15 de junio de 2009

Cine Om -Terminator Salvation de McG-


¡Atención posibilidad de spoilers con importante información sobre vuestro futuro!
Tiempo ha pasado desde que James Cameron dirigiese aquella película ochentera llamada Terminator con un Arnold Schwarzenegger como villano de la función y con unos efectos especiales destacados para la época que aún se sostenían sobre las virtudes de la técnica del stop-motion. Pronto se convirtió en una película de culto con su atractiva estética de serie B que en 1991, con Terminator II: El Juicio Final, se convirtió en todo un espectáculo visual y una de las mejores películas de acción de la historia del cine. Destacaba entonces el regreso de Arnold Schwarzenegger a su papel pero esta vez en el lado contrario, en el de los buenos, junto a una estupenda Linda Hamilton cuyo personaje de Sarah Connor había evolucionado radicalmente respecto a la primera película. James Cameron demostraba una vez más su talento para abordar el cine de ciencia-ficción y la acción como ya había demostrado anteriormente con películas como The Abyss y Aliens y al que intentará volver con éxito en su próximo proyecto: Avatar. Ya en 2003, con James Cameron desentendido de la saga, se estrenó Terminator III: La Rebelión de las Máquinas de Jonathan Mostow que simplemente se limitó a copiar el esquema de las dos anteriores películas sin aportar nada nuevo ni mejor.

Cuando se decidió continuar con la saga hace un par de años se decidió pasar página y contarnos lo que anteriormente James Cameron sólo había insinuado en algunos flashforwards de películas anteriores: el futuro donde las máquinas se batían en una dura guerra contra los humanos. Esta nueva entrega se ha dado en llamar Terminator Salvation y aunque, como película, es mejor que Terminator III no ha resultado un producto redondo y es que quizás este salto y evolución en la trama llega algo tarde. Eso explicaría que no haya sido el éxito esperado debido a un público que ya no es tan receptivo a lo que esta saga tenga que contar después de la cansina repetición de esquemas de sus anteriores entregas. Terminator Salvation ha sido dirigida por Joseph "McG" McGinty Nichol y en su reparto destaca un Christian Bale heredando el rol de John Connor y Sam Worthington interpretando a un nuevo personaje dentro de la saga llamado Marcus que recuerda en algunos aspectos al Roy Batty de Rutger Hauer en Blade Runner en clave más naif y, por supuesto, "palomitera". Completando el reparto encontramos nombres tan dispares como Anton Yelchin (como Kyle Reese personaje de la película original que interpretaba Michael Biehn), Bryce Dallas Howard, Moon Bloodgood, Helena Bonham Carter (Tim Burton es fan de Terminator y le recomendó participar en esta película a su esposa) o el veterano Michael Ironside.

Lo cierto es que los futuros apocalípticos como el de Terminator Salvation ya no sorprenden al espectador como no lo hacen las películas de fantasía para niños de hoy en día. Diversas películas en los últimos años han utilizado esta situación para sus películas, dejando de paso sin explorar tramas más interesantes de la ciencia-ficción, y en el caso de Terminator Salvation la saga de Matrix le pasó por encima hace unos años y se adelantó, de forma más interesante, al conflicto entre la máquina y el hombre. Matrix tenía todo un complejo armazón filosófico y místico, sobre todo en su primera película, que hacía que la acción y los efectos especiales tuviesen una coherencia pocas veces tratada en el cine de ciencia-ficción destinado al gran público. Terminator Salvation no aporta nada nuevo en ese sentido y ni siquiera sabe jugar la baza del misterio o la emotividad de la que James Cameron sabía valerse. El resultado es una buena película de acción, entretenida, con ciertas dosis de espectacularidad -que tampoco vamos a recordar mucho- y poco más. Ni siquiera Terminator Salvation es capaz de librarse del cliché de las películas precendentes y en esta entrega, aunque de forma menos evidente, se vuelve a repetir la trama de un John Connor (y familia) perseguido como líder de la resistencia por las máquinas y que encuentra un extraño protector en el camino.

Es de reconocer que Joseph "McG" McGinty Nichol tiene talento para mover la cámara en las escenas de acción y no en la línea caótica de Michael Bay sino con estilo como evidencia esa impresionante escena, casi documental, con John Connor estrellándose en un helicóptero que resulta rodada en prácticamente una sola y larga toma. De lo mejor en el apartado técnico que, por otro lado, es simplemente correcto y en cierta manera deudor de la reciente e infumable Transformers. Los actores cumplen aunque al personalidad de John Connor se nos antoje más interesante cuando era ese niño demasiado espabilado para su edad encarnado por Edward Furlong en Terminator II que el llano y simple militar que nos retrata esta película. Los homenajes a la saga están presentes a lo largo de la trama como ese "Volveré" de Christian Bale que puso de moda Arnold Schwarzenegger y que aquí su cabeza tiene un cameo virtual "insertada" en el cuerpo del actor Roland Kickinger con el fin de interpretar de nuevo al T-800 que tanta vida ha dado a la saga. El clímax final recuerda también poderosamente al visto en Terminator II pero sin la fuerza que aquel tenía y sigue teniendo 18 años después.


El intento de actualizar la saga, siendo la moda instaurada por Christopher Nolan con su Batman Begins, no cuaja en esta nueva entrega de la saga pese a copiar el protagonista a la franquicia de Batman. No obstante, la película de McG, es entretenida y con un guión más o menos elaborado -en el que han trabajado entre otros Jonathan Nolan y Paul Haggis- cosa de la que suelen carecer actualmente este tipo de blockbusters y cualquiera lo diría teniendo en cuenta la filmografía precedente de este director donde hasta ahora solo destacaban sus horrorosas películas de Los Ángeles de Charlie. La intención es rodar una nueva trilogía, cosa que se hará a poco que la película de beneficios, y esa puede ser una de las causas por las que Terminator Salvation no acabe de enganchar ya que esta medidamente controlada con esta finalidad y de ahí que muchas cosas que ocurren en la película no sean en ningún momento explicadas e incluso sean ignoradas. Terminator Salvation es una correcta entrega de la saga pero uno siente demasiadas ausencias en la pantalla, desde la de un Arnold Schwarzenegger más "real", pasando por el carisma de personajes como la Sarah Connor de Linda Hamilton y la capacidad y habilidad de James Cameron que con menos era capaz de darnos mucho más.