4 de julio de 2009

Biografía "Extraordinaria" de Alan Moore (I) -Los Primeros Pasos-

Acércate lector a estas líneas para conocer la vida y obras del excelso (y británico) creador de mundos, y en ocasiones también guionista de cuestionables y poco recomendables cómics, que la buenaventura y la vida, como usted podrá descubrir, dio en llamar Alan Moore.


El 18 de Noviembre de 1953 nacía en el hospital St. Edmunds de Northampton (Inglaterra) el primer hijo de Ernest y Silvia, un niño que recibiría el nombre de Alan Moore. Este niño se acabaría convirtiendo en una de las mentes más extraordinariamente creativas de nuestra generación y en el guionista de cómics más importante de nuestra época. Nació sin vista en el ojo izquierdo y sordo del oído derecho pero aún así se las ingenio para no llevar gafas hasta los quince años. Creció en la zona de Northamptom conocida como The Burros, una zona “bastante incolora, triste y monocromática con oportunidades limitadas” en palabras del propio Alan Moore. El clásico ambiente hogareño de familia obrera, en una casa victoriana cedida por el ayuntamiento, con el baño situado fuera de la casa y con una bañera de estaño que se podía proveer de agua caliente gracias a un calentador similar al que se podría haber utilizado en los tiempos de Enrique VIII. Incluso la calle donde creció estaba aún iluminada en parte por farolas de gas.

Durante su infancia su abuela cuidaba de él y su hermano menor Mike mientras sus padres trabajaban. Su padre Ernest trabajaba para la fábrica de cerveza de la localidad y más tarde cavó agujeros para la compañía eléctrica hasta que se retiró. Su madre Silvia trabajaba en una imprenta de la ciudad. El joven Alan se entretenía leyendo versiones para niños de la mitologías griegas y nórdicas o de personajes pseudo-históricos como Robin Hood y Hiawatha. También empezó tempranamente a leer cómics de humor británicos como Topper y Beeper y leyendo su primer cómic americano en el año 1961. Su personaje favorito en aquella época era Superman y le fascinaron las primeras historias de Los Cuatro Fantásticos de Stan Lee y Jack Kirby. Como él mismo diría años después aquel cómic: “provocó algo en mí”. Con su paga se compraba todos los cómics que podía y de los más variados aunque especialmente de las grandes editoriales como Marvel y DC. Los cómics le abrieron una puerta a la imaginación para “trascender y escapar” a las limitaciones que le imponían sus orígenes.

Alan Moore consiguió acceder a la Grammar School de Northhamptom al aprobar los exámenes de acceso, los llamados 11-Plus. El director del centro se mostró como una persona muy estricta que obligaba a los alumnos a bañarse desnudos en la piscina y animaba a los profesores a llevar togas negras y birretes. Mientras tanto Alan Moore descubrió que estaba surgiendo una corriente de aficionados al cómic en Inglaterra y comenzó a escribir a los organizadores de las convenciones: Phil Clarke y Steve Moore (sin relación de parentesco con Alan). A los 14 años conocería a Steve Moore en persona en la segunda convención que se celebraba en Inglaterra. En todo ese tiempo no había dejado de leer cómics pero empezó a desarrollar un gusto crítico. A partir de los 15 años entraría en contacto con el The Spirit de Will Eisner, la revista Mad de Harvey Kurtzman, los superhéroes de la Charlton y conocería el cómic underground con autores como Robert Crumb. A raíz de esto se decidió a participar en fanzines siendo su primer trabajo una ilustración publicada en la revista Cyclops en 1969.

Académicamente la cosa no iba tan bien y los 17 años acabo siendo expulsado del colegio por traficar con LSD. Considerado una mala influencia el director escribió una carta, donde lo trataba de “sociópata”, a todos los colegios, escuelas universitarias y universidades de Northampton para asegurarse de que no fuese aceptado en ninguna. Se vio abocado entonces a la vida laboral aceptando trabajos no cualificados y desagradables para ganarse el sustento. Trabajó en un matadero despedazando carne de lo cual Alan Moore ha manifestado con humor que al menos aprendió a cultivar sus reflejos “al tener que esquivar testículos al vuelo”. Al final lo echaron de este trabajo por fumar marihuana. También trabajó de portero en el Grand Hotel de Northamptom limpiado retretes o en el almacén de WH Smith empaquetando anuales para niños de DC Thompson.

Alan Moore se dejó entonces el pelo largo, dejó de usar gafas y empezó a interesarse activamente en política. Con sus amigos consiguió publicar las revistas Embryo y Rovel y pasaba el tiempo leyendo a William S. Burroughs o Michael Moorcock, escribiendo letras de canciones y a colaborando con el Northampton Arts Lab en sus giras y representaciones. Conoció a una joven llamada Phyllis en un cementerio que sería su futura esposa con la que se casaría poco después, en 1974, a los 20 años de edad y conseguiría un “trabajo de oficina miserable” para un subcontratista de la compañía del gas. En 1977 Phillys embarazada daría a luz su primera hija, Leah, y Alan Moore, que veía como el dinero no llegaba para mantener a su familia, decidió probar suerte como escritor y dibujante mandando sus trabajos a potenciales editores. Vio así publicadas Anon E. Mouse para el periódico underground Anon, St. Pancras Panda en la revista Back Street Bugle o Three Eyes McGurk and his Death Planet Commandos (escrita y entintada por su amigo Steve Moore) para la revista Dark Star. Su primer trabajo remunerado fue una ilustración para New Musical Express.

Luego llegaría Roscoe Moscow y The Star My Degradation (bajo el pseudónimo de Curt Vile) para el semanario musical Sounds por el que percibía 35 libras semanales o Maxwell de Magic Cat (bajo otro pseudónimo, Jill de Ray) en el periódico local The Nothants Post que concibió como “un antídoto contra Garfield”. Pronto se dio cuenta que como dibujante no era lo suficientemente bueno ni rápido como para ganarse la vida con ello así que decidió escribir para otros. Estuvo una temporada trabajando como crítico musical pero no se sentía cómodo con ello y a través de la mediación de Steve Moore consiguió diversos trabajos en Marvel UK como las tiras de complemento en los semanales de Star Wars y el Dr. Who. Vendió también su primera historia corta a la revista 2000 AD y colaboró en diversas historias como Tharg´s Future Shocks o Robo Jaws´ Robo Tales para la editorial de IPC. Esto le permitió tener a su segundo hija, Amber, ya con cierta estabilidad económica.


-Continuará-


4 comentarios:

ladilla verde dijo...

jo como te pasa...mola mola y luego qereis q yo mancille a a bendis..en fin..q no m llams ni nada..q sepas q me ha encantao y q m aburro mucho aqui solita...t echo de menos...jajjajajjajajja se me la gaita un huevo..esto es lo q hace estudiar desde la 8.30 am..en fin espero q t lo pases mu ben en barcelona

Pablo dijo...

espero ansioso las partes que siguen. La vida de Moore es claramente la de un escritor, el tránsito vital del artista que se hace a sí mismo. Perdón que rompa el molde pero este aspecto me encanta compararlo con lo que es Roberto Bolaño para la literatura. Ambos terminaron fuera de las aulas a muy temprana edad y tuvierón que hacer su propio camino, y por supuesto ambos son genios absolutos en sus respectivas disciplinas artisticas.
saludos

Mythos dijo...

Pues sí. Como dice Pablo a mi es una de las cosas que me resultan llamativas de Alan Moore. Su personalidad autodidacta porque a pesar de las dificultades que estableció su origen y de haber abandonado los estudios tempranamente supo hacerse a sí mismo. Lo cuál nos indica que vale más el espiritu y el interés que se pone en las cosas que no la formación recibida. Y además todo porque le gustaban los cómics.
Yo también tengo ganas de ver las siguientes partes publicadas ;)

Rafagast dijo...

Jezabell me quito el sombrero ante tu post, espero imapaciente la segunda parte.

Por cierto me descarge en castellano 3 comics de los que escribio para la revista del Doctor Who, entre ellos ahi algo de continuidad argumental y te permite entender el origen de los señores del tiempo, los capitulos son:

-Estrella de la muerte.
-Guerra 4D
-Amanecer negro