incluye un relato en prosa de Matthew Sturges titulado Piel Escamosa, Corazón de Llamas, relacionado con la serie, que presenta algunas de las virtudes que necesita la serie: profundidad y perspectiva.


Ver también:

House of Mystery: Espacio y Aburrimiento en Zona Negativa