12 de noviembre de 2009

-Lobezno: El Viejo Logan de Mark Millar y Steve McNiven-


Hace 50 años se produjo una alianza de villanos que lograron, con efectos devastadores, imponerse finalmente a los héroes. Personajes como Magneto, Kingpin o el Doctor Muerte se hicieron con el control de Estados Unidos repartiéndose el territorio a capricho y sumiendo al país en un futuro postapocalíptico donde las ciudades han desaparecido en su mayoría para dejar paso a extensas y desérticas zonas casi desprovistas de vida. El mundo resultante en esta situación extrema es brutal y cruel y prima, ante todo, la ley del más fuerte. En estas circunstancias Logan, anteriormente conocido como Lobezno, es uno de los pocos superhéroes que aún continúan con vida pero se encuentra retirado en una pequeña granja de Sacramento donde ha formado una familia en este tiempo. Desde la tragedia que asoló el país decidió no volver a sacar sus garras y no recurrir a la violencia para solucionar sus problemas a pesar de que los repulsivos y degenerados descendientes de Bruce Banner, autoproclamados los dueños de la zona , se dedican a hostigarle continuamente y le obligan a pagar un abusivo alquiler. Ahora Logan les debe dinero y se verá obligado a realizar un viaje a través de una derruida Estados Unidos hacía Nueva Babilonia (conocida en tiempos pasados como Washington) junto al envejecido y ciego Ojo de Halcón para reunir el dinero con que saldar su deuda y salvar a su familia.

Esta es la idea de partida que Mark Millar y Steve McNiven conciben en la miniserie en ocho partes Lobezno: El Viejo Logan, recientemente concluida en nuestro país por Panini, y que nos presenta un mundo paralelo, a la manera de un what if, que funciona como todo un blockbuster comiquero y que como tal mantiene las mismas virtudes y defectos que sus parientes cinéfilos. El mundo ideado por Mark Millar recuerda a producciones como Mad Mad de George Miller o El Mensajero del Futuro de Kevin Costner pero, sobre todo, tiene como principal referencia Sin Perdón de Clint Eastwood siendo Lobezno en esta historia un sucedáneo de William Munny el personaje protagonizado por el actor y director estadounidense en dicha producción. Podemos encontrar aquí un Mark Millar cercano, por otro lado y ya volviendo a los cómics, a las historias que conforman su pequeña etapa en la serie regular de Lobezno junto a John Romita Jr. y que se tradujo en las sagas Enemigo de Estado y su continuación Agente de SHIELD recopiladas hace poco por Panini en su colección Marvel Deluxe. El tono de estas historias es el mismo que encontramos en Lobezno: El Viejo Logan pero la narrativa que es capaz de ofrecer un dibujante como John Romita Jr. en sus viñetas dista bastante, sin ser mejor o peor, a la que puede plasmar Steve McNiven que no deja de ser un artista bastante efectivo.

Lobezno: El Viejo Logan báscula entre la curiosidad con la que Mark Millar sabe engatusarnos para hacer que nos interesemos por averiguar en que ha quedado convertido en este futuro el tradicional Universo Marvel y, por otro lado, por las espectaculares escenas retratadas por Steve McNiven. Con un guión simplista y lleno de boquetes argumentales Mark Millar no se molesta en entrar en detalles y recupera su tono más gamberro como la de su etapa en The Authority o la de sus obras más "personales" como Kick Ass o Wanted pero sin la fuerza ni las ideas presentes en estas. En esta ocasión el autor de origen escocés se decanta más por el homenaje y el guiño a la historia Marvel con más de una referencia cinéfila poco disimulada. Lobezno: El Viejo Logan es por ello una historia que no se toma en serio a sí misma y que busca el entretenimiento fácil desechando las posibilidades que podría haber explorado el relato pese a partir de una idea que no resulta tampoco original a estas alturas. Pero Lobezno: El Viejo Logan es una historia que no engaña a nadie y sólo busca convertirse en un entretenimiento ligero en la línea de Marvel Zombies que fácilmente podría explotarse al igual que esta, o como ya se hizo con el 1602 de Neil Gaiman, en multitud de secuelas, continuaciones y spin-offs de todo tipo.

Mark Millar aprovecha para jugar con los personajes Marvel a su antojo dejando en el camino más de un guiño a momentos clásicos de la historia de estos y presentando algunos cameos llamativos por el camino que no dejan de buscar la complicidad con el marvelita de a pie y que siempre resultan ser un recurso simpático al que recurrir. Aunque es tal el grado al que llega en este aspecto Mark Millar en Lobezno: El Viejo Logan que la trama peca de ser algo fugaz y frágil convirtiéndose en una road movie que podría haberse resumido en un único número sino fuese por esta mencionada carga referencial, en ocasiones gratuita y poco sútil, empleada por el autor. La trama inexistente es una excusa y un escaparate para las escenas de acción sangrientas y llevadas al extrema de cada capítulo y que pretenden mantenerse por la propia expectación que genera un Lobezno al que le han cortado las garras. Diálogos cortos, con poca profundidad pero efectivos y una ensalada de splash pages de Steve McNiven de por medio acaban de conformar esta obra. Un entretenimiento altamente disfrutatable si uno es capaz de abstraerse y no buscar la coherencia y la lógica en lo que se nos cuenta. En definitiva, Lobezno: El Viejo Logan, viene a ser en viñetas lo que X-men Orígenes: Lobezno al cine sólo que en este caso se agradece al menos que la sangre haga acto de presencia.


Ver también:

X-men Orígenes: Lobezno de Gavin Hood

3 comentarios:

charlie furilo dijo...

En efecto, es un puro divertimento sin mayores pretensiones. Yo particularmente lo he disfrutado bastante. Millar me parece un autor muy interesante y tiene muy buenas ideas, y normalmente las suele desarrollar de manera bastante solvente, pero lo que siempre garantiza es violencia y abundantes dosis de acción y escenas espectaculares con un evidente estilo cinematográfico puro, en fin lo ideal para pasartelo teta sin comerte mucho el tarro. Y el dibujo de McNiven le pega muy bien (aunque yo me quedo con San John Romita Jr. (menudo crack)....

En cualquier caso, no es la mejor obra de Millar, pero se disfruta. Y como además tiene como principal referencia a "Sin Perdón" (seguramente mi película favorita de todos los tiempos), pues mejor que mejor.

Osukaru dijo...

Pues la tendre en cuenta cuando me apetezca un comic palomitero. La verdad es que la premisa me parece bastante atractiva y entretenida ;).

Yota dijo...

Coincido, es un tebeo entretenido, correcto y poco más. El único interés que tuvo para mi era ver las diferencias de este Universo Marvel con el de toda la vida. Pero poco más.