1 de octubre de 2009

Quién es Quién en V de Vendetta -El Villano (II)-


"Todo el mundo es especial. Todo el mundo.
Todo el mundo es un héroe, un amante, un loco, un villano.
Todo el mundo.”



El Villano (Segunda Parte)
-La Importancia de Llamarse V-


En el primer capítulo de V de Vendetta, que lleva por título El Villano, se nos presenta un personaje verdaderamente singular. Un enmascarado que ataviado con la máscara y las ropas de Guy Fawkes rescata a una desconcertada joven de las fuerzas represivas del estado totalitario en el que vive después del intento fallido de esta de ejercer la prostitución en las calles de Londres para ganarse la vida. La chica en cuestión responde al nombre de Evey Hammond pero su salvador sólo responde al enimagtico y conciso nombre de V pues en más de una ocasión afirma no tener nombre. Ya desde este primer momento queda claro el poder simbólico del personaje, que le otorga un gran carisma de cara al lector, y del cual nunca llegaremos a conocer su verdadera identidad pese a ser el protagonista del relato y de compartir un pasado en común con algunos secundarios de la historia.

Sabemos que V es un hombre. Las evidencias se desprenden de su expresión y de su figura que llegamos incluso a ver desnuda en un icónico momento de la acción aunque como una sombra sin rasgos faciales ni físicos más definitorios a la vista. Sabemos, con cierta seguridad, que fue el preso de la celda número V en el Campo de Reasentamiento de Larkhill. El último superviviente de los inhumanos experimentos genéticos y psicológicos a los que fue sometido en aquel lugar del que consiguió finalmente escapar a través de su astucia. Podríamos suponer, dado el carácter de los reclusos que aparecen en esas mismas instalaciones en la novela gráfica, que V fue encerrado allí por incluirse dentro de alguno de los grupos marginales perseguidos por el estado: entre ellos homosexuales, afroamericanos, asiáticos o algún terrorista, disidente o preso politico contrario al poder establecido. Es casi todo lo que sabemos del pasado de este misterioso personaje que acapara toda la atención de la historia.

El caso es que en ningún momento se específica concretamente en la historia que objetivo perseguían esos experimentos a los que fue sometido V en el Campo de Reasentamiento de Larkhill. No obstante, los pequeños indicios que se encuentran en la historia, sobre todo en el diario de la Dr. Delia Surridge, parecen desvelar que estos experimentos podrían basarse en la práctica de procesos eugenésicos. Podrían haberse destinado, por ejemplo, a la creación de un "ente perfecto" sin descartar su posible objetivo militar en la recreación del superhombre aunque la actitud de los responsables del proyecto -en extremo relajados y descuidados- parece descatar esto. Más probable es el uso de estos sujetos, considerados débiles y perjudiciales para la sociedad, en experimientos cuyo objetivo sería la "cura" de su propia condición. Lo que se considerarían taras y defectos en ellos, desde un punto de vista racista, como son su condición sexual o su color de piel. Esto se haría evaluando los efectos secundarios de ciertos medicamentos incluso de tipo biológico o químico en sus cuerpos. Sea como sea, al parecer, y el diario de la mencionada Dr. Delia Surridge lo corrobora, sólo hubo un único superviviente de esta barbarie: el preso de la celda número V.

La propia Dr. Delia Surridge considera un caso muy interesante el de V. No se puede descartar que los efectos secundarios en V fuesen del todo diferentes al resto creando en el camino, y sin buscarlo, un prototipo de superhombre. De ahí se podría explicar, por ejemplo, que la inteligencia de V parezca agudizada, sus aptitudes motrices y capacidades físicas sutilmente aumentadas y sus rasgos físicos sean, realmente, cuánto menos llamativos. Su silueta bien dotada en las viñetas en las que escapa de Larkhill parecen indicar que no sufre ningún tipo de anomalía o deformación física -aunque si se determina que padece esquizofrenia y cierta psicopatía- como si se específica que ocurrió con otros pacientes. A destacar, respecto a esto, el comentario de la Dr. Delia Surridge en un momento de la trama en que V se quita la máscara delante de ella en su lecho de muerte, a petición de ella, y la doctora se pronuncia sobre su belleza. Esta afirmación, entonces, puede que no guarde ninguna ironía pues en la novela gráfica no se dice en ningún momento que V padezca ningún tipo de deformación a causa de los experimentos ni debido a la explosión durante su huida como se interpreta erróneamente, por ejemplo, en la película de James McTeigue que adapta la historia de Alan Moore y David Lloyd. No obstante, la Dr. Delia Surridge, en su diario se pronuncia en términos contrarios cuando afirma que el rostro de su conejillo de Indias "es muy feo" casi al principio de conocer su caso. Dado que en el diario de la doctora hay ciertas páginas arrancadas por el propio V, ¿no es posible que realmente, de alguna manera, V se convirtiese en el transcurso en un ente en cierta manera sobrehumano y perfecto? Si todo esto es cierto, que no deja de ser una hipótesis, ¿se está acaso retratando V cuando en el capítulo titulado Valedicción habla sobre el poder de la ciencia y sobre las ideas que germinan en ella advirtiendo que "algunas semillas son las de la ruina y las flores más bellas son en ocasiones las más peligrosas"?

La eugénesis, que hemos mencionado anteriormente, es un término muy amplio calificado por algunos como una pseudociencia que pretende mejorar los ragos hereditarios del ser humano a través de diferentes formas de intervención tanto físicas como psicológicas, es decir, una selección artificial de individuos. Es un proceso que ha servido también, en ocasiones, para ciertas justificaciones políticas y demagógicas. En este aspecto se debe mencionar el uso que Dr. Ernst Rüdin hizo de la retórica eugenésica a partir de 1930 en las políticas raciales de la Alemania nazi. Esto ha hecho que posteriormenre, gran parte tanto de la opinión pública como de la comunidad científica asociase la eugenesia con los abusos nazis, que incluyeron la la llamada "higiene racial" y la exterminación, así como experimentos secretos en los campos de concentración nazis que recuerdan a los que vemos en la novela gráfica de V de Vendetta. A efectos prácticos y particulares se podría mencionar un caso real ocurrido en España a principios del siglo XX. El caso en cuestión es el de Hildegart Rodríguez Carballeira, cuya vida, incluso concepción, fueron tratadas con la frialdad de un experimento científico por su propia madre que buscaba crear a la "mujer del futuro". Los resultados fueron notabilísimos convirtiéndose en una niña prodigio que a los tres años ya sabía escribir y a los ocho hablar seis idiomas. Terminó los estudios de Derecho a los 17 años y fue una miembro muy activa del PSOE y después del Partido Federal. Finalmente, su propia madre, cuando su vio que se mostraba decidada a vivir su propia vida lejos de los planes que para ella se tenían, la asesinó mientras dormía declarando sobre su propia hija, al igual que la Dr. Delia Surridge sobre V, que “era hermosa”.

En su lecho de muerte, la Dr. Delia Surridge, menciona también prácticas que recuerdan al experimento de Milgram. Una serie de experimentos psicológicos que llevo acabo el profesor Stanley Milgram cuyos resultados se publicaron en 1963 en la revista Journal of Abnormal and Social Psychology bajo el título Behavioral Study of Obedience (Estudio del comportamiento de la obediencia). El fin de la prueba era medir la buena voluntad de un participante a obedecer las órdenes de una autoridad aún cuando éstas puedan entrar en conflicto con su conciencia personal e incluso a pesar de que estas puedan dañar a otras personas. Podéis ver un documental que recrea el experimento de Milgram aquí. La Dr. Delia Surridge admite así su culpa por todo lo ocurrido en el Campo de Reasentamiento de Larkhill y, por ello, al parecer V le depara una muerte más benevolente que al resto de sus víctimas.

El caso es que unos años después de su huída del Campo de Reasentamiento de Larkhill V reaparece ocultando sus facciones bajo una máscara de Guy Fawkes, clamando venganza y abrazando la ideología anarquista sembrando el terror en el país. Es en algún momento entre su estancia en el Campo de Reasentamiento de Larkhill y su reaparición en que V nace como tal y sabemos que el desencadenante final de ello es su "bautismo de fuego" anterior a su huída. Asume la anarquía como ese "algo", esa fuerza motora, que destruirá el corrupto régimen totalitario de Adam J. Susan. De ella "surge una nueva vida de las ruinas y se restaura la esperanza" en palabras del propio V. Usa pues la violencia contra un régimen que considera no se merece su respeto ni el de los ciudadanos. De esta manera su objetivo, al igual que el de Guy Fawkes al que rescata del olvido, esta definido por la traición, la conspiración y la destrucción como vias para cambiar el mundo.


(Continuará)


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4 comentarios:

Bruce dijo...

También puede ser que la que haya cambiado sea la doctora Surridge, y sea capaz de ver la belleza en lo que antes le parecía feo..

Mythos dijo...

Sí, de hecho, esa es la interpretación más lógica. Es la que se explica bastante bien en Tebeosfera (que incluímos el link en la entrada siguiente y está muy bien). Pero a la hora de planificar estos especiales queriamos aportar algo nuevo a todo lo que ya se haya podido decir sobre V de Vendetta aunque fuese más retorcido y forzado. No obstante, la obra de Alan Moore, como es habitual en él, da juego para desvarios varios.
En lo personal a mi me parece muy forzado que, viendo la forma de ser de la Dr. Delia Surridge en Larkhill, pueda cambiar tanto sólo porque V le lance una mirada asesina cuando escapa de allí. Aunque no deja de ser ficción y hay que aceptar el juego y, como decía antes, es la interpretación más lógica que se puede hacer.

Bruce dijo...

Bueno, como teoría está bien, a mí me gustan esta cosas. Pero la Dra. Surridge siempre me ha hecho pensar en aquel experimento americano en que algunos voluntarios no tenían problemas en electrocutar a un actor sólo porque se lo decía la Autoridad. O en los alemanes que apoyaron a Hitler y luego se arrepintieron y no sabían por qué lo habían hecho.

Creo que Surridge odia a V y a los otros prisioneros y los ve como animales desagradables porque es lo más fácil para ella, para poder seguir con sus experimentos, pero una vez pasada la vorágine (nunca mejor dicho) tiene años para arrepentirse y cambiar.

De todos modos, ya digo que como teoría innovadora me gusta mucho la vuestra.

adrián esbilla dijo...

Muy, muy buen artícula. Sobre este experimento de conducta y obediencia se levanta una plicula intteresantísima que os recomiendo modestamente; "I...como Ícaro", un thriller de política-ficción y conspiranoia que dirigió Henri Veneuil en el 78 con Yves Montand como un recto juez que investiga un magnicidio que es la versión estilizada del de Kennedy.