27 de abril de 2009

Un Trabajo Muy Sucio de Christopher Moore


¡Atención spoilers... pues haberlos diría que no los hay!

Sinopsis: Charlie Asher es dueño de un edificio en San Francisco, tiene una tienda de objetos de segunda mano y está casado con una mujer guapa e inteligente que lo quiere por ser tan normal. Sí, a Charlie le van bien las cosas... hasta el día en que nace su hija, Sophie. Justo cuando se dispone a irse a casa, ve junto a la cama de su mujer a un extraño que asegura que nadie debería poder verlo. Pero Charlie lo ve y, de allí en adelante, comienzan a suceder cosas muy raras: la gente cae muerta a su alrededor, cuervos gigantes se posan en su edificio y parece que, allá donde va, oye susurros de una presencia siniestra. Sí, Charlie ha sido reclutado para un trabajo desagradable pero muy necesario: la Muerte. Es un trabajo sucio. Pero alguien tiene que hacerlo.

Christopher Moore es uno de los escritores actuales que viene pegando fuerte en los últimos años, aunque sus obras se vienen publicando desde 1992, que la wikipedia incluye dentro del género "ficción absurda". Su primer gran éxito fue El Ángel Más Tonto del Mundo, en realidad su octava novela, que resulta ser una historia sobre zombies en clave de humor. ¡Chúpate esa!, el último libro publicado en nuestro pais de este autor por La Factoría de Ideas es, en cambio, una parodia sobre el amor y el vampirismo (que tan de moda vuelve a estar últimamente "gracias" a sagas como Crepúsculo). Anteriormente, publicada también por La Factoría de Ideas, tenemos su novela Un Trabajo Muy Sucio en la que se va a centrar este artículo.

La sinopsis de Un Trabajo Muy Sucio no es nada original. Un hombre común y corriente, en este caso llamado Charlie Asher, después de la muerte de su mujer al dar a luz a Sophie su primer hija, se convierte en un mensajero de la misma Muerte. Sin ir más lejos, Terry Pratchett uno de los autores con quién se suele comparar a Christopher Moore pese a que lo único que tienen en común es escribir novelas de humor, tiene varias historias como Mort o Soul Music que aplican el mismo concepto. Aunque no es ese el mérito de las historias que escriben tanto Terry Pratchett como Christopher Moore sino como evoluciona la historia y que derroteros toma a partir de ahí. En el caso de Christopher Moore su humor es más directo, basado en diálogos frescos y ligeros, con un toque de ironía, mientras se suceden situaciones cada vez más absurdas y extrañas.

En este caso Christopher Moore consigue un libro entretenido aunque uno tenga la impresión, por momentos, de haber sido improvisado en algunos capítulos y de no respetar su propia cohesión interna. Christopher Moore esta tan empeñado en ofrecernos algo distinto, sobre un tema tan manido y con una idea que se ha utilizada tantas veces, que simplemente la hilaridad de algunos momentos se pierde por las explicaciones rebuscasdas en las que acaba cayendo y resolución de algunas tramas. Quizá peque de alargar demasiado la historia, sobre todo con un protagonista tan neurótico e hipocondríaco, para lo que realmente cuenta y prueba de ello es que el final se puede preever casi desde el principio. La novela funciona mejor en sus diálogos y en sus reflexiones en especial, a destacar, la visión que tiene el personaje de Charlie Asher de lo que es un macho alfa y un macho beta (en el que él se incluye).
"Mientras que los machos alfa están a menudo dotados de atributos físicos superiores (estatura, velocidad, fuerza, buena planta), seleccionados por la evolución a lo largo de eones gracias a la supervivencia del más fuerte y, esencialmente, debido a que se llevan todas las chicas, los genes del macho beta han sobrevivido no gracias al enfrentamiento y la superación de la adversidad, sino merced a que son capaces a anticiparse a estas trabas y eludirlas. O sea que, cuando los machos alfa andaban por ahí persiguiendo mastodontes, los machos beta eran capaces de imaginar de antemano que atacar con un garrote afilado lo que básicamente era una excavadora furiosa y peluda podía ser mal negocio, y se quedaban en el campamento para consolar a las desoladas viudas."
También es muy posible que, a la hora de iniciarse con este autor, Un Trabajo Muy Sucio, no sea la mejor opción para hacerlo y es que no se tiene por una de sus mejores novelas. Christopher Moore es un autor que se autoreferencia constantemente y que, como el propio Terry Pratchett o Stephen King, suelen situar la acción de sus historias en un mismo mundo o ciudad y tiene personajes recurrentes, como El Emperador (personaje fetiche de Christopher Moore basado que se basa en un personaje real del siglo XIX) y otros que saltan de un libro a otro realizando cameos aquí y allá. Destacan entre estos las jovencita gótica Lily que trabaja en la tienda de objetos de segunda mano de Charlie o Jane la irónica hermana lesbiana del mismo. Pero, obviamente, son las neuras y el carácter hipocondríaco de Charlie lo que genera los mejores momentos de la novela en sus discusiones con el resto de personajes. Así que, si en tu fuero interno te sientes un macho beta, este es tu personaje y este es tu libro.