22 de abril de 2011

-Historias de un Vecindario de Ai Yazawa-

-Publicado Previamente en Zona Negativa-


“Me he dado cuenta de que
probablemente en este mundo
no haya nadie malo por naturaleza”
 

El llamado shojo manga suele ser, habitualmente, un tipo de producto destinado esencialmente al público femenino, lleno de tópicos y de historias trilladas, de romances que transcurren casi siempre en el mundo académico, con protagonistas adolescentes no muy despiertas y con una visión del tema amoroso, cuanto menos, platónica e idealizada. No obstante, como sucede siempre en estos casos, hay excepciones dentro del género, agradables sorpresas muy alejadas de toda la morralla que inunda el mercado, historias normalmente enmarcadas en el subgénero conocido como josei manga, equivalente al seinen manga masculino, donde se pueden encontrar obras destinadas a un público más adulto, con relatos de corte más realista, menos tópicos y más complejos que los del shojo manga tradicional. Una de las máximas exponentes de este tipo de subgénero es la japonesa Ai Yazawa, autora de la exitosa Nana, Paradise Kiss, Last Quarter o la presente Historia de un Vecindario. Esta última, conocida como Gokinjo Monotogari en la obra original, es una historia publicada entre 1995 y 1997 por la editorial Shūeisha en su revista Ribon protagonizada por un grupo de jóvenes estudiantes de arte de la Escuela Secundaria de Arte Yazawa, entre ellos Mikako Koda, una impulsiva chica de dieciséis años que dedicará todos sus esfuerzos a cumplir su sueño, convertirse en diseñadora de moda, mientras vive una hermosa, divertida y complicada historia de amor con su vecino y amigo de la infancia Tsutomu Yamaguchi. Historia de un Vecindario, como posteriormente haría su secuela Paradise Kiss, trata temas como el crecimiento personal, las relaciones y problemas familiares, el sexo o el éxito profesional de forma amena y desenfadada, con un humor inocente y por momentos hilarante, sin perder por ello ni un ápice de profundidad o resultar el shojo manga ligero de siempre. Una obra que presenta un estilo muy particular, más allá del característico dibujo de Ai Yawaza, con referencias constantes al lector, rompiendo en más de una ocasión la cuarta pared, y con un tratamiento de personajes y una historia que consigue hacer que nos interesemos por los recovecos y desventuras de sus protagonistas.

Historia de un Vecindario es un relato donde la trama se va sucediendo poco a poco, con un tono más distendido y menos limitado y previsible argumentalmente de lo que suele ser habitual en este tipo de historias, destacando especialmente la evolución psicológica de sus personajes, tanto principales como secundarios, con los que es muy fácil que el lector pueda sentirse identificado. La historia se ve reforzada por multitud de tramas secundarias, más o menos relacionadas e independientes de la central, que enriquecen el relato al tiempo que van descubriéndonos los anhelos, esperanzas y sueños de los personajes sin servirse Ai Yazawa de subterfugios o tópicos excesivamente manidos. Por todo ello Historia de un Vecindario es una obra imprescindible para los seguidores de dicha autora e indispensable para quién haya leído con anterioridad Paradise Kiss que editó ya hace algunos cuantos años la editorial IVREA en nuestro país ya que, entre otras cosas, Ai Yazawa es muy propensa a realizar guiños y cameos de personajes entre sus obras conformando un pequeño pero interesante universo de relaciones, si bien no significativas, sí curiosas y entrañables. En la presente obra, sin ir más lejos, Mikako Koda es la hermana mayor de Miwako, personaje este que aparecerá cronológicamente y con posterioridad junto a Arashi y Hiroyuki en Paradise Kiss, y futura fundadora de la línea de moda Happy Berry que encontramos referenciada en otras obras de la destacada mangaka. También hacen su cameo personajes como Midori y Akira, protagonistas de ¡No Soy un Ángel!, o Ken Nakagawa de la misma obra y que tiene una curiosa y simpática relación indirecta con Tsutomu Yamaguchi de Historia de un Vecindario. Incluso la propia autora hará acto de presencia en el relato, como directora de la Escuela Secundaria de Arte Yazawa y, lejos de quedarse en una mera anécdota, acabará jugando un papel crucial para la protagonista en cierto momento de la trama.

 En relación a esto último, otra de las características de Ai Yazawa es su especial interés por el mundo de la moda, reflejado en casi todas sus obras más actuales, desde Historia de un Vecindario a Nana, y que se traduce en su particular interés por el vestuario de sus personajes. Esto hace que Ai Yazawa prestre una especial atención a la hora de plasmar las ropas y complementos de sus personajes realizando a menudo auténticos ejercicios de estilo propios de la diseñadora de moda que la autora no logró llegar a ser durante su juventud. Podemos decir, pues, que Historia de un Vecindario, así como Paradise Kiss, tienen ciertos retazos autobiográficos de su creadora en virtud de los cuales la trama se ve beneficiada por su experiencia personal. En el apartado gráfico el dibujo de Ai Yazawa se caracteriza por ser de tendencia caricaturesca y su factura estilizada y detallada, más marcada que en obras precedentes suyas, y que lejos de ser un defecto se convierte en uno de sus grandes atractivos. Un tono que encaja con el estilo narrativo de Historia de un Vecindario donde su autora se dedica a llenar, de manera casi compulsiva, cada rincón y espacio en blanco de cada página con apuntes y anotaciones de lo más variadas, a menudo utilizados para enfatizar las opiniones o expresiones de sus personajes, y de esta manera reforzar los diálogos centrales y el aire de comedia ligera de la historia. Esto, aunque pueda resultar excesivamente recargado en un primer momento, forma parte del entretenido y divertido juego de complicidades entre Ai Yazawa, sus personajes y el lector. Sirve también como apoyo para que la conocida autora aborde los sentimientos de sus personajes de una manera natural al mismo tiempo que incisiva, otorgando a la trama una humanidad en todos sus aspectos al alcance de muy pocas mangakas dedicadas al género. En las obras de Ai Yazawa las relaciones sentimentales entre personajes no son sólo un simple hecho “postural” sino que se profundiza en ellas hasta darles la relevancia justa y adecuada dentro de argumentos que presentan diferentes bifurcaciones y que tratan otros temas más allá de las desventuras amorosas o el romance de turno.

En virtud a todo lo comentado podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que Ai Yazawa es una de las autoras más originales del género y, como apunta al respecto Raquel Pollán en su artículo Ai Yazawa y su Historia de un Vecindario, incluido en el cuarto tomo de la edición de Planeta deAgostini de la obra, “ser original no es sólo un capricho, sino algo que requiere valor, esfuerzo y sacrificio, y que constituye una batalla personal contra el mundo”. Un dogma que la misma Ai Yazawa utiliza recurrentemente en sus obras, desde muy diversos puntos de vista, consiguiendo que este no se convierta en un simple cliché que lastre una buena historia. Respecto a la mencionada edición de Planeta de Agostini de Historia de un Vecindario tenemos ante nosotros una publicación muy cuidada y atractiva, con bastantes extras que habitualmente no se encuentran en este tipo de obras, con un papel e impresión de alta calidad y con multitud de páginas a color. Todo ello hace que su precio, teniendo en cuenta que Historia de un Vecindario es una serie compuesta por cuatro únicos tomos, no resulte, ni mucho menos, excesivo. La mejor manera de disfrutar de esta obra que resulta una de las más destacadas dentro de su género y que respecto a la también recomendable Nana tiene la ventaja de ser una historia ya terminada y publicada por la que no debemos temer de quedarnos colgados con una historia inconclusa. Esperemos que un futuro Planeta deAgostini se anime a traernos más obras de Ai Yazawa pues a pesar de la explosión e impacto de la cultura manga en nuestro país en las últimas décadas a veces se tiene la impresión de que no son tantas las obras interesantes que podemos encontrar en las librerías así que cuando estas llegan a nuestros mercados hay que aprovechar el momento. Mientras tanto, Historia de un Vecindario resulta una obra muy recomendable para todo tipo de públicos, sin complejos ni prejuicios, siendo una amena y entretenida propuesta que logrará enamorarnos o, al menos, hacernos sonreír.



Ver también:
Last Quarter de Ai Yazawa

5 comentarios:

Jezabel dijo...

Me acabo de terminar el tomo, y sí, ña edición está muy bien, aunque estoy viendo como me vas a cndenar a comenar solo el shojo cutre... pobre de mi.

Mythos dijo...

Yo no te condeno a nada... Particularmente lo que dijiste de Nemi me hace más ilusión pero lo de El Patito Feo fue idea tuya que conste xD

Musa Ambulante dijo...

A mí la estética manga no me gusta ni me atrae en absoluto. Y lo de Paradise Kiss me suena a El diablo viste de Prada, o lo nuevo de Mariam Keyes :X

Pero hoy se va a Friki Planet, :P

MUA

Goku_Junior dijo...

Aún voy por la mitad de Paradise Kiss y ya me he enamorado de esta autora (bueno y tambien he leído unos cuantos tomos de Nana pero entre que la serie va leeeenta y la edicion de planeta deja mucho que desear pues casi que paso...).

Ojala otros autores aprendieran a hacer series más cortas y tan divertidos como hace esta mujer.

Cuando acabe Paradise Kiss caera esta.

ladilla verde dijo...

he de decir que ya m lo heleido y la relación entre risa y mikako me recuerda a una que en realidad vivo... sale el padre de arashi...igual de mono q el hijo