3 de noviembre de 2009

Quién es Quién en V de Vendetta -Véase Otros Personajes Contrarios al Villano (II)-


"No habrá recompensa para los perversos...

pero los justos pueden conseguirla cuando les apetezca"


Véase Otros Personajes Contrarios al Villano (Segunda Parte)
-Pureza A Través de la Fe-



Lewis Prothero, después de su experiencia en el Campo de Reasentamiento de Larkhill, se convertirá en la conocida como La Voz del Destino. La cabeza, o mejor dicho la voz, más escuchada del estado. Lewis Pothero gracias a su potente voz y agraciada oratoria se encarga de estimular el concepto de unidad de los ciudadanos -Fuerza a través de la pureza, pureza a través de la fe- a través de sus monólogos muy semejantes en estilo a los de un telepredicador. Es un personaje fanático, ambicioso y cruel, a la vez que narcisista, que tiene como hobbie y pasión coleccionar muñecas. Aunque su pasado le ha llevado a donde se encuentra Lewis Prothero se niga a reconocer su intervención en los hechos ocurridos en el Campo de Reasentamiento de Larkhill y cuando lo hace se expresa en términos de obligación. No reconoce su responsabilidad pero tampoco se siente orgulloso de recordarlo. La venganza de V para con él será la muerte en vida al dejarlo en estado de shock cuando V lo rapte y le oblige a ver como su colección de muñecas arden en el fuego de un horno que forma parte de la recreación del Campo de Reasentamiento de Larkhill que el propio V organiza para él. Aunque V no llega a asesinarlo si lo deja en un estado catatónico que le impide seguir ejerciendo como La Voz del Destino lo que representa también una dura baja para el gobierno del país.

A Anthony Lilliman, después de Larkhill, se le verá ascender por la escala de la jerarquía eclesiástica hasta llegar a ostentar el cargo de obispo de una Iglesia totalmente identificada con la ideología del gobierno. El gobierno le permite sus caprichos debido al poder que ejerce la Iglesia como elemento aglutinante de una sociedad claramente cristiana. Este personaje fariseo se presenta como un pedófilo cuyas creencias cristianas se transfiguran en hedonistas y cuya posición privilegiada sólo resulta para él una ocasión perfecta para satisfacer sus más bajos instintos y perversiones. V utiliza para su venganza a Evey, haciéndola pasar por la nueva conquista del depravado obispo, para posteriormente quitarle la vida en toda una ceremonia de extremaunción de lo más sórdida y simbólica. No hemos de olvidar que V lleva una máscara de Guy Fawkes, personaje histórico que lucho por defender los derechos de los católicos oprimidos en el siglo XVI y que, en cierta manera, Alan Moore redime en esta escena creando una sútil paradoja. Anthony Lilliman, resumiendo, es un personaje que nos viene a hablar de ese sector de la Iglesia que siempre se ha identificado con la derecha más conservadora y radical, con el nacionalcatolicismo, y que no ha tenido escrúpulos, en ocasiones, de abogar por el exterminio de determinados grupos sociales.

La Dr. Delia Surrigde, el tercer personaje a destacar en este grupo, sigue trabajando como científica y doctora pero es el único personaje de los tres que conforman el pasado el V que se arrepiente de sus errores pasados y que no ha parecido beneficiarse mucho en el gobierno de Adam J. Susan de sus servicios en el pasado. La Dr. Delia Surridge es la única de los personajes del pasado de V que es consciente de que "su creación", como en el Frankenstein de Mary Shelley, volverá algún día para hacerle pagar por la nueva vida que le otorgo. Por ello, V, le deparará la muerte más dulce y benévola matándola mientras esta duerme al inyectarle un veneno indoloro. Su personaje viene a hablarnos de como la ciencia a veces es capaz de venderse al mejor postor y como, en ocasiones, la evolución y los éxitos de esta se construyen sobre los cadáveres de millones de víctimas. Esto hace que la ciencia haya sido siempre utilizada por estados como el de la Alemania nazi que ensayaron y experimentaron con seres humanos haciendo oídos sordos de cualquier tipo de moralidad u ética y excusándose en el beneficio de la nación y de los sacrificios necesarios en la búsqueda de un futuro mejor.

El resto de personajes secundarios que aparecen en V de Vendetta tienen menos importancia en la trama y están menos desarrollados psicológicamente. Todos ellos forman parte del engranaje del partido, o están relacionados con él, y forman un grupo de voces discordantes en las que cada cual parece ir por su propio camino buscando sus propios objetivos. Son objeto de muchas de las tramas secundarias que desarrolla en los guiones Alan Moore a lo largo del cómic y que se entrelazan con la temática central de este pero que son, no obstante, más anecdóticas y no tan relevantes. A pesar de que, sin embargo, a menudo resultan trascendentales en historias que nos hablan sobre todo de la corrupción y la amoralidad interna del partido. Por ejemplo, Derek Almond, como director de El Dedo, es un ser inflexible e intolerante que maltrata bestialmente a su mujer Rose Almond. Esta, a pesar de ello, y después de la muerte de su marido en manos de V no encuentra su camino por si sola y responsabiliza al mismo líder Adam J. Susan de lo sucedido. Ella misma será quién, arma en mano, acabará con la vida del dictador y, al contrario de lo que hubiese sucedido en una historia más tópica donde Adam J. Susan seguramente moriría asesinado por V, es en cambio una mujer casi anónima quién sesga su vida.

Derek Almond, que a su muerte será sustituido por un personaje del mismo corte como es Peter Creedy, no deja de ser un personaje bastante plano pero que adquiere profundidad a raíz de la relación con su mujer que se nos muestra en la novela gráfica y que nos acababa hablando del sentimiento de dependencia que puede surgir en un caso de maltratos o de la mal llamada hoy en día violencia de género. Alan Moore, pues, reflejaba ya en los años 80 uno de los problemas sociales más persistentes en la actualidad cuando los gobiernos occidentales no se habían preocupado aún de poner medidas sobre ello ni los medios de comunicación le prestaban la atención que hoy en día le dedican. En el caso opuesto tenemos a otra pareja: Conrad y Helen Heyer. El primero aún siendo el director de El Ojo es un personaje sin iniciativa ni aptitudes destacables y que se mueve como una marioneta entre los deseos de su propia y manipuladora esposa que, podemos decir, ejerce cierto maltrato psicológico sobre él. No parece casual la dualidad de comportamiento entre estas dos parejas de las que nos habla Alan Moore. Helen Heyer es un personaje que se muestra en todo momento como una mujer ávida de poder actuando como si de una verdadera Viuda Negra se tratase y siendo, realmente, uno de los elementos más influyentes dentro del partido a pesar de ser ajeno a él. Finalmente será su propio marido, después de que esta le engañe con Roger Dascombe, y harto de intentar siempre contentarla sin conseguirlo, quién trunque sus esperanzas y ambiciones.

En esa misma línea, a la que representa Helen Heyer, tenemos al mencionado Roger Dascombe, el director de La Boca. Este sabe utilizar hábilmente La Voz del Destino para propulsar entre los ciudadanos la buena prensa que requiere el partido aunque ello suponga manipular las noticias y la realidad intentando ocultar, en un primer momento, los éxitos de V. Roger Dascombe tiene el talento de saber sacar ventaja de las desgracias ajenas y conseguir el mejor partido para sus propios intereses que pasan en aliarse con Helen Heyer para hacerse con el poder cuando este se encuentra más debilitado. En definitiva, tal como los describe Alan Moore y los retrata David Lloyd, los altos cargos que conforman el gobierno son un claro ejemplo de corrupción y falta de ideales. Cosa que no pasa, curiosamente, con el líder Adam J. Susan que, a pesar de ser un dictador cruel y sanguinario, es consecuente con sus ideales porque cree de verdad en ellos. Pero sólo un personaje como Eric Finch, cuyo trabajo le obliga a estar más en contacto con los ciudadanos, se cuestiona sus propias ideas y tiene la honradez natural como una de las características de su personalidad. El resto son elementos, algunos más simbólicos que otros, que nos hablan del poder y nos ofrecen un retrato psicológico, desmenuzado, de aquellas personas que son capaces de vender su alma y destruir en el camino las de otros por sus ideas y su fanatismo pero sobre todo por el poder.




Artículos relacionados:

Quién es Quién en V de Vendetta -Véase Otros Personajes Contrarios al Villano (I)-

Ver también:

Especial V de Vendetta