14 de abril de 2011

-Black Summer de Warren Ellis y Juan José Ryp-


-Publicado Previamente en Zona Negativa-

 "No me juzguéis. 
Aceptad que hago esto por mi amor 
hacia vosotros y vuestra libertad"

En el año 2000, el célebre guionista británico Warren Ellis, escribía su conocido Manifiesto del Viejo Bastardo, donde proclamaba bien alto y sin pelos en la lengua lo que opinaba sobre la industria del cómic, la novela gráfica, las “posibilidades desperdiciadas” del medio y, más particularmente, de los cómics de superhéroes a los que calificaba como “un maldito hongo asqueroso” que asfixiaba con su simple presencia las oportunidades de otros géneros e historias que podía ofrecer el mundo del cómic. Fue también Warren Ellis quién, a finales del siglo pasado, planteó en su etapa en The Authority otra manera de entender los cómics de superhéroes tomando prestada una idea “colateral” y deudora del Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons para mostrarnos como sería un universo donde los superhéroes, conscientes finalmente de su condición suprahumana, se alzasen como protectores definitivos de la humanidad gobernándolos, según su estricto y particular código moral, hasta sus últimas consecuencias. Más recientemente, este tipo de “superhéroe tutelar” es otra vez el punto de partida de Black Summer, una nueva y provocativa historia enmarcada dentro del género superheroico concebida por el veterano guionista y plasmada gráficamente por el dibujante español Juan José Ryp para la joven editorial independiente Avatar Press, donde Warren Ellis ya ha publicado otras obras suyas como Doktor Sleepless, No Hero (repitiendo con Juan José Ryp en el dibujo), Supergod, FreakAngels, Anna Mercury o Blackgas. Obras editadas en nuestro país, casi todas ellas, en la línea PopCorn de Ediciones Glénat. Al igual que Garth Ennis, con The Boys o anteriormente en Hitman, Warren Ellis, con trabajos como Black Summer o No Hero, parece querer dinamitar desde dentro un género como el superheroico, que ya ha vivido sus horas más oscuras, “vertiendo todo su odio” hacia él en sus planteamientos e ideas de la forma más brutal posible.

John Horus, superhéroe miembro de los Seven Guns, un grupo formado en sus orígenes por siete jóvenes idealistas y ambiciosos con ganas de cambiar el mundo y de alcanzar la fama, declara en una rueda de prensa, desde la Casa Blanca, haber asesinado al presidente de los Estados Unidos, al vicepresidente y a varios de sus consejeros, debido a la mala gestión impulsada por estos y, sobre todo, por haber embarcado a su país en una guerra ilegal. Pese a las “buenas intenciones” de John Horus se proclama inmediatamente el estado de emergencia en toda la nación, convulsionada por lo que los medios de comunicación atestiguan como un golpe de estado, provocando que todos los integrantes de los Seven Guns, ajenos a la decisión tomada por su antiguo líder, sean acechados y perseguidos por el ejército y las fuerzas de seguridad del estado. Ahora tendrán que enfrentarse a su mayor reto, enfrentados a su propio país, al que habían jurado defender y proteger, viendo como este se revuelve contra ellos como un animal herido. Black Summer es una buena muestra del tipo de historia prototípica en la cual Warren Ellis se ha prodigado en los últimos años, un subgénero que podríamos calificar de “distopía superheroica” y que, en esta ocasión, se presenta muy cercana a nuestro mundo actual y pasado histórico más reciente. De esta manera en Black Summer podemos encontrar referencias y paralelismos directos con la política estadounidense del presidente George W. Bush, antecesor en el cargo de la presidencia que ahora ostenta el demócrata Barack Obama, y con sucesos como la guerra de Irak o el atentado del 11-S como telón de fondo. También parece hacerse eco de ciertas teorías conspiranoicas y de visiones progresistas y críticas con la administración Bush en la línea de la película documental Fahrenheit 9/11 del cineasta Michael Moore. Aunque sólo se pueda observar en algunas portadas especiales, a parte de por el contexto de los temas mencionados que trata el cómic, el presidente de esta ficción tiene, evidentemente, los rasgos del citado George W. Bush aunque, quizá por temor a la censura o debido al simple uso metafórico que pretenden hacer sus autores, su rostro no se llega a mostrar en las páginas interiores del cómic.

En Black Summer encontraremos contundentes diálogos, cargados de cinismo y de rabia y no carentes de cierta demagogia que Warren Ellis sabe encauzar de manera adecuada para que no sea demasiado directo y evidente su ánimo panfletario y anarquista. La acción desfasada y bárbara, con un tratamiento de la violencia descarnado y contundente y unos personajes totalmente pasados de vueltas, se pasean por un mundo definido por la estética cyberpunk y los gadgets imposibles de última generación conformando un futuro a medio camino entre nuestro presente y la ciencia ficción distópica. Warren Ellis ha cultivado a lo largo de su carrera un estilo propio que resulta inconfundible y que nunca deja indiferente e incluso, en obras menores como este Black Summer, escritas con el piloto automático encendido, sus planteamientos suelen ser lo suficientemente efectistas y llamativos como para conseguir atraer nuestra atención. En el caso concreto de Black Summer esto se traduce en un producto ameno, con un ritmo endiabladamente adrenalítico, que consigue exprimir al máximo las virtudes que Juan José Ryp demuestra sobre el papel. Unos lápices marcados por un dibujo “sucio” y visceral, con un nivel de detalle que roza la paranoia y que, en algunas ocasiones, resulta algo excesivo, provocando que algunas páginas y composiciones parezcan auténticos mosaicos construidos con miles pequeñas piezas que ofrecen una visión distorsionada y algo caótica de lo que esta ocurriendo realmente en sus viñetas. Aún así, Juan José Ryp , con un dibujo que acaba enganchando y donde evidencia echar toda la carne en el asador, demuestra estar especialmente dotado para la acción, tanto que acaba subliminando el trasfondo narrativo y crítico creado por Warren Ellis en la historia.
El autor de Transmetropolitan y Planetary, las obras más representativas hasta la fecha de Warren Ellis, tiene suficientes tablas como para jugar con habilidad con los diferentes puntos de vista de los personajes que baraja entre sus manos, mostrándonos algunos arquetipos de personalidades encontradas, sin tomar partido por ninguna de ellas, que acaban por componer un rompecabezas donde la ambigüedad de sus acciones y sus ideas se ofrece a un interesante al debate en el cual no acaba profundizando. El conjunto viene a completarse a través de una trama fluida y enérgica, cargada de una ironía efectista de trazo grueso, que acaba por definir a Black Summer como una obra fresca y entretenida cuyas pretensiones están sujetas a varias interpretaciones. En definitiva, para los seguidores de Warren Ellis, Black Summer será una obra que no les decepcionará aunque, en perspectiva, esté lejos de sus mejores trabajos. El autor no parece acabar de comprometerse con la historia, un relato que toca temas bastante importantes e interesantes pero por los que al final, a pesar del ruido que aparentemente hace, Warren Ellis pasa de puntillas sin aportar nada relevante al género ni a su propio currículo. Una historia, por otro lado, que puede ser una buena manera para acercarse y tomar un primer contacto con este peculiar guionista para aquellos que no lo hayan hecho ya, al tratarse de una obra corta y autoconclusiva que refleja bastante bien las filias y fobias recurrentes de su creador. En resumen, Black Summer, con la carga ideológica habitual que Warren Ellis imprime a sus relatos, destaca por su ácida crítica social y política, por sus desenfrenados diálogos y su acción vertiginosa, manchada de sangre, vísceras y sesos por doquier, y por sus ansías de crear polémica y llamar la atención cueste lo que cueste. Respecto a la edición de Black Summer por parte de Ediciones Glénat, enmarcada, como decíamos al principio, dentro de su colección Pop Corn, resulta en un producto sencillo, práctico, con los extras justos y necesarios y asequible a todos los bolsillos. Cosas todas ellas juntas que hoy en día son bastante difíciles de encontrar en las obras publicadas por las grandes editoriales españolas.


Ver también:
-Doktor Sleepless de Warren Ellis e Iván Rodríguez-
-Thunderbolts de Warren Ellis-

1 comentario:

Baal Zak dijo...

Oh sí, siempre con los buenos comics en Om. A mí me encantó Black Summer, no es una joya, pero es bien divertida, full acción y gore dosificado. Además que empieza matando a Bush, cómo no engancharse así? :D

Ya deben haberla leído, pero igual te recomiendo No Hero. Otra vez Ellis y Ryp se malean y traen una historia de acción non-stop, visceral y con su cuota de intriga.

BZ.