28 de abril de 2009

Daredevil -Guionistas Sin Miedo (I)-

Daredevil es una serie que ha mantenido un elevado nivel desde la época en que pertenecía al sello Marvel Knights y Kevin Smith se encargaba de los primeros números de lo que acabo significando la resurección del personaje del limbo en que había caído en etapas anteriores que no habían sabido, en su gran mayoría, superar lo que Frank Miller había hecho con él. Actualmente la serie es guionizada por Ed Brubaker, uno de los autores más valorados hoy en día en el mundo del cómic de superhéroes, aunque será por poco tiempo ya que hace poco se anuncio su salida de ella, después de tres años al mando, en favor del guionista Andy Diggle (Los Perdedores, Thunderbolts) que se encargará de ella a partir del número 501 (la serie pasa a una nueva numeración a partir del número 120 actual). El exceso de trabajo y de series que llevaba Ed Brubaker le ha obligado a empezar a soltar lastre y las primeras damnificadas han sido El Inmortal Puño de Hierro y ahora Daredevil. Mientras seguirá al mando de Capitán América, Criminal y X-men entre otros trabajos.

Hablando de Daredevil Ed Brubaker heredó la serie, junto a Michael Lark, del equipo creativo anterior formado por Brian Michael Bendis y Alex Maleev en la que fue la mejor etapa del personaje desde los tiempos de Frank Miller. Consiguieron llevar al personaje un punto más allá de donde se encontraba e imprimirle un estilo propio a la serie al que contribuyó mucho el arte de Alex Maleev (tan poco habitual en un cómic de superhéroes) que, aunque en los primeros números se mostraba dubitativo, se acabó destapando y ofreciéndonos todo un recital sobre lo que debería ser dibujar un cómic. Brian Michael Bendis y Alex Maleev, beneficiados por la libertad creativa que otorga trabajar con un personaje secundario del Universo Marvel que no se encuentra en títulos como Spiderman, utilizaron la serie como un laboratorio de prácticas cuyo conejillo de Indias, el propio Darevedil, fue retorcido, replanteado y llevado al límite y, lo mejor, con buenos resultados. Y es que Daredevil es una serie muy apetecible para los autores y artistas del medio como bien supo ver Ed Brubaker al poco de llegar a ella.

"Daredevil es uno de los títulos mainstream más experimentales que existen. Ves más experimentación en Daredevil que en algo como Batman, en general… salvo que lo haga Frank Miller."

Ed Brubaker en Marvel Spotlight
, Febrero 2006


Ed Brubaker y Michael Lark, por su parte, se adentrarón y profundizarón más en el tono de novela negra que siempre acompaña al personaje (y que tanto gusta a Ed Brubaker) que Brian Michael Bendis sólo barajaba en casos puntuales o como marco de fuga estético pues en todo momento era consciente de que, a pesar de todo, Daredevil seguía siendo un superhéroe y quería mantenerlo como tal. Un personaje que hace cosas que el resto de personas no pueden más que soñar. Pero Ed Brubaker es como ese listillo de clase que se las sabe todas. Que conoce al maestro y que guarda un saco de trucos ante cualquier eventualidad que pueda surgir. Su etapa por ello no se sirve de recursos artificiosos, recupera la linealidad en sus historias y la sobriedad en el tratamiento de personajes. Muy diferente es, por ejemplo, el tratamiento de la indisociable pareja Matt Murdock/Foggy Nelson que hace Ed Brubaker con el que proponía Brian Michael Bendis en la etapa precedente. Foggy Nelson pasa de ser con este último el amigo íntimo del héroe, su voz de la conciencia casi siempre ignorada, a ser, con Ed Brubaker, un simple compañero de trabajo que apenas juega un papel importante en la vida privada de Matt Murdock.

Esto se evidencia en los diálogos que en la etapa de Brian Michael Bendis crean a un Foggy Nelson que se caracteriza por sus réplicas ingeniosas, burlonas, y que es capaz de poner un punto irónico, que le otorga la confianza de la amistad, respecto al personaje de Matt Murdock. Es cierto que los diálogos de Brian Michael Bendis muchas veces no cuentan realmente nada pero son creíbles y realistas pues así realmente es como suele hablar la gente de la calle (aunque en Marvel se sigan censurando las palabrotas). Eso le da frescura a los guiones y posibilita la utilización de unos recursos humorísticos que Brian Michael Bendis maneja muy bien en ocasiones. Ed Brubaker utiliza los diálogos en el más puro estilo narrativo que permite el medio, utiliza un realismo más novelesco (en detrimento del algo más cinematográfico de Bendis) y planteando tramas que se toman realmente en serio a sí mismas. Ambos guionistas, no obstante, saber caracterizar a la perfección la psique del héroe y basar sus reacciones en calculadas causas introspectivas que acaban saliendo a flote a la superficie en algún momento (la muerte de Karen Page en el caso de Bendis y la locura de Milla Donovan en el de Brubaker) en lo que, no osbtante, viene siendo un recurso muy utilizado, casi trillado, en la historia del personaje desde que lo pusiese de moda Frank Miller.
"Luke Cage: La cosa es... Toda nuestra vida, nos ponemos el disfraz... Toda la mierda que tragamos... Lo que nos diferencia de los gusanos es cómo nos tragamos la mierda que no pedimos. Podrías admitir qué y quién eres... Porque tio, quién eres significa más para la gente de lo qué crees... Eres un modelo para descapacitados... y no tiene nada que ver con tu disfraz y no tienes que avergonzarte. ¡Sé un hombre! Defiende algo más que unos leotardos.

Matt Murdock:
Mi padre... El boxeador imbécil de mi padre... Que sinceramente, apenas podía leer... Quería que fuese abogado. Tuvo que morirse para asegurarse de que fuera así. Y ahora lo soy. Estoy en juicios y alego... sirvo al sistema. ¿Dices... que debería dejar los sueños de mi padre porque un federal sin suerte... al que ni conozco... me vendió a un periódico? ¿Qué debería perder mi licencia e ir a la cárcel? ¿Que debo dejar mi vida? ¿Convertirme en un chiste público?"

Daredevil vol. 2 núm. 43 de Brian Michael Bendis
Brian Michael Bendis, en su etapa, no supo (o no quiso) despegarse de los personajes más iconicos de Daredevil. Añadió una lista de personajes secundarios interesantes que hacían de "parachoques" del héroe, a destacar el genial Ben Urich, Jessica Jones o las apariciones de Luke Cage, y la galería de villanos se centraban en el dueto Kingpin y Bullseye. Los dos pesos pesados en el mundo de Daredevil. La presencia de estos dos personajes era casi asfixiante número a número y quizá, visto desde fuera, se abuso demasiado de ellos aunque el autor lo hiciese de una manera excelente creando casi el arquetipo de lo que unos buenos villanos debían ser: Kingpin, el villano que pone a prueba el alma del héroe, y Bullseye, que trabaja el plano más físico de este. Ed Brubaker no es manco en este aspecto, pese a prescindir de los villanos de más resonancia del personaje, se "conforma" con los de segunda categoría llevándolos a un nuevo nivel y haciendo parecer letales personajes como Mr. Miedo o Los Forzadores que antiguamente eran, apenas, risibles.

Aunque no sabemos si el hecho de que Ed Brubaker prescinda de villanos como Bullseye o secundarios como Ben Urich (salvo casos puntuales como demuestra la aparición del mismo Ben Urich en el Daredevil vol. 2 núm. 110) tiene que ver más con sus decisiones o con el actual panorama del Universo Marvel en el que el primero se encuentra formando parte de los Thunderbolts (genial, por cierto, el retrato que hace Warren Ellis del personaje en la serie o de Norman Osborn) y el segundo ha fundado su propio periódico, Front Line, después de abandonar el Daily Bugle. Este es un lastre con el que no tuvo que trabajar Brian Michael Bendis aunque también es cierto que en la Marvel actual muchas series están fuera de continuidad como la propia Daredevil o el Capitán América de Ed Brubaker o el Thor de J.M. Straczynski. Curiosamente, pese a la pólemica, son las series de Brian Michael Bendis las que se enmarcan en la continuidad más tradicional de Marvel y es que este autor esta más apegado al mainstream como deja entrever la reciente trifulca que este tuvo con Robert Kirkman en la Comic-Con de Baltimore a propósito de una declaraciones en defensa del cómic independiente. Podéis ver más sobre eso aquí.